Jovenes de la quebrada del toro celebraron sus becas “padre chifri” en un encuentro en campo quijano

Estudiantes y egresados del programa de becas “Padre Chifri” se juntaron en Campo Quijano para cerrar el año, compartir juegos y almuerzo, y recibir un reconocimiento por su rendimiento académico. El encuentro, organizado por la Fundación Alfarcito, reunió a 24 jóvenes becados de distintos parajes de la Quebrada del Toro, quienes cursan estudios terciarios y universitarios en variadas carreras. Además, se entregaron camperas y libros, y se reafirmó la continuidad de las becas Padre Chifri para que más chicos de la zona puedan seguir estudiando.

Reconocimiento a los becarios “padre chifri” y jornada recreativa en campo quijano

En una casa de familia de Campo Quijano se concretó recientemente una reunión especial para los beneficiarios de las becas “Padre Chifri”. La vivienda de Marcela y Fernando Zanniello fue el punto de encuentro donde actuales becarios y egresados de la Fundación Alfarcito vivieron una jornada pensada para agradecer el apoyo recibido durante el año y destacar el esfuerzo de estudio de cada uno.

Durante todo el día se organizaron juegos grupales, partidos de vóley y distintas actividades recreativas, con un clima que, según describieron desde la organización, se mantuvo alegre y cargado de emoción. Lejos de ser un acto formal, el encuentro se planteó como un espacio de convivencia entre jóvenes de la Quebrada del Toro que hoy están cursando carreras superiores gracias al programa de becas “Padre Chifri”.

Carlos Figueroa, vocero de la Fundación Alfarcito, detalló que los propios estudiantes se hicieron cargo de la comida de la jornada. El almuerzo fue preparado por Samuel Sosa, estudiante de Cocina, y por Walter Axel Aramayo, que está cursando la tecnicatura en Biomedicina. En tanto, la torta y la ensalada de frutas estuvieron a cargo de Anahí Quipildor, también alumna de Cocina. Figueroa señaló que se vivió un ambiente de fuerte entusiasmo y que los presentes se mostraron muy conmovidos por el reconocimiento recibido.

Como cierre simbólico del año, los becarios que actualmente forman parte del programa recibieron camperas aportadas por una empresa colaboradora. En el caso de los egresados, además del abrigo, se les obsequió el libro “Los sueños del Padre Chifri”, vinculado a la historia del sacerdote Sigfrido Moroder, impulsor de esta iniciativa educativa en la zona de montaña.

Quienes son los jovenes becados y que estudian gracias al programa

De acuerdo con la información brindada por Figueroa, en la actualidad son 24 los jóvenes que cuentan con las becas “Padre Chifri” y que avanzan en estudios terciarios, universitarios o tecnicaturas en diferentes áreas. Entre las carreras mencionadas se encuentran Psicopedagogía, Enfermería, Profesorado de Nivel Primario, Tecnicatura en Gastronomía, Tecnicatura en Administración Hotelera, Profesorado de Nivel Inicial, Profesorado de Biología, Profesorado en Biomedicina, Geología, Tecnicatura Superior en Análisis de Sistemas, Seguridad e Higiene, Nutrición y Preceptoría.

Los estudiantes provienen de distintos parajes de la Quebrada del Toro y zonas cercanas, dentro del departamento Rosario de Lerma. Figueroa precisó que hay jóvenes oriundos de Chorillos, Las Cuevas Finca El Toro, Pascha, Cerro Negro de Tirao, Cerro Negro de Tejada, Huaico Hondo, Ingeniero Maury, Alfarcito, El Palomar, Potrero de Chañi y Gobernador Solá. Muchos de ellos fueron los primeros de sus familias en acceder a estudios superiores, algo que la fundación viene acompañando desde hace años mediante estas becas “Padre Chifri”.

En cuanto a los resultados alcanzados hasta el momento, el vocero comentó que ya son 9 los jóvenes que lograron recibirse y que actualmente se desempeñan como maestros, psicopedagogas, enfermeras y policías. Además, indicó que hay otros tres estudiantes próximos a graduarse en el corto plazo. Desde la organización se proyecta que, para el próximo año, se sumen nuevos becarios de la Quebrada del Toro que quieran continuar sus estudios.

El rol de la fundacion alfarcito y el legado del padre chifri

El programa de becas “Padre Chifri” forma parte de las acciones que lleva adelante la Fundación Alfarcito, creada por el sacerdote Sigfrido Moroder, conocido en la región como “Padre Chifri”. Según la descripción institucional, el objetivo central de este proyecto es acompañar a los jóvenes de la Quebrada del Toro para que puedan seguir carreras terciarias o universitarias, o bien capacitarse en oficios que les permitan mejorar sus oportunidades laborales.

La continuidad de estas becas se sostiene con aportes económicos de personas que colaboran de manera regular con la fundación. La ayuda se organiza tanto mediante el padrinazgo de estudiantes específicos como a través de donaciones mensuales destinadas al sostén general del programa. Figueroa explicó que el propósito del reciente encuentro en Campo Quijano fue agradecer ese respaldo y, al mismo tiempo, celebrar el desempeño académico de los becarios durante el año lectivo.

Además del aporte económico, el programa incluye una pata comunitaria: a lo largo del año se pide a los estudiantes que diseñen y lleven adelante alguna acción solidaria en favor de las familias de sus parajes de origen. Sobre esas experiencias, desde la fundación señalaron que se trata de actividades muy valoradas por las comunidades, donde los jóvenes devuelven parte de lo aprendido a través de gestos concretos en sus pueblos.

El trabajo actual de la Fundación Alfarcito se inscribe en el legado del Padre Chifri, fallecido en 2011, quien impulsó una red de contención y oportunidades para las comunidades de la Quebrada del Toro, en Rosario de Lerma. Antes de estas iniciativas, se describía a muchas de esas localidades como aisladas y con pocas posibilidades de progreso educativo. Desde la entidad se destaca que el proyecto integral puesto en marcha por el sacerdote se mantuvo vigente luego de su muerte y permitió ampliar de manera sostenida el acceso a la educación entre los jóvenes de la región.

En cada encuentro con los becarios y egresados, la fundación remarca la importancia del compromiso de los propios jóvenes con la continuidad del proyecto. Según relató Figueroa, se les recuerda que son parte clave del futuro de la Fundación Alfarcito y que, con el tiempo, tendrán la responsabilidad de seguir sosteniendo la obra vinculada al Padre Chifri.

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