Desalojo en el cerro San Bernardo: limpian un microbasural dentro del área protegida

Un operativo municipal de desalojo en el cerro San Bernardo permitió desmontar una casilla levantada en un sector protegido y retirar un microbasural que se había generado en la ladera. La intervención se hizo tras denuncias de vecinos de la ciudad de Salta por ocupación irregular, robos, consumo de alcohol y riesgo de incendios en una de las principales reservas naturales urbanas.

Un equipo de la Municipalidad de Salta llevó adelante un desalojo en el cerro San Bernardo y trabajos de limpieza profunda en una franja de la ladera donde se había instalado una casilla y se formó un microbasural dentro del área protegida. El procedimiento se hizo a partir de reclamos de vecinos que alertaron por la presencia permanente de personas en el lugar, posibles hechos de inseguridad y un fuerte impacto ambiental en uno de los pulmones verdes más conocidos de la capital. Como parte del operativo, se retiró un camión completo de residuos y se reforzó la vigilancia para evitar nuevas ocupaciones.

Desalojo en el cerro y retiro de una casilla irregular

De acuerdo con lo informado por el municipio, el desalojo en el cerro San Bernardo se puso en marcha luego de varias denuncias sobre un grupo de personas que se había asentado en una franja de la ladera, dentro del área protegida. Los avisos mencionaban que en ese punto se había levantado una casilla precaria y que la permanencia en el lugar se había vuelto constante.

En esa zona, ubicada dentro de los límites de protección ambiental del cerro, los inspectores registraron que se trataba de una ocupación irregular y que el uso del espacio no estaba permitido. Las actuaciones se realizaron luego de que los ocupantes fueran previamente notificados para retirarse por sus propios medios y no cumplieran con esa intimación. Recién ante la falta de respuesta se decidió avanzar con el despeje del sector.

El procedimiento fue coordinado por personal de la Patrulla Ambiental y guardaparques municipales, quienes se encargaron tanto del retiro de la casilla como de la supervisión del perímetro intervenido. Además, se verificó la situación general del terreno para detectar otros focos de ocupación, aunque no se informó sobre nuevas estructuras en las inmediaciones.

Según los datos oficiales, la prioridad fue liberar el área afectada dentro de la reserva natural urbana y restituir las condiciones básicas de resguardo ambiental, sin que se registraran incidentes durante la ejecución del operativo.

Microbasural, fogones y riesgos de incendio en el área protegida

Mientras se ejecutaba el desalojo en el cerro, los equipos ambientales constataron que en el mismo sector se había generado un microbasural con una acumulación importante de desechos y chatarra. El relevamiento mostró residuos esparcidos, restos de distintos materiales y huellas claras de actividad humana continua sobre el ecosistema natural. Todo esto se encontraba dentro de una superficie considerada de conservación prioritaria para la ciudad de Salta.

Los agentes detallaron que, además de dormir en el lugar, las personas prendían fuego para cocinar, lo que representa un peligro notable en una ladera con vegetación seca y pendientes pronunciadas. Durante el recorrido se identificaron restos de fogones improvisados que, según los especialistas, incrementaban las posibilidades de que se inicie un incendio forestal en esa zona del cerro San Bernardo.

Como parte de las tareas de saneamiento, el municipio cargó un camión completo con basura y elementos en desuso retirados del microbasural. El objetivo fue reducir el riesgo de contaminación, evitar la proliferación de focos insalubres y frenar el deterioro visible de esa porción de la reserva natural.

Tras el retiro de residuos, el sector quedó bajo monitoreo de la Patrulla Ambiental y de los guardaparques, que mantendrán recorridas frecuentes para controlar que no se repita el arrojado de basura ni se instalen nuevas estructuras precarias en el mismo sitio.

Refuerzan la custodia del cerro

Desde las áreas municipales intervinientes remarcaron que el desalojo en el cerro no se limita únicamente a sacar personas del área protegida, sino que tiene como finalidad sostener la integridad del cerro San Bernardo como reserva natural y espacio recreativo para salteños y turistas. Las autoridades indicaron que se van a reforzar los controles en la ladera para desalentar nuevas tomas y prevenir microbasurales en la zona.

También subrayaron que el cerro, además de ser un ícono del paisaje de la capital, cuenta con una categoría de protección ambiental que exige vigilancia constante. En ese sentido, se precisó que estos dispositivos de control apuntan a disminuir la posibilidad de incendios, episodios de contaminación y procesos de degradación sobre el entorno natural.

En paralelo, se pidió a la comunidad que continúe informando a los canales oficiales cualquier ocupación irregular o actividad riesgosa que detecte en el cerro San Bernardo. Según explicaron, esos avisos permiten activar mecanismos de alerta temprana y organizar a tiempo nuevos operativos de inspección y saneamiento cuando resulte necesario.

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