La comunidad educativa de la escuela Pacheco de Melo, en El Carril, cierra el ciclo lectivo con cinco aulas dañadas, un anexo improvisado y sin definiciones claras sobre las obras prometidas en el edificio principal, mientras crece la incertidumbre por el inicio del ciclo lectivo 2026 y la disponibilidad de espacios seguros para más de 800 alumnos.
La escuela Pacheco de Melo, ubicada en El Carril, atraviesa un cierre de año marcado por la incertidumbre. Con cinco aulas con daños severos, un anexo montado en una casa particular y obras comprometidas que aún no comenzaron, directivos, docentes y familias no saben cómo se organizará el ciclo lectivo 2026 ni si habrá espacios seguros suficientes para la matrícula actual.
Durante este año, parte de los estudiantes tuvo que ser trasladada a una vivienda adaptada como anexo, donde se instalaron aulas provisorias para sostener las clases. Sin embargo, las obras que se encuentran demoradas en el edificio principal son el punto central de preocupación, ya que de ellas depende la reorganización completa de la escuela para el próximo ciclo.
La directora, Mirian Armella, indicó que la institución tiene actualmente 804 alumnos y que se espera un aumento de inscripciones para 2026, por lo que el problema edilicio impacta de lleno en la planificación académica y en el uso de los espacios disponibles.
Obras demoradas y cinco aulas con daños graves en el edificio principal
Armella explicó que, antes de la aparición de la última aula afectada, ya existían cuatro salones considerados “en condiciones de derrumbe”. En los últimos días, una quinta aula comenzó a mostrar grietas y fracturas, situación que la directora vinculó a las lluvias y al granizo recientes. Según su testimonio, los problemas no se limitan a esos salones, sino que también se observan riesgos en las áreas contiguas.
En diálogo con el canal Norte Visión Noticias, la directora recordó que les habían informado que, para esta altura del año, las obras que se encuentran previstas en la escuela incluían demolición y estudio de suelo. “Terminamos el año y se suponía que ya teníamos que estar con una demolición y un estudio de suelo. La verdad es que no hay novedades”, señaló, marcando la ausencia de avances concretos en el edificio principal.
Además, remarcó que lo realizado hasta ahora no resuelve la cuestión de fondo. El acondicionamiento de la vivienda anexa permitió sostener el dictado de clases durante este ciclo lectivo, con colocación de pisos, galerías y equipos de aire acondicionado, pero se trata de una salida temporal, sujeta a lo que ocurra con la estructura principal de la escuela.
La responsable del establecimiento enfatizó que la prioridad es contar con espacios seguros tanto para los alumnos como para el personal. “Esos espacios están cediendo, y también las áreas contiguas a las aulas dañadas. La preocupación es enorme porque no sabemos cómo vamos a iniciar el ciclo lectivo 2026 sin espacios seguros para recibir a los alumnos”, advirtió.
Un anexo improvisado y límites operativos para el ciclo lectivo 2026
La organización interna de la Pacheco de Melo ya muestra su límite. La directora explicó que, si se sigue fragmentando la escuela en distintos puntos físicos, también habrá que redistribuir al personal docente y auxiliar, lo que hace más complejo el funcionamiento administrativo y pedagógico de la institución.
En la casa adaptada como anexo se montaron varias aulas para aliviar la presión sobre el edificio principal. Sin embargo, Armella insistió en que se trata de un recurso de emergencia, pensado solo para sostener la cursada mientras se definían las obras que se encuentran pendientes en la estructura original. Al no concretarse esos trabajos, la planificación para el 2026 queda en un escenario de indefinición.
La matrícula actual, de 804 estudiantes, ya exige un uso intenso de todos los espacios. La posibilidad de que aumenten las inscripciones el año próximo, sumada al cierre de nuevas aulas por riesgo edilicio, complica aún más el esquema. La directora planteó que, si continúan los daños, será inevitable abrir una instancia de diálogo formal con el Ministerio de Educación para acordar alternativas.
Reclamos de familias y cuestionamientos a las gestiones políticas
El malestar entre las familias de la comunidad educativa se viene acumulando. De acuerdo con lo que se recoge en la escuela, muchos padres señalan que no hubo gestiones efectivas por parte de legisladores de la zona, a pesar de distintos anuncios realizados en años anteriores sobre eventuales intervenciones en la Pacheco de Melo.
Armella mencionó que, pese a las promesas, la situación estructural del edificio se fue agravando hasta llegar al escenario actual, con cinco aulas agrietadas y sectores contiguos comprometidos. Frente a este panorama, la directora reiteró que, “si los daños continúan, vamos a tener que sentarnos a dialogar con el Ministerio para ver qué hacemos el año que viene”, en referencia a la organización del ciclo lectivo 2026.

