La causa por una supuesta faena clandestina en Rosario de Lerma dio un paso clave: el fiscal penal del distrito, Daniel Escalante, solicitó que se eleve a juicio a un hombre de 51 años, acusado de infringir normas de policía sanitaria animal. El expediente reúne actas, fotos, elementos secuestrados y declaraciones que, según la Fiscalía, probarían tanto la faena irregular como la responsabilidad del imputado. El procedimiento se originó durante un control de la Policía Rural en un camino que conduce a Finca Las Peras, donde se halló carne vacuna sin sellos ni documentación.
Ruta a juicio por faena clandestina en Rosario de Lerma
El pedido de Escalante fue presentado ante el Juzgado de Garantías 8, con la intención de que el hecho llegue a debate oral bajo la figura prevista en el artículo 206 del Código Penal. El fiscal sostuvo que la faena detectada en Rosario de Lerma vulneró de manera total las exigencias de la policía sanitaria animal, a partir de múltiples incumplimientos verificados en el procedimiento.
De acuerdo con lo documentado en la Investigación Penal Preparatoria, se incorporaron al legajo actas labradas en el lugar, registros fotográficos de la carne secuestrada, muestras de los elementos utilizados y testimonios de los intervinientes. Con esa base, la Fiscalía consideró concluida la etapa investigativa y promovió que el caso sea analizado en un juicio oral y público.
El acusado, un hombre de 51 años, quedó formalmente imputado por una presunta infracción a la normativa de sanidad animal, vinculada a la faena y transporte de una res vacuna en condiciones irregulares. Esa acusación se sostiene, principalmente, en cómo se encontró la mercadería y en la ausencia de documentación que acredite su origen y tratamiento sanitario.
El hallazgo de la carne y el operativo policial
El hecho que disparó la causa ocurrió cerca del mediodía del once de noviembre, cuando personal de la División Policía Rural y Ambiental de El Carril realizaba controles preventivos sobre un camino alternativo que lleva a Finca Las Peras, en zona de río. En ese operativo, los efectivos se dedicaban a revisar vehículos que circulaban por el sector como parte de las tareas habituales de control.
En ese contexto, los uniformados advirtieron un automóvil cuya suspensión se veía demasiado baja, lo que, según el acta, indicaba una carga importante. Esa particularidad motivó una inspección más detallada, que incluyó la revisión del baúl y del espacio destinado al traslado de mercadería, para verificar qué llevaba el rodado.
Al abrir el sector de carga, los policías encontraron una res vacuna recientemente faenada, dividida en cuatro partes. La carne, según la descripción incorporada al expediente, no tenía sellos oficiales, no estaba acompañada por documentación de transporte y se encontraba sin cadena de frío ni medidas mínimas de higiene.
Además, los agentes observaron que la ropa del acompañante presentaba manchas compatibles con sangre, dato que quedó asentado en las actuaciones. Ese elemento, sumado al modo en que se trasladaba la carne y a la falta total de papeles, reforzó las sospechas sobre una faena clandestina y sobre el riesgo sanitario del producto incautado.
Intervención de Bromatología y decomiso de la carne
Ante el hallazgo, se dio intervención a la Oficina de Bromatología de Rosario de Lerma, que envió a una profesional al lugar del procedimiento. La técnica corroboró que la carne producto de la faena en Rosario de Lerma se movía en un auto no habilitado, a temperatura ambiente y sin cumplir los requisitos sanitarios vigentes, según consta en el expediente.
En base a ese informe, se dispuso el decomiso inmediato de toda la mercadería para impedir que ingresara al circuito de consumo. De acuerdo con lo asentado, la decisión se tomó para proteger la salud pública, dado que no existían certificados ni controles sanitarios que respaldaran el estado del producto de origen animal.
Rastreo en Finca Las Peras y versiones del imputado
Paralelamente, la Policía inició averiguaciones para determinar de dónde provenía el animal y si había relación con un posible hecho de abigeato. Para eso, los efectivos se trasladaron hasta Finca Las Peras, lugar mencionado por el imputado durante el procedimiento, con el objetivo de constatar la escena descripta.
En esa finca, el personal actuante observó indicios claros de una faena reciente. Según se incorporó al sumario, el acusado dijo que la vaquillona faenada era de su propiedad y que la había sacrificado porque “no pudo parir”. Sin embargo, no presentó guía de traslado, Documento de Tránsito Electrónico (DTE) ni ningún papel que avalara el cumplimiento de la normativa de policía sanitaria animal.
Para la Fiscalía, esa ausencia de documentación configura un incumplimiento absoluto de las exigencias legales que rigen para la faena y movimiento de ganado. Con todos estos elementos reunidos, Escalante dio por cerrada la investigación preparatoria y formalizó el pedido de elevación a juicio contra el hombre de 51 años por la presunta violación de las leyes de sanidad animal.

