La Justicia federal de la Ciudad de Buenos Aires comenzó a analizar una denuncia penal contra la dirigencia de Boca Juniors, encabezada por Juan Román Riquelme, por presunta administración fraudulenta, manejo irregular de fondos, distribución de entradas y control del padrón de socios. El expediente se encuentra en una etapa inicial de revisión y, según fuentes judiciales, podría derivar en nuevas medidas en los próximos días, como citaciones y pedidos de informes a distintos organismos vinculados al club.
La causa quedó radicada en el Juzgado Criminal y Correccional Federal número 39, con competencia en Capital Federal, y es seguida de cerca en el mundo del fútbol por el peso institucional que tiene Boca y por el rol de Riquelme como máxima autoridad del club. El planteo llega después de un primer expediente que había sido archivado, pero ahora se reabre la discusión con un nuevo conjunto de documentos, videos y fotos presentados como prueba.
La presentación judicial apunta a presuntas maniobras en la venta de localidades, la recaudación de partidos y el ingreso al estadio, además de un supuesto uso discrecional del padrón de socios para otorgar beneficios, cambios de categoría y accesos preferenciales. Las acusaciones se enfocan en hechos vinculados a la gestión económica y al control interno de una de las instituciones deportivas más populares del país.
Qué se investiga en la denuncia contra la dirigencia de Boca
El denunciante es Walter Federico Klix, funcionario nacional y socio activo de Boca Juniors, quien señaló en su escrito a Juan Román Riquelme, al secretario general Ricardo Rosica y a otros integrantes de la conducción xeneize. Los acusa por presunta administración fraudulenta, asociación ilícita y manejo irregular de fondos y entradas, según se desprende del texto presentado ante el juzgado federal.
Klix sostuvo su planteo con lo que definió como material documental y audiovisual: fotografías, videos y capturas de conversaciones de chat. De acuerdo con su versión, ese conjunto de elementos mostraría un esquema interno que permitiría desviar entradas, alterar recaudaciones y beneficiar a determinados dirigentes, colaboradores o personas vinculadas a la institución. Según la denuncia, ese circuito paralelo impactaría de forma directa en la economía del club y en el control del acceso a los partidos.
En otro tramo del escrito, el funcionario describe lo que califica como un sistema de “clientelismo” dentro del régimen de socios. Afirma que hay miles de hinchas que permanecen durante años en lista de espera para convertirse en socios activos, mientras que otras personas habrían obtenido esa condición en muy poco tiempo. De acuerdo con la presentación, ese acceso acelerado se habría concretado mediante favores políticos o pagos, lo que, para el denunciante, constituiría una manipulación fraudulenta del padrón social.
El expediente actual no es el primero que Klix dirige contra esta conducción de Boca. En la denuncia se menciona que una causa anterior fue archivada por falta de pruebas. Tras esa decisión, la representación legal del club había planteado que no existían elementos suficientes para impulsar una investigación formal. Ahora, el denunciante asegura que el escenario cambia con la incorporación de nuevos documentos, registros audiovisuales y otros datos que adjuntó en la nueva presentación contra la gestión que encabeza Riquelme.
El partido de Copa Libertadores que quedó bajo la lupa
Uno de los puntos centrales del reclamo penal se enfoca en los ingresos del club por un encuentro válido por la Copa Libertadores, disputado en la Bombonera ante Alianza Lima. En ese partido, según el escrito, Boca informó de manera oficial la venta de 28.099 entradas y una recaudación superior a los mil millones de pesos. Klix sostiene que el estadio estaba colmado y que, a su criterio, esa situación evidenciaría una diferencia deliberada entre la cantidad de localidades declaradas y la ocupación real de las tribunas.
Para intentar respaldar esa sospecha, el denunciante pidió una serie de medidas: pericias contables sobre los números del club, pedidos de informes a la Conmebol y a la AFIP, revisión detallada de las cámaras de seguridad y recopilación de testimonios de socios que hayan asistido a ese partido. El objetivo de esas diligencias solicitadas sería determinar si hubo desvío de fondos, subdeclaración de entradas o alteración de los datos oficiales de recaudación.
Además, la denuncia describe la presunta existencia de un circuito paralelo de venta y reparto de entradas. Klix menciona supuestos mecanismos que incluirían liberación de molinetes, comercialización clandestina de tickets y entrega de protocolos a peñas y grupos específicos fuera de los canales oficiales del club. También reclama que se investigue quiénes habrían sido los beneficiarios de estas maniobras y qué montos se habrían generado a través de esos movimientos informales.
Todos estos planteos serán evaluados ahora por el juez Santiago Bignone y el fiscal Carlos Vasser, a cargo de la causa. Ambos funcionarios judiciales analizan el material inicial para determinar si ordenan nuevas medidas, como citaciones a testigos, requerimientos a organismos de control y pedidos de documentación interna a la institución de la Ribera.
Respuesta de Boca y posición institucional
Ante el avance del expediente, los abogados de Boca Juniors presentaron un escrito ante el juzgado federal en representación del club. Allí reiteraron que la institución está dispuesta a “colaborar plenamente con la Justicia” y a poner a disposición la documentación que se requiera durante la investigación. Además, solicitaron poder participar en las instancias en las que el denunciante ofrezca o amplíe pruebas, con el argumento de garantizar la transparencia del trámite.
En paralelo, el club difundió por sus canales oficiales su postura frente a las acusaciones. En esa comunicación institucional, la dirigencia subrayó que mantendrá “su disposición a colaborar plenamente con la Justicia en el marco de la nueva investigación judicial”, en referencia al proceso que se tramita en el Juzgado Criminal y Correccional Federal número 39 y que tiene entre los señalados a Juan Román Riquelme y a otros integrantes de la actual conducción xeneize.

