El Ente Regulador de los Servicios Públicos dispuso el cierre de la oficina de EDESA en Zuviría al 900, tras recibir numerosas quejas de usuarios por el modo en que eran atendidos y por las condiciones del lugar. La medida incluye un plazo de 60 días para que la empresa reubique esa sucursal en la misma zona y, además, la apertura de un proceso sancionatorio por las irregularidades detectadas durante las inspecciones oficiales.
El Ente Regulador detalló por qué ordenó el cierre de EDESA
Según informaron desde el organismo de control, la decisión de inhabilitar la oficina de EDESA en Zuviría se tomó luego de varias presentaciones formales de vecinos que cuestionaban la calidad del servicio de atención al público. Las denuncias apuntaban tanto a las demoras como a las condiciones en las que debían esperar los usuarios, especialmente personas mayores y con discapacidad.
A partir de esas quejas, el Ente Regulador realizó relevamientos en el local de Zuviría al 900 y concluyó que el espacio no cumple con los parámetros mínimos exigidos para una atención adecuada. Los inspectores constataron que muchos clientes permanecían “amontonados en la vereda” mientras aguardaban para ingresar, sin resguardo ni organización clara de los turnos.
Dentro del local, en tanto, se verificó la falta de sillas suficientes para quienes lograban entrar, lo que generaba esperas de pie y por tiempo prolongado. También se registraron demoras importantes en la resolución de trámites, lo que agravaba el malestar general de los usuarios que acudían a esa sucursal céntrica.
Irregularidades y plazo de 60 días para el traslado
Uno de los puntos que el Ente Regulador marcó como más delicado fue el incumplimiento de la normativa sobre atención preferencial. El organismo constató que no se respetaba la ley de prioridades para adultos mayores y personas con discapacidad, quienes no recibían el trato diferencial que establece la legislación vigente.
En los fundamentos de la resolución, el Ente Regulador fue tajante al señalar que, en las condiciones actuales, “la gente no es atendida de manera digna”. La descripción oficial remarcó que, hasta el momento de la inspección, los clientes “se amontonan en la vereda” y que, una vez adentro, “muchos no tienen sillas para sentarse”, además de la falta de respeto a las prioridades de atención.
Ante este cuadro, el organismo dispuso que EDESA deberá trasladar la atención de esa sucursal a un nuevo local ubicado en el área cercana a Zuviría al 900, siempre que cumpla con los estándares fijados por el ente. Se estableció un plazo de 60 días para concretar la reubicación y adecuar las instalaciones a las exigencias del marco regulatorio vigente.
Proceso sancionatorio y próximos pasos para la sucursal céntrica
En paralelo a la orden de cierre y traslado de la oficina de EDESA en Zuviría, el Ente Regulador de los Servicios Públicos inició un expediente sancionatorio contra la distribuidora eléctrica. El procedimiento se abrió por las anomalías observadas en la atención al público y en la infraestructura del local, tal como se detalló en los informes de inspección.
La resolución contempla que la empresa deberá responder a los cargos formulados por el organismo y avanzar con la búsqueda de un nuevo inmueble en la zona, donde pueda garantizar un servicio de atención al usuario acorde a los requisitos establecidos. El proceso continuará con las etapas administrativas previstas en el marco regulatorio del sector.
Fuente:Que Pasa Salta

