La familia de José “Dury” Arenas, el joven de 22 años que murió tras un violento ataque en pleno día en la ciudad de Salta, lanzó una campaña pública para conseguir testigos, videos y cualquier dato que sirva a la investigación. Aseguran que el hecho ocurrió el 16 de noviembre de 2025 en la zona de 20 de Febrero, que hubo amenazas previas por una deuda de dinero y que, a más de un mes del fallecimiento, aún no hay detenidos.
La familia denuncia un ataque con extrema violencia y sin detenidos
El caso de José “Dury” Arenas, de 22 años, volvió a ponerse en el centro de la escena barrial por la violencia del ataque que terminó con su vida y por el reclamo de sus allegados, que remarcan que hasta ahora no hay personas detenidas. El joven murió el 2 de diciembre de 2025 tras permanecer internado más de dos semanas en el hospital San Bernardo.
De acuerdo con el relato de la familia, el episodio que lo dejó gravemente herido se produjo el domingo 16 de noviembre de 2025, alrededor de las 12.40, en la esquina de Aniceto Latorre e Ibazeta, en la zona del barrio 20 de febrero, en la ciudad de Salta. Sostienen que José había ido hasta allí para cobrar una deuda de dinero cuando fue interceptado por varias personas.
Según contaron sus allegados, en plena calle y a la luz del día se desató una agresión con una marcada violencia, en la que se habría utilizado un cuchillo y también una botella rota. Las heridas, detallaron, se concentraron en el abdomen y le provocaron lesiones muy graves en los intestinos. Indican además que, luego del ataque, el joven quedó tendido sobre la vereda mientras los agresores se alejaban del lugar.
Tras ese momento, fue trasladado de urgencia al hospital San Bernardo, donde ingresó a las 13.50 en código rojo. Llegó inconsciente y en estado de shock hipovolémico, un cuadro causado por una fuerte pérdida de sangre, según explicaron sus familiares en base a lo que les informaron los médicos.
Internación, muerte y una campaña pública para conseguir pruebas
Una vez en el hospital, José Arenas fue derivado directamente a terapia intensiva. Allí permaneció 17 días, durante los cuales fue sometido a cuatro cirugías con el objetivo de controlar las lesiones internas y estabilizarlo. Pese a esas intervenciones y a la atención médica recibida, el joven falleció el 2 de diciembre de 2025 por una falla multiorgánica.
Luego de su muerte, la familia decidió impulsar una campaña abierta para reunir elementos que permitan avanzar en la causa. Piden que vecinos, comerciantes o cualquier persona que haya estado cerca de la esquina de Aniceto Latorre e Ibazeta el día del hecho se acerquen a aportar datos, en especial si cuentan con fotos, videos o registros de cámaras de seguridad que muestren parte de lo ocurrido.
Los allegados insisten en que quienes tengan miedo pueden hacerlo de manera reservada, sin exponer su nombre. En los mensajes que difundieron subrayan que la colaboración puede darse incluso en forma anónima, siempre que sirva para reconstruir la secuencia de este hecho de violencia y para identificar a todos los involucrados.
De acuerdo con lo que expresan en sus publicaciones, a más de un mes del fallecimiento de José no hay detenidos en la causa y las personas que la familia señala como responsables seguirían en libertad. Dicen que esa situación incrementa la preocupación en el entorno del joven y genera temor a que el crimen quede sin consecuencias judiciales.
Conflicto previo por una deuda y señalamientos de la familia
Los parientes de Arenas plantean que el ataque no fue un hecho aislado, sino el desenlace de un conflicto que venía arrastrándose por una deuda de dinero. Explican que ya había tensiones con una de las personas a las que apuntan como agresor, y que esas fricciones se habrían manifestado en discusiones previas.
Su tía contó que José venía reclamando el pago “de buena manera” y que, en ese contexto, ya habían recibido advertencias. “José le cobraba de buena manera y este chico ya lo amenazaba. Nosotros ya sabíamos quiénes eran”, afirmó la mujer, al describir el clima previo al ataque. En la familia mencionan también intercambios en redes sociales donde, según su versión, se habrían expresado amenazas y hostigamientos vinculados con el mismo tema.
Otro punto que destacan es lo que sucedió durante los días en que el joven permaneció consciente en el hospital. Una familiar relató que en una de las visitas entraron a la habitación con un cuaderno para que él dejara asentado lo que recordaba y que, en ese momento, José habría nombrado a quienes consideraba responsables. Aseguran que esos datos fueron acercados a las autoridades que intervienen en la investigación.
En el comunicado que hicieron circular, la familia menciona puntualmente a los hermanos Cisneros como presuntos autores del ataque. En ese mismo texto renuevan el pedido de colaboración para obtener material audiovisual y testimonios que puedan respaldar la versión que sostienen desde el primer momento.
Redes sociales y llamado a vecinos de la zona
La búsqueda de información se apoya con fuerza en las redes sociales. La hermana de José publicó allí mensajes en los que relata cómo fue el ataque según lo que la familia pudo reconstruir, repasa aspectos de la vida del joven y vuelve a pedir ayuda a los vecinos de la zona del barrio 20 de febrero.
En esos posteos se remarca el pedido a quienes hayan visto algo o dispongan de cámaras que apunten hacia la esquina de Aniceto Latorre e Ibazeta. Además, se reitera que cualquier persona que cuente con datos, por mínimos que parezcan, puede acercarlos para que sean incorporados al expediente.
En los mismos mensajes, los allegados describen a José como “un buen pibe, con muchos sueños y cosas por hacer. No se merecía lo que le pasó”, y solicitan respeto por el momento de duelo que atraviesan mientras continúan reclamando avances en la causa.

