En El Quebrachal, un grupo de vecinos puso bajo la lupa el destino del histórico predio Delchu y denunció presuntas irregularidades en la adjudicación de terrenos, que según señalan habrían terminado en manos de familiares y allegados del intendente Rolando Rojas y de funcionarios municipales. Reclaman que se hagan públicos los nombres de los beneficiarios y los criterios utilizados para el reparto de las parcelas, porque sostienen que no hubo sorteo ni convocatoria abierta en la localidad.
Las quejas se concentraron en cómo se organizó el loteo del predio Delchu después de la llegada de Rolando Rojas a la intendencia de El Quebrachal. De acuerdo con lo publicado por NuevoDiario, los frentistas aseguran que el terreno se dividió y se repartió sin reglas claras, lo que desató sospechas sobre un posible reparto discrecional. Señalan que las decisiones habrían favorecido a personas cercanas al poder local en detrimento de familias con necesidad habitacional.
El tema ya generó un clima de tensión política en el pueblo, donde el predio Delchu tiene un fuerte peso simbólico. Los vecinos insisten en que la única manera de despejar dudas es que se informe de manera oficial quiénes fueron los adjudicatarios de los lotes, bajo qué parámetros se seleccionó a cada uno y qué documentación respaldó ese proceso en El Quebrachal.
Vecinos apuntan al entorno de Rolando Rojas por el reparto de tierras
Según la versión de los residentes consultados por NuevoDiario, las presuntas irregularidades estarían ligadas a una lista de beneficiarios en la que sobresalen nombres del círculo íntimo del intendente Rolando Rojas. Mencionan a parientes directos del jefe comunal de El Quebrachal, integrantes del gabinete municipal y personas identificadas políticamente con la actual gestión, además de empleados de áreas clave dentro del municipio.
Quienes impulsan el reclamo sostienen que varios de los adjudicatarios tendrían ya una vivienda propia o un terreno, mientras que muchas familias de El Quebrachal continúan sin acceso a un lote donde construir. “Entregan tierras a los que ya tienen, mientras otros no tienen dónde vivir”, indicaron vecinos al medio citado, marcando la ausencia de un criterio que priorice la necesidad social por encima de los vínculos personales.
Para los denunciantes, la falta de un mecanismo transparente en el loteo del predio Delchu es el punto central del conflicto. Aseguran que no hubo llamado público, ni inscripción previa, ni un sistema de sorteo o puntuación que dejara en claro quién podía aspirar a un terreno. Esta ausencia de reglas formales alimentó la percepción de que las tierras se habrían asignado “a dedo” dentro de El Quebrachal.
En ese contexto, los vecinos reclaman que el municipio emita un informe detallado con el listado completo de beneficiarios del predio, la fecha en que se les otorgó la parcela y la normativa que se aplicó. También piden que se expliquen los motivos por los cuales se eligió a cada adjudicatario y cuál fue la prioridad que se tuvo en cuenta en cada caso.
El valor simbólico del predio Delchu y el antecedente del Festival del Garbanzo
El predio Delchu, hoy en el centro de la controversia por presuntas irregularidades, ocupa 4,84 hectáreas, es decir, unos 48.400 metros cuadrados. Vecinos de El Quebrachal recuerdan que durante años el lugar se usó como espacio abierto para actividades culturales, recreativas y sociales, con fuerte participación de la comunidad y presencia de artistas locales.
Durante la gestión del exintendente Eusebio Bulacio, el terreno fue sede del tradicional Festival del Garbanzo, un evento que convocaba a público de la zona y de otras localidades, y que reforzó el rol del Delchu como punto de encuentro para El Quebrachal. En ese tiempo, el predio contaba con sectores preparados para espectáculos y propuestas comunitarias, lo que explica el malestar actual de quienes ven que ese espacio cambió de función a partir del loteo.
Reclamos por viviendas ociosas y pedido de controles sobre tierras públicas
El conflicto por el predio Delchu no es el único motivo de queja en El Quebrachal. A las críticas por el loteo se suma un reclamo vinculado al Instituto Provincial de Vivienda. De acuerdo con lo que señalan habitantes de la localidad, un grupo de 20 monoambientes construidos por ese organismo permanece sin uso, con signos de abandono, basura acumulada y sin haber sido entregados a posibles beneficiarios.
Los vecinos remarcan la contradicción entre, por un lado, familias que siguen sin acceder a un terreno o a una vivienda y, por el otro, unidades habitacionales terminadas que se encuentran cerradas y deteriorándose. Plantean que esta situación se suma a las sospechas de irregularidades en la administración de tierras y viviendas en El Quebrachal, y piden que se revisen los criterios de adjudicación para evitar que sigan vacías mientras hay demanda habitacional.
En este marco, los reclamos se enfocan en que se establezcan mayores controles sobre el uso y el destino de los bienes inmuebles de carácter público en la localidad. Solicitan que los procesos de entrega de lotes y viviendas se realicen con reglas definidas, acceso igualitario a la información y publicidad de los listados de adjudicatarios, tanto en el caso del predio Delchu como en otros desarrollos de vivienda en El Quebrachal.
De acuerdo con las personas consultadas por NuevoDiario, las denuncias vecinales ya generaron un clima de tensión y no descartan que el tema pueda derivar en presentaciones formales para que se investigue el mecanismo de adjudicación de los lotes del predio Delchu y la situación de las viviendas del Instituto Provincial de Vivienda.

