La investigación por un femicidio en Rosario quedó en manos del Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe, luego de la muerte de una joven de 22 años y del fallecimiento de su pareja, también de 22. La víctima fue identificada como Sophia Civarelli y el joven como Valentín Daniel Alcida. Según la línea de trabajo que sigue la fiscalía, el expediente está encuadrado como femicidio seguido de suicidio, a partir de lo hallado en dos lugares distintos de la ciudad y de las medidas ordenadas para reconstruir la secuencia.
El caso empezó a tomar forma con el hallazgo de Sophia en una vivienda del barrio Martin, donde convivía con su pareja. La joven estaba sobre una cama y, de acuerdo con las primeras pericias, tenía una herida de arma blanca en el cuello. También se encontró un cuchillo en una de sus manos. Esa escena fue examinada desde el inicio, pero los investigadores descartaron en poco tiempo la hipótesis de un suicidio.
Horas más tarde, ya en la madrugada del domingo 19 de abril, la causa dio un vuelco cuando Valentín Daniel Alcida llamó al 911, dejó una carta de despedida y se arrojó desde un edificio ubicado en otra zona de Rosario. Hasta el lugar llegaron policías y personal de emergencia, aunque el joven murió por el impacto. Desde entonces, la pesquisa se orientó como un femicidio seguido de suicidio.
La fiscalía investiga un femicidio en Rosario con dos escenas clave y la participación de la pareja
La causa quedó bajo la órbita del Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe, que dispuso tareas periciales tanto en la vivienda del barrio Martin como en el edificio donde murió Alcida. El objetivo es establecer con precisión cómo se desarrollaron los hechos y cuál fue la secuencia entre un escenario y el otro.
Además, los investigadores ordenaron analizar los teléfonos celulares de ambos y avanzar con la toma de testimonios a familiares y personas cercanas. Esas medidas buscan determinar si existieron advertencias previas, pedidos de ayuda o datos que permitan completar el contexto del caso.
Por ahora, la información incorporada al expediente sostiene que no había denuncias formales previas registradas. Sin embargo, la fiscalía sumó distintos elementos para reconstruir lo ocurrido antes del crimen y también el tipo de vínculo que mantenían Sophia Civarelli y su pareja.
Un testimonio sobre violencia previa pasó a ser una pieza central en la causa de Rosario
En paralelo con las pericias técnicas, una amiga de la víctima declaró sobre la relación entre Sophia y Valentín. Según ese testimonio, el vínculo estaba atravesado por celos, manipulación y situaciones anteriores de violencia de género.
De acuerdo con ese relato, Sophia había pasado por episodios de control y maltrato por parte de su pareja. Esa declaración tomó peso dentro de la investigación, sobre todo porque puede aportar datos sobre el contexto previo al crimen y sobre posibles señales que no habían llegado a una denuncia formal.
Con ese material, la fiscalía busca completar la trama anterior al hecho y verificar si hubo conductas o episodios que puedan ser corroborados por otras personas del entorno. Por eso, la ronda de testimonios sigue siendo una de las medidas centrales dentro del expediente.
La muerte de Sophia Civarelli generó conmoción y pedidos de justicia en Rosario
El caso provocó impacto en Rosario, donde la noticia se conoció después de la intervención policial y judicial en ambos puntos de la ciudad. La identificación de la víctima y del presunto agresor, sumada a la mecánica bajo análisis, puso el foco otra vez en la violencia contra las mujeres.
En ese marco, organizaciones feministas reclamaron justicia por Sophia y mayor acompañamiento estatal para prevenir nuevos femicidios. Mientras tanto, la causa sigue con pericias, análisis de teléfonos y toma de testimonios ordenados por la fiscalía de Santa Fe.

