Caso de grooming en Vaqueros: contactó a una menor de 13 años y lo atraparon

La fiscalía de ciberdelitos organizó un operativo encubierto en Vaqueros que terminó con la detención del sospechoso cuando llegó al punto pactado.

Un hombre de 31 años fue detenido en Vaqueros, acusado de grooming contra una menor de edad de 13 años con la que habría intentado pactar un encuentro tras contactarla por redes sociales. La aprehensión se concretó cuando llegó a un corredor de colectivo donde, bajo control policial, se simuló la cita que el sospechoso creía que sería con la adolescente.

La investigación se inició luego de que la madre de la chica revisara el celular y advirtiera mensajes que consideró inadecuados entre su hija, también menor de edad, y un adulto. Con esas capturas y registros, la Fiscalía de Ciberdelincuencia pidió apoyo a la Brigada de Investigaciones y montó un operativo encubierto en la zona.

El procedimiento fue coordinado por la fiscal penal especializada en Ciberdelincuencia, Sofía Cornejo, quien imputó al hombre por el delito de grooming y ordenó su detención al considerar que existían intercambios virtuales suficientes para avanzar con la causa.

Operativo encubierto en Vaqueros: cómo cayó el sospechoso

Según la información judicial, el operativo en Vaqueros se llevó a cabo durante la madrugada del siete de febrero, en un corredor de colectivo elegido como punto de encuentro. Hasta allí llegó el hombre de 31 años convencido de que se vería personalmente con la menor de edad con la que venía chateando.

En realidad, el encuentro estaba completamente controlado por personal de la Brigada de la UR1-COM11, que se había apostado en las inmediaciones siguiendo las directivas de la fiscalía. Cuando el acusado se presentó en el lugar acordado, los efectivos se identificaron, lo interceptaron y procedieron a su inmediata detención.

El procedimiento incluyó el aseguramiento del teléfono celular del sospechoso y otros elementos de interés para la causa, que quedaron a disposición de la fiscal Cornejo para su análisis forense y la verificación de los mensajes que se habrían intercambiado con la adolescente.

La denuncia de la madre y el rol de las redes sociales

De acuerdo al expediente, la causa comenzó el dos de febrero, cuando la madre de la menor radicó la denuncia en sede judicial. Ese día revisó el aparato móvil de su hija y encontró diálogos que describió como impropios para una chica de esa edad, mantenidos con un hombre adulto que no formaba parte del entorno familiar.

En la presentación se dejó asentado que el sujeto no solo insistía en seguir escribiéndole a la adolescente, sino que además pretendía fijar un encuentro presencial. Esa intención de pasar del contacto por redes sociales a una cita cara a cara con la menor de edad fue uno de los puntos clave que se consideró en la denuncia.

Para evitar que se concretara la reunión y al mismo tiempo conservar pruebas, la madre decidió tomar el control del chat. Siguiendo lo expuesto en la causa, comenzó a responder los mensajes haciéndose pasar por la adolescente, con el objetivo de resguardar a su hija y guardar todo el contenido de las conversaciones.

Intercambios virtuales y avance de la causa por grooming

Los registros de esas charlas, sumados a los mensajes previos que ya estaban en el teléfono de la chica, fueron entregados a la Fiscalía especializada. Con ese material, los investigadores verificaron que el interlocutor mantenía el interés en continuar el contacto y en avanzar hacia un encuentro físico.

Con esos elementos, la fiscal penal Sofía Cornejo dispuso el operativo encubierto que terminó con la detención del sospechoso en Vaqueros y formalizó la imputación por grooming, delito que se configura cuando un adulto contacta por medios digitales a una persona menor de edad con fines sexuales.

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