La hija de José Martínez, conocido en Salta como “Perro Bobo”, publicó una despedida en redes sociales para el frutero que durante más de 20 años trabajó en la esquina de avenida Hipólito Yrigoyen e Independencia. Sus restos son velados en barrio Finca Independencia, en su domicilio de calle Esteban Echeverría 78, donde familiares, vecinos, amigos y clientes se acercan para acompañar a la familia. La noticia generó numerosas muestras de afecto de personas que lo trataron durante años en esa zona transitada de la ciudad.
El adiós en barrio Finca Independencia
José Martínez fue una presencia conocida para muchos salteños que pasaban por avenida Hipólito Yrigoyen e Independencia. Allí vendía frutas y, con el paso del tiempo, se volvió parte del movimiento cotidiano de esa esquina.
El velatorio se realiza en su casa de barrio Finca Independencia, sobre calle Esteban Echeverría 78. Hasta ese lugar llegaron allegados y conocidos para saludar a sus familiares y acompañarlos durante la despedida.
En redes sociales también se multiplicaron los mensajes para recordarlo. Varios comentarios destacaron su trato cercano con la gente, su trabajo diario y la relación que mantuvo durante años con clientes y vecinos.
La despedida de su hija en redes
Entre las publicaciones que más circularon estuvo la de su hija, quien compartió un mensaje dirigido a su padre. En el texto recordó conversaciones de sus últimos días y expresó el dolor por la pérdida.
“Mi gordito, sé cuánto me amaste y cuánto yo también”, escribió al iniciar su despedida. Luego agregó una frase que, según contó, él le dijo antes de fallecer: “Me dijiste: ‘No llores hija, si voy a estar bien’. Me abrazaste y me dijiste: ‘Te adoro mi wachina'”.
La joven también agradeció lo vivido junto a José Martínez. “Solo puedo decirte gracias mi gordito, gracias por todo, absolutamente todo. Por el amor, la unión, la fuerza y la valentía. Por hacerme creer capaz de muchas cosas y por enseñarme todo lo que soy hoy en día”, publicó.
Perro Bobo y una esquina recordada por clientes
El apodo “Perro Bobo” quedó asociado a Martínez para buena parte de quienes lo conocieron en la ciudad. Su puesto y su presencia diaria en la zona lo convirtieron en una referencia habitual para vecinos y compradores.
En otro tramo del mensaje, su hija mencionó fotos y recuerdos compartidos. La publicación cerró con estas palabras: “Hasta el final como te lo prometí. Te amo hasta la eternidad y espero tenerte de vuelta en la otra vida. Mi Perro Bobo, descansa en paz”.
Los comentarios que acompañaron ese posteo reunieron saludos de familiares, amigos, vecinos y clientes. Sus restos continúan siendo velados en Esteban Echeverría 78, en barrio Finca Independencia.

