Caso Jésica Gutiérrez: piden rastrillar la laguna donde se quitó la vida su ex y que hable su hijo

A más de un año de la desaparición de Jésica Gutiérrez en La Caldera, la causa suma pedidos de nuevas medidas: la familia espera un rastrillaje en una laguna cercana al lugar donde se quitó la vida su ex pareja y la declaración en cámara Gesell de uno de los hijos de la mujer. El abogado que los representa insiste en que todavía queda una zona sin revisar de forma completa y sigue de cerca los avances en la Fiscalía.

La investigación por la desaparición de Jésica Gutiérrez, ocurrida en la localidad salteña de La Caldera, sigue abierta y con reclamos de la familia, que aguarda nuevos rastrillajes en una laguna de la zona y la declaración en circuito cerrado de uno de los hijos de la mujer. El caso, que ya lleva más de un año sin resolverse, continúa bajo seguimiento judicial mientras los allegados insisten en que se profundicen las pericias y se revisen sectores que aún consideran pendientes.

El abogado de la familia, Héctor Velázquez, explicó que se presentaron distintos pedidos formales ante la Fiscalía, entre ellos un operativo específico en un espejo de agua ubicado cerca del lugar donde se suicidó la ex pareja de Jésica Gutiérrez. Según el letrado, ese punto del terreno no habría sido rastrillado de manera exhaustiva y por eso reclaman un nuevo despliegue con personal especializado.

Además de los rastrillajes, la querella impulsa otras diligencias, como el análisis completo de teléfonos celulares y la toma de declaración en cámara Gesell a uno de los hijos de la mujer desaparecida. Estas medidas, sostienen, podrían aportar datos sobre los últimos movimientos de Jésica y sobre el vínculo que mantenía puertas adentro con su entorno más cercano.

Rastrillajes pendientes y reclamos ante la fiscalía

Velázquez señaló que, pese a los operativos ya realizados en La Caldera, todavía identifican un sector clave que no habría sido revisado a fondo. El pedido central de la familia es que se rastrille una laguna cercana al sitio donde fue hallado sin vida el ex compañero de Jésica, de apellido Mamaní. Para ellos, ese lugar podría aportar indicios que hasta ahora no se encontraron.

“Hay una zona que consideramos que no está vista, que no fue todavía rastrillada”, sostuvo el abogado al referirse a ese espejo de agua. De acuerdo con su explicación, el planteo ya fue elevado a la Fiscalía y se encuentran a la espera de que se disponga fecha, recursos y personal para concretar el procedimiento con buzos y equipos adecuados.

El letrado comentó también que concurre “semanalmente” a la sede fiscal para seguir de cerca el expediente y verificar si se agregaron los informes solicitados. Indicó que varias pericias vienen demoradas, en particular las vinculadas al estudio de teléfonos celulares, que fueron requeridas para reconstruir comunicaciones y desplazamientos en los días previos a la desaparición.

Dentro del paquete de medidas en trámite, la querella pidió que uno de los hijos de la mujer sea escuchado en un entorno protegido, mediante circuito cerrado de televisión. El objetivo, precisó Velázquez, es que el menor pueda relatar lo que recuerde sin exposición directa, bajo el protocolo que se usa en estos casos para resguardar a niños y adolescentes.

El rol de la ex pareja y las dudas de la familia

En relación con la ex pareja de Jésica Gutiérrez, el abogado recordó que el hombre, de apellido Mamaní, ya había sido entrevistado por la Policía y sometido a estudios médicos en el Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) antes de quitarse la vida. El examen forense se realizó para constatar si presentaba signos de pelea o lesiones recientes, según reconstruyó el representante legal.

Velázquez detalló que, cuando aún no intervenía en el expediente, Mamaní prestó declaración ante la fuerza de seguridad y luego fue trasladado al CIF para un examen físico. “Al día siguiente que él se quitó la vida”, señaló el abogado al repasar la cronología de esos procedimientos. Esa muerte sumó más interrogantes para la familia, que desde entonces reclama que se agoten todas las líneas de investigación.

El letrado comentó que, en aquel momento, allegados de Gutiérrez consultaron a la fiscal sobre la situación procesal de Mamaní y sobre los motivos por los que no había quedado detenido. De acuerdo con lo que reconstruyó, la funcionaria explicó que se resolvió mantenerlo en libertad porque entendían que de esa forma podían avanzar en la pesquisa desde otro enfoque.

Declaraciones y sospechas de más personas involucradas

Otro punto que la familia observa con atención es la declaración que Mamaní dio en sede policial. Según relató Velázquez, los allegados consideran que su testimonio fue demasiado corto y con pocos detalles sobre la relación que mantenían. El hombre habría señalado que ya estaban separados, aunque seguían viviendo en la misma casa y que cada uno hacía su vida, sin ampliar mucho más sobre la convivencia.

El abogado indicó que, por estas razones, los familiares siguen revisando las actas y los movimientos registrados en esos días. Aseguran que conservan “muchas dudas” y que, para ellos, la desaparición de Gutiérrez podría no haber sido obra de una sola persona. En esa línea, Velázquez comentó que la familia le pidió volver a convocar a ciertas personas a declarar, con el fin de aclarar versiones y contrastar datos ya incorporados a la causa.

Según la mirada de la querella, si alguien intervino directamente en la desaparición de la mujer, es probable que haya actuado con ayuda de al menos otra persona, por las características de Jésica y por cómo se desenvolvía en su vida diaria. En base a estos planteos, el abogado adelantó que insistirán con pedidos de nuevas citaciones y medidas probatorias. Las actuaciones continúan bajo análisis de la Fiscalía, que mantiene el expediente en curso.

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