Vecinos del barrio 52 Viviendas, en Rosario de la Frontera, hicieron pública una fuerte denuncia contra la adjudicataria de una casa del IPV y acercaron el reclamo por escrito a las oficinas del organismo. El conflicto gira en torno a una vivienda ubicada en Manzana 108 C, Casa 7, donde señalan que ya no vive la titular, sino su hijo, identificado como Braian, y que el lugar estaría siendo usado de manera irregular. Además, plantean que el inmueble se encuentra abandonado y en grave deterioro.
Reclamo de vecinos del barrio 52 Viviendas ante el IPV
De acuerdo a lo que relatan los residentes del barrio 52 Viviendas de Rosario de la Frontera, la dueña original de la casa se habría ido hace tiempo y dejó la vivienda a cargo de su hijo. Los vecinos denuncian que este joven habría convertido la propiedad del IPV en un depósito de cosas robadas, lo que, según describen, disparó la preocupación en toda la cuadra.
Los frentistas apuntan que alrededor de la Manzana 108 C se registran movimientos extraños, con entradas y salidas a deshora, y que eso genera una sensación constante de inseguridad. Por este motivo decidieron elevar notas formales y una denuncia administrativa, señalando la situación concreta de la Casa 7.
Las presentaciones fueron dirigidas al Instituto Provincial de Vivienda, con el objetivo de dejar asentado que, según su visión, la unidad habitacional no estaría siendo utilizada como domicilio familiar, sino para fines que nada tienen que ver con el espíritu de los planes habitacionales.
Deterioro de la casa y pedido de desadjudicación en Rosario de la Frontera
Junto con la denuncia por el presunto uso indebido, los vecinos describen un panorama crítico dentro de la vivienda. Aseguran que la casa del IPV en Rosario de la Frontera está prácticamente vacía, sin servicios básicos y con partes del baño vendidas, entre ellas el inodoro y el bidet, lo que para ellos refleja abandono total.
También remarcan que el inmueble no tendría medidor de gas y que varios ambientes habrían sido desmantelados, dejando la estructura expuesta al daño y a ocupaciones irregulares. Estas condiciones, sumadas a los movimientos sospechosos, reforzaron el reclamo colectivo en el barrio 52 Viviendas.
Ante este cuadro, el grupo de residentes que impulsó la presentación sostiene que ya cumplió con todos los pasos administrativos que tenía a su alcance para advertir a las autoridades del IPV sobre lo que ocurre en la Manzana 108 C, Casa 7.
Qué solución piden los vecinos para la casa del IPV
Como salida al conflicto, los habitantes del barrio solicitaron en su denuncia que se avance con la desadjudicación de la vivienda cuestionada. Proponen que la casa del IPV en la Manzana 108 C, Casa 7, sea entregada a una familia que realmente necesite vivir allí y que se comprometa a cumplir las normas de convivencia internas del barrio 52 Viviendas.
Según indicaron en la presentación, el objetivo del pedido es que esa unidad en Rosario de la Frontera vuelva a cumplir la función habitacional para la cual fue construida y forme parte de una solución para personas inscriptas que esperan acceder a una casa propia.

Denuncia vecinal por casa del IPV en B° 52 Viviendas de Rosario de la Frontera
