El primer eclipse lunar total de 2026 llegará entre la noche del 2 y la madrugada del 3 de marzo y teñirá la Luna de un tono rojo intenso durante más de una hora. El fenómeno, conocido como Luna Roja o Luna de Sangre, será visible para miles de millones de personas en el mundo y podrá observarse a simple vista desde casi toda la Argentina y gran parte de Sudamérica, siempre que el cielo esté despejado.
Eclipse lunar total 2026: cómo será la luna roja en marzo
El calendario astronómico de 2026 tiene una cita fuerte: el primer eclipse lunar total del año se producirá entre la noche del lunes 2 y la madrugada del martes 3 de marzo, cuando la Luna llena se transforme en una luna roja o luna de sangre visible durante unos 80 minutos. En ese tramo, el satélite natural de la Tierra se verá con un color rojizo profundo, característico de este tipo de fenómenos.
Las proyecciones de portales especializados, entre ellos Time and Date, apuntan a que alrededor de 2.500 millones de personas podrían llegar a contemplar la fase total del eclipse. Esa cifra incluye observadores repartidos en varios continentes, aunque la experiencia concreta dependerá tanto de la ubicación geográfica como de las condiciones meteorológicas en cada zona.
El desarrollo completo del eclipse de marzo se extenderá por más de cinco horas si se toman en cuenta todas sus etapas, desde que la Luna entra en la penumbra de la Tierra hasta que sale por completo de esa zona. Sin embargo, el tramo de mayor interés será el de la totalidad, cuando el disco lunar queda totalmente sumergido en la sombra del planeta y se percibe la clásica apariencia de luna roja.
Los cálculos astronómicos indican que la fase de Luna Roja se ubicará entre los 80 y 82 minutos, una duración considerada larga para un eclipse lunar total. Esa extensión permitirá seguir con paciencia el cambio progresivo de brillo y color en la superficie de la Luna, que pasará del tono plateado habitual a matices rojizos u anaranjados antes de recuperar su aspecto normal.
En ciertas regiones del planeta, por la posición de la Luna en el cielo o por el horario local, la totalidad podría notarse unos minutos menos, aunque las previsiones coinciden en que, en general, el espectáculo será marcado y visible a simple vista para quienes tengan el horizonte despejado.
Dónde se verá el eclipse de luna de sangre y qué pasará en Argentina
El eclipse lunar total de marzo tendrá un alcance global amplio. En América del Sur y América del Norte, la luna roja podrá observarse durante la madrugada, con buena visibilidad en gran parte de sus territorios. La franja de totalidad se dará con la Luna bien ubicada en el cielo para muchos puntos del continente.
En la Argentina, los modelos de visibilidad señalan que el fenómeno será observable desde casi todo el país, con la Luna alta en el firmamento durante las etapas clave del eclipse. Eso favorecerá tanto la observación a ojo desnudo como el uso de binoculares o telescopios para quienes quieran seguirlo con más detalle.
Para Uruguay y Chile se espera un escenario semejante al argentino, con condiciones favorables para seguir las diferentes fases del evento astronómico mientras la Luna atraviesa la sombra de la Tierra. Siempre y cuando no haya nubosidad intensa, quienes se ubiquen en estas zonas podrán ver claramente la transformación hacia la luna roja o luna de sangre.
En el Cono Sur ya se difundieron horarios de referencia para seguir el eclipse. En Argentina, Uruguay y Chile, el inicio de la fase penumbral está previsto para las 05.44, el máximo del eclipse se dará a las 08.34 y el final de la etapa penumbral llegará a las 11.22. Estos momentos marcan la guía básica para organizar la observación en la región.
En otras partes del mundo también habrá oportunidades de contemplar el evento. Asia oriental, Oceanía y gran parte del Pacífico contarán con una visibilidad amplia del eclipse total, mientras que en Europa y África solo algunos sectores podrán ver fases parciales cerca del amanecer o del atardecer, según la ubicación de cada lugar dentro de esos continentes.
Por qué la luna se vuelve roja durante el eclipse
Desde la astronomía, un eclipse lunar total ocurre cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean casi en línea recta y el satélite entra por completo en la sombra que proyecta nuestro planeta. Durante la fase de totalidad, la Luna queda inmersa en la umbra terrestre y solo recibe la luz del Sol filtrada por la atmósfera de la Tierra, de acuerdo con las explicaciones difundidas por la NASA.
En ese recorrido, la atmósfera terrestre bloquea gran parte de las longitudes de onda azules y deja pasar con más fuerza las rojizas. Esas tonalidades se proyectan sobre la superficie de la Luna y generan la coloración rojiza, a veces más oscura y otras más anaranjada, que dio origen al nombre popular de Luna de Sangre. La intensidad del color puede cambiar según la presencia de polvo, humo o nubes en la atmósfera del planeta en el momento del eclipse.
Este eclipse total coincidirá además con la llamada Luna llena de Gusano, una denominación tradicional usada en el hemisferio norte para marcar el final del invierno. Esa coincidencia hace que la Luna no solo tenga un nombre particular en los calendarios populares, sino también una apariencia muy llamativa al adquirir el tono rojo característico durante la totalidad.
A diferencia de lo que ocurre con los eclipses de Sol, los especialistas aclaran que contemplar un eclipse lunar total no representa un riesgo para la vista. Se puede mirar directamente sin filtros ni anteojos especiales, y también es un buen momento para sacar fotos o seguir transmisiones en vivo organizadas por observatorios y portales astronómicos en aquellas áreas donde las nubes impidan ver el cielo en forma directa.

