Un presunto estafador de Campo Quijano fue detenido luego de una maniobra denunciada por un comerciante de Las Lomitas, y la captura se concretó cuando el hombre viajaba en un auto de Uber. El operativo se llevó adelante en el acceso al barrio Los Algarrobos, donde los investigadores frenaron el vehículo y demoraron tanto al pasajero apuntado en la causa como al chofer que lo trasladaba. La intervención se dio en el marco de una investigación por una compra abonada con una supuesta transferencia bancaria que nunca se acreditó.
Denuncia por falsa transferencia en un comercio de Las Lomitas
La causa se abrió a partir de la queja de un comerciante ubicado sobre la Ruta Nacional 51, en la zona de Las Lomitas, en Campo Quijano. Según la presentación, un cliente realizó una compra por 90 mil pesos y aseguró haber pagado mediante transferencia, pero horas después el dueño del local comprobó que el dinero no figuraba en la cuenta.
Frente a esa situación, el responsable del negocio decidió radicar la denuncia por presunta estafa, aportando datos del ticket, el monto y las supuestas capturas de pantalla de la operación bancaria que el cliente habría mostrado al momento de la compra. Esos elementos quedaron incorporados al expediente para el trabajo de los investigadores.
Con esa información inicial, personal de investigaciones comenzó a reconstruir los movimientos del sospechoso. Se trabajó sobre registros y testimonios para intentar identificar al hombre que había concretado la operación en el comercio de Las Lomitas y vincularlo con otros episodios similares en el Valle de Lerma.
El rol del chofer de Uber y el operativo en barrio Los Algarrobos
En el marco de las tareas de campo, efectivos de la División Investigaciones detectaron un automóvil señalado en la causa y montaron un seguimiento discreto. Al detener la marcha del rodado en el ingreso a barrio Los Algarrobos, el conductor se presentó como chofer de Uber y, de acuerdo a la información oficial, se lo notó visiblemente nervioso durante la identificación.
El chofer explicó que conocía que su pasajero estaba mencionado en redes sociales, donde se lo vinculaba a hechos delictivos, y aclaró que solo lo estaba llevando como parte de su trabajo. Aunque se desligó de cualquier participación en la maniobra, quedó incluido dentro del procedimiento que se desarrollaba en torno al presunto estafador de Campo Quijano.
Además, se informó que el conductor había recibido previamente una llamada del hombre que era buscado en la causa y que, después de ese contacto, aceptó colaborar con los investigadores y se dirigió hasta el punto donde iba a levantar al pasajero. Con esos datos, la policía organizó el cierre del operativo en el acceso a Los Algarrobos y aguardó el arribo del vehículo de Uber.
Secuestro de elementos y avance de la causa judicial
El despliegue concluyó con la interceptación del automóvil y la demora de los dos ocupantes, mientras se aseguraba la zona. Durante la actuación, se procedió al secuestro del vehículo y de dos teléfonos celulares, señalados como piezas claves para el análisis de comunicaciones y movimientos dentro de la investigación.
En el terreno judicial, el fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, formalizó la imputación contra el sospechoso y adelantó que pedirá que ambos sigan detenidos mientras se continúan las diligencias. Según el testimonio de vecinos del Valle de Lerma incorporado al expediente, la misma persona habría repetido maniobras similares en otros comercios, siempre con el mismo método de aparentar transferencias que nunca se acreditan.

