Una denuncia por destrozos en un cementerio de Salta encendió la preocupación en Metán. Trabajadores del cementerio El Carmen advirtieron sobre robos y actos de vandalismo que, según señalaron, se repiten desde hace meses y dañan nichos, mausoleos y recuerdos dejados por las familias. El planteo fue expuesto por un operario del lugar, César, quien indicó que los hechos ocurren cuando el predio queda sin vigilancia. De acuerdo con su testimonio, durante el horario de atención no se registran problemas, pero la situación cambia por la noche, cuando se producen ingresos ilegales y distintos daños.
La denuncia en Salta apunta a robos y destrozos fuera del horario de atención
El reclamo fue dado a conocer por trabajadores del cementerio El Carmen, en Metán, quienes describieron una seguidilla de episodios que afectan distintos sectores del predio. Según explicaron, los intrusos se llevan objetos que los familiares dejan en las tumbas y, además, provocan roturas en varios espacios.
En declaraciones a Spacio TV, César explicó: “Rompen los vidrios de los nichos, de los mausoleos, y se llevan lo que encuentran: juguetes, vasos, objetos que la gente deja”. También sostuvo, en línea con lo publicado por Informate Salta, que quienes ingresan al lugar no tienen en cuenta el valor afectivo de esos elementos. “Se llevan todo o lo rompen”, afirmó.
El problema en el cementerio se concentra durante la noche
El operario remarcó que los hechos no suceden mientras hay personal trabajando. “Mientras estamos nosotros, de 8 a 12 y de 15 a 19, no pasa nada”, dijo al precisar cómo es el movimiento diario dentro del predio.
Sin embargo, marcó que el panorama cambia una vez que termina la atención. “El problema es después de las ocho de la noche”, aseguró sobre la franja en la que, según su testimonio, ocurre la mayor parte de las intrusiones.
La situación, además, repercute de manera directa en las familias que van al lugar para recordar a sus seres queridos. De acuerdo con César, ya casi no pueden dejar flores, juguetes u otros recuerdos porque desaparecen poco después. “Se llevan todo lo que dejan los familiares, ya no se puede dejar nada aquí”, concluyó.

