El Día Nacional de la Zamba tiene como protagonista a la famosa pieza “La 7 de abril”, reconocida como la primera zamba inscripta en SADAIC y centro de una disputa de autoría entre referentes de Tucumán y de Santiago del Estero. Esta jornada se consolidó como un homenaje a la zamba como danza de galanteo y, al mismo tiempo, como recordatorio de la compleja historia que rodea a esta composición tradicional.
El Día Nacional de la Zamba y el rol clave de “La 7 de abril”
En cada celebración del Día Nacional de la Zamba, “La 7 de abril” aparece como referencia obligada, ya que está considerada la primera zamba registrada formalmente en SADAIC. Esta pieza es tomada como emblema dentro del cancionero folclórico argentino y suele sonar en actos, peñas y recordatorios vinculados al género.
La importancia de “La 7 de abril” no se limita a su antigüedad; también es señalada como uno de los ejemplos más representativos del carácter romántico de la zamba. Su melodía, descripta históricamente como “tan bonita”, quedó asociada a relatos de enamoramiento y a escenas de galantería en los bailes tradicionales.
Así, el Día Nacional de la Zamba funciona no solo como fecha conmemorativa, sino también como momento para repasar la trayectoria de esta obra, que sigue generando interés por su origen y su recorrido entre provincias del Norte.
La disputa por la autoría entre Santiago del Estero y Tucumán
Según los registros históricos, “La 7 de abril” fue inscripta en SADAIC en 1916 por el santiagueño Andrés Chazarreta, quien la presentó con ese título luego de escucharla en manos de músicos populares de Santiago del Estero. En la reseña del tema se indica que Chazarreta la tomó tal como la ejecutaban los intérpretes de su provincia, lo que reforzó la idea de un origen santiagueño.
Años después, en 1923, la misma zamba volvió a registrarse, esta vez a nombre del tucumano Manuel Gómez Carrillo. De acuerdo con los datos consignados, él habría recogido la melodía de un violinista de Tucumán activo hacia fines del siglo XIX, lo que abrió la discusión sobre de dónde provino realmente la composición original.
Esta doble inscripción alimentó la controversia entre representantes culturales de Tucumán y de Santiago del Estero, que aún hoy mencionan la obra como parte de su tradición local. Sin embargo, los documentos disponibles se limitan a esos registros formales y a las referencias históricas sobre cómo cada músico llegó a conocer la pieza.
La zamba como danza de galanteo y su efecto emotivo
En el marco del Día Nacional de la Zamba, distintas reseñas destacan que este ritmo se caracteriza por ser una danza de galanteo. Se la valora por la belleza de sus giros, el juego de pañuelos y el vínculo cercano entre los bailarines, elementos que refuerzan su conexión con historias de cortejo y afecto.
Además, se remarca el impacto emotivo que genera tanto en quienes la bailan como en quienes la escuchan. En textos vinculados a “La 7 de abril” se señala que su sonido, calificado como “tan bonito”, suele asociarse a recuerdos de enamoramientos y a escenas románticas en encuentros sociales donde la zamba ocupa un lugar central.

