María Álvarez denunció que una encomienda que envió desde Salta hacia La Rioja llegó abierta y sin los productos que llevaba adentro. La mujer aseguró que hubo un robo, que ya hizo una presentación formal y que además recibió asesoramiento para acudir a Defensa del Consumidor. Según su relato, responsabiliza a la empresa de cargas Andesmar por la falta de respuestas y por las irregularidades que advirtió durante el traslado. El envío había sido despachado el 17 de junio y, de acuerdo con lo previsto, debía entregarse el 19 por la mañana.
Álvarez explicó que había mandado cuatro cajas con elementos de cafetería para iniciar un emprendimiento familiar junto a sus hermanos en La Rioja. También remarcó que la compra le demandó un esfuerzo económico importante y que los objetos faltantes eran parte clave de ese proyecto.
La encomienda salió de Salta y el seguimiento mostró inconsistencias
De acuerdo con su testimonio, desde el comienzo del trayecto hubo datos confusos sobre el recorrido de la carga. Primero, contó, le informaron que el envío no había salido porque eran días inhábiles; sin embargo, más tarde le dijeron que las cajas seguían en Tucumán.
En ese marco, la mujer sostuvo que intentó obtener precisiones sobre el estado de la encomienda y sobre una eventual cobertura si faltaba algo. “Yo preguntaba qué pasaba, pero no me respondían quién se hacía cargo si se perdía algo”, señaló Álvarez.
Además, indicó que presentó un reclamo formal ante la empresa, aunque dijo que no recibió una explicación concreta sobre lo ocurrido ni detalles claros del traslado.
La denuncia por robo creció cuando las cajas llegaron abiertas
La situación, según relató, se agravó el miércoles por la siesta, cuando sus familiares en La Rioja le avisaron que los bultos finalmente habían llegado a destino. Al revisar la entrega, advirtieron que las cuatro cajas estaban abiertas.
Fue entonces, siempre según su versión, cuando comprobaron que ya no estaba la mercadería enviada. “Llegaron todas abiertas y faltaban todas las cosas. Me robaron todo lo que había comprado hace dos años”, expresó.
Álvarez remarcó que esos elementos estaban destinados al inicio de un emprendimiento familiar y que la pérdida le provocó un perjuicio directo. “Estoy desesperada”, dijo, y agregó: “Soy una persona humilde, trabajadora. Junté la plata con mucho esfuerzo para comprar esas cosas. Necesito que me devuelvan lo que es mío”.
La empresa fue señalada y la mujer responsabiliza por la falta de respuestas
Después de denunciar lo sucedido dentro de la terminal de ómnibus de Salta, la mujer aseguró que la única indicación que recibió de la empresa fue canalizar el reclamo a través de la página oficial.
También afirmó que no le informaron quién fue el chofer que trasladó las cajas y que incluso le mencionaron que esa persona habría estado con carpeta médica durante el recorrido.
Hasta el momento, según indicó Álvarez, continúa esperando una respuesta por parte de Andesmar, mientras avanza con el reclamo y el asesoramiento para presentarse ante Defensa del Consumidor.

