Un proyecto que ingresó recientemente a la Cámara de Diputados de Salta abrió un fuerte debate sobre el régimen de alcohol cero al volante que rige desde hace más de una década en la provincia. La propuesta plantea reemplazar la tolerancia absoluta por un límite de hasta 0,5 gramos por litro de sangre para automovilistas, acompañado por un esquema escalonado de sanciones. El texto incluye multas económicas, retención de licencias, inhabilitaciones para conducir y agravantes cuando se transporten menores o pasajeros.
La iniciativa apunta a modificar de manera integral la Ley Provincial 7846, que desde el año dos mil catorce establece la prohibición de conducir con cualquier nivel de alcohol en sangre. Sus autores sostienen que el nuevo tope de 0,5 gramos se alinea con estándares aplicados en otras jurisdicciones del país y del exterior, y remarcan que no buscan relajar los controles viales sino ajustar los parámetros sancionatorios.
De avanzar en el tratamiento parlamentario, el proyecto se incorporará a la agenda de temas que la Legislatura salteña deberá analizar cuando arranque el período ordinario de sesiones previsto para marzo, donde se espera una discusión intensa sobre el impacto del consumo de alcohol y la seguridad vial en rutas y ciudades de la provincia.
Multas y sanciones por conducir con alcohol: cómo sería el nuevo esquema
El texto ingresado en Diputados propone un cambio de enfoque: ya no se castigaría de la misma forma a todos los conductores que tengan alcohol en sangre, sino que se diferenciarían los rangos de alcoholemia. Quienes sean detectados con valores de entre 0,5 y 1 gramo de alcohol por litro de sangre enfrentarían un primer nivel de sanciones, mientras que por encima de ese límite las penalidades serían más graves.
Para el tramo que va de 0,5 a 1 gramo por litro, el proyecto prevé multas que irían de 300 a 800 unidades fijas. A esas sanciones económicas se les sumaría la retención de la licencia de conducir, la inhabilitación para manejar por un período que podría ir de seis meses a un año y la remoción del vehículo del lugar del control, de acuerdo con lo que dispongan las autoridades de tránsito.
En cambio, cuando el conductor supere el 1 gramo de alcohol por litro de sangre, el proyecto fija un cuadro punitivo más severo. En ese caso, las multas podrían llegar hasta 1.000 unidades fijas, se habilitarían inhabilitaciones para conducir de hasta dos años y también se incrementaría la quita de puntos del carnet. El objetivo declarado en el escrito es que cuanto mayor sea la graduación alcohólica, mayores sean las consecuencias para el infractor.
El sistema planteado por los diputados también mantiene la posibilidad de secuestrar el vehículo y despliega un abanico de sanciones administrativas pensadas para reforzar el mensaje de que la combinación de conducción y alcohol sigue siendo considerada una conducta de riesgo, aunque se introduzcan nuevos umbrales de tolerancia.
Agravantes por menores a bordo y transporte de pasajeros
Además del esquema básico de multas por niveles de alcohol en sangre, el proyecto incorpora un capítulo específico con agravantes para ciertos casos. Cuando en el vehículo viajen menores de edad o personas que no puedan valerse por sí mismas, las penas se duplicarían respecto del régimen general, tanto en el monto de las multas como en los plazos de inhabilitación.
La misma lógica de endurecimiento se aplicaría a los conductores de unidades destinadas al transporte de pasajeros o de carga. Es decir, choferes profesionales que manejen colectivos, combis, remises, taxis o camiones también quedarían alcanzados por este esquema agravad, en caso de que el control de tránsito detecte presencia de alcohol en sangre en los niveles contemplados por la reforma.
Según se detalla en la propuesta, en todos estos supuestos especiales —menores a bordo, personas con movilidad reducida o transporte de pasajeros y carga— las sanciones se elevarían al doble. Esto abarcaría no solo el valor económico de las multas, sino también la cantidad de tiempo durante el cual el conductor quedaría imposibilitado de manejar legalmente en la provincia.
Fundamentos técnicos del límite de 0,5 gramos de alcohol
En los considerandos del proyecto, los autores señalan que el tope de 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre “no es arbitrario”, sino que se basa en un estándar que describen como ampliamente aceptado en distintas partes del país y del mundo. Los diputados remarcan que la intención es adaptar la normativa a parámetros que consideran más aplicables desde el punto de vista técnico y práctico, sin desarmar las políticas de seguridad vial ya instaladas.
De acuerdo con el documento presentado en la Cámara, ese umbral permitiría sostener una política de tránsito enfocada en la responsabilidad y el control, pero evitando extremos que, a criterio de los firmantes, generan complicaciones para la vida cotidiana y para ciertas actividades económicas cuando se prohíbe manejar con cualquier rastro de alcohol.
En ese marco, el proyecto define la propuesta como una “revisión razonable” de la ley vigente y plantea que, a lo largo de los años de aplicación del esquema de tolerancia cero, surgieron tensiones internas y efectos que los autores consideran necesarios de evaluar con la experiencia acumulada desde la entrada en vigencia de la Ley Provincial 7846.
Impacto en turismo, gastronomía y producción de vinos
Uno de los puntos que más desarrollan los impulsores de la reforma es el vínculo entre la regulación del alcohol al volante y la actividad económica en la provincia. En el texto se menciona que la normativa actual, al no diferenciar rangos de alcoholemia, habría generado complicaciones para rubros que identifican como estratégicos para Salta.
Entre esos sectores se resaltan el turismo, la gastronomía y la vitivinicultura. El documento recuerda que la provincia se consolidó como un destino con fuerte presencia de visitantes de otras regiones y del exterior, y subraya el crecimiento de la oferta gastronómica y de la producción de vinos de altura en los Valles Calchaquíes, actividades donde el consumo responsable de alcohol forma parte de la experiencia propuesta al público.
Los autores del proyecto entienden que un esquema con tolerancia de hasta 0,5 gramos por litro podría compatibilizar la seguridad vial con el desarrollo de estas actividades, siempre en el marco de controles de tránsito estrictos y sanciones claras para quienes excedan los límites establecidos de alcohol en sangre.
La iniciativa fue presentada por los diputados Patricio Peñalba Arias, Fabio Enrique López y Héctor Raúl Vargas, quienes proponen la reforma de la Ley Provincial 7846 para reemplazar el actual régimen de tolerancia cero de alcohol al volante por este sistema escalonado de sanciones y agravantes. El proyecto quedó a la espera de su tratamiento en las comisiones correspondientes de la Cámara de Diputados.

