A casi una semana del femicidio de Natalia Cruz en Campo Quijano, la familia puso el foco en lo que pasó adentro de la casa el día del crimen y marcó diferencias entre cómo encontraron la vivienda al llegar y cómo estaba después, mientras la justicia mantiene la búsqueda de Orlando Serapio, principal acusado. Según el relato de la madre, primero no pudieron entrar por la puerta principal y debieron rodear la propiedad, pero más tarde esa misma entrada ya estaba abierta cuando sacaron el cuerpo rumbo al hospital. El caso sigue sin detenidos y la investigación trabaja sobre posibles movimientos de Serapio tras abandonar su camioneta en la zona de Chorrillos.
Dudas de la familia por la puerta principal en el femicidio
La madre de Natalia Cruz contó en una entrevista con un programa de streaming de Salta cómo fueron los primeros minutos después del ataque en Campo Quijano. Relató que sus hijas llegaron primero a la vivienda y se toparon con la puerta delantera cerrada, sin poder ingresar por ese acceso. Ante esa situación, decidieron ir hacia el fondo del inmueble para intentar entrar por otro lado.
De acuerdo con su testimonio, recién por la parte trasera lograron acceder al interior de la casa. Allí encontraron a Natalia tirada en el piso, envuelta en una sábana y con una herida en el cuello. La mujer remarcó que fueron sus propias hijas quienes descubrieron el cuerpo dentro de la vivienda y que todo ocurrió en cuestión de minutos, cuando la familia recién se estaba enterando del ataque.
En ese momento, siempre según la declaración de la madre, la desesperación fue total. Las hijas intentaron forzar el ingreso frontal pero no lo consiguieron y terminaron entrando por el fondo, lo que para la familia se volvió un detalle clave, porque contrasta con lo que pasó después, cuando ya había más gente en la casa. Ese cambio en la puerta principal es el punto que hoy genera mayores preguntas en el entorno de la víctima.
El cambio en las puertas y la camioneta en la casa de Serapio
La madre de Natalia señaló que, más tarde, cuando ya había allegados de Orlando Serapio en el lugar, la situación con las puertas era distinta. Mientras organizaban de urgencia el traslado de la joven hacia un centro de salud, usaron la salida principal de la vivienda, que en ese momento se encontraba abierta.
La mujer recordó que afuera estaba estacionada la camioneta del padre de Orlando Serapio. Contó que cargaron a Natalia en una frazada y se dirigieron hacia la puerta frontal para sacarla. “Cuando estábamos por salir con el cuerpo, salimos por la puerta de adelante. Estaba abierta, no sé quién puso la llave”, relató. Indicó también que subieron a Natalia a la camioneta aún con signos vitales, con la intención de llegar cuanto antes a la guardia.
Traslado al hospital y avance de la causa
La madre de Natalia Cruz describió el recorrido que hicieron en vehículo luego de salir de la casa de Campo Quijano. Relató que, durante el trayecto hacia el hospital, las otras hijas comenzaron a gritar y a pedir que aceleraran, mientras cruzaban la plaza de la localidad rumbo al centro de salud.
Según su testimonio, al llegar al hospital el personal médico confirmó que ya era demasiado tarde y que la joven había fallecido, pese al traslado de urgencia. Esos minutos finales, desde el hallazgo del cuerpo hasta el ingreso a la guardia, forman parte de la reconstrucción que analizan los investigadores.
Para la familia, el contraste entre la puerta principal cerrada cuando las hijas intentaron entrar por primera vez y la misma puerta luego abierta al sacar el cuerpo de Natalia es un punto central. El interrogante que plantean es quién tenía la llave y en qué momento se abrió el acceso frontal. Ese detalle fue incorporado al expediente del femicidio de Natalia Cruz como uno de los elementos a revisar.
Búsqueda de Serapio y versiones sobre su fuga
Mientras avanzan las pericias sobre la vivienda, la búsqueda de Orlando Serapio continúa sin resultados concretos. A seis días del crimen, el hombre señalado como principal sospechoso del femicidio sigue prófugo. Lo único confirmado por las fuentes consultadas es el hallazgo de su camioneta en la zona de Chorrillos.
Después de ese descubrimiento, no se dieron a conocer datos oficiales sobre nuevos indicios que permitan ubicarlo ni sobre el posible recorrido que habría hecho luego de dejar el vehículo. Las autoridades no informaron, hasta el momento, movimientos posteriores del acusado.
En paralelo, surgieron versiones de personas que dijeron conocer a Serapio y que sostienen que la fuga podría haber sido planificada. Aseguraron que, además de la camioneta encontrada en Chorrillos, contaba con varias motocicletas y que eso le habría permitido cambiar de medio de transporte. También mencionaron que tendría familiares en El Alisal y El Mollar, y otra relación de pareja en Río Piedras. Otro dato aportado por su entorno apunta a su experiencia laboral vinculada al ferrocarril, que le habría dado conocimiento de campamentos alejados y con poca circulación, lo que complicaría su rastreo.
Según lo que trascendió del trabajo de los investigadores, se manejan dos hipótesis principales sobre Orlando Serapio: que se haya quitado la vida en una zona de difícil acceso o que permanezca oculto con ayuda de terceros, incluso con la posibilidad de haber cruzado la frontera.

