La concejal salteña Eliana Chuchuy reclamó este jueves que el Concejo Deliberante de la ciudad dé una respuesta institucional “clara, rápida y a la altura” frente a la denuncia por presunta violencia de género que involucra a un concejal de La Libertad Avanza. La edil pidió que el caso sea analizado políticamente dentro del cuerpo y que no quede archivado sin tratamiento. Además, impulsó la inmediata intervención de la Comisión de Disciplina y Juicio Político del Concejo Deliberante, para que revise la presentación judicial y defina los pasos a seguir en este conflicto que ya impacta en la vida interna del cuerpo.
Chuchuy pide intervención urgente y revisión política de la denuncia
Como primer movimiento formal, Chuchuy solicitó que la Comisión de Disciplina y Juicio Político sea convocada con carácter urgente. El objetivo es que ese órgano interno del Concejo Deliberante analice los aspectos formales de la causa judicial, determine qué documentación hay en el expediente y evalúe si corresponde avanzar con medidas políticas hacia el edil denunciado.
La concejal sostuvo que, desde su mirada, se trata de un episodio de “gravedad institucional” para el Concejo Deliberante, ya que la acusación recae sobre un integrante del cuerpo. Por eso remarcó que, más allá de lo que se investigue en la Justicia, considera indispensable que el organismo deliberativo discuta el tema y fije una postura concreta.
En esa línea, planteó que el archivo o la postergación indefinida del caso enviaría una señal negativa a la sociedad salteña. Según explicó, entiende que el Concejo tiene herramientas internas para tratar conductas de sus miembros, sin interferir en el trabajo de los tribunales que siguen la denuncia penal.
La discusión se da en medio de una agenda cargada en el Concejo Deliberante de la ciudad de Salta, donde se acumulan proyectos vinculados a problemas económicos y sociales. Sin embargo, Chuchuy advirtió que este tipo de conflictos internos vuelve a poner en primer plano a los concejales, cuando –expresó– la atención debería estar en las demandas cotidianas de los vecinos.
Rechazo a que el caso se presente como “chimento” o maniobra partidaria
Al referirse puntualmente a la denuncia, Chuchuy fue tajante al cuestionar las versiones que intentan minimizar lo ocurrido. Aclaró que no acepta que el tema se reduzca a una disputa entre espacios políticos ni a rumores internos del Concejo Deliberante, y aclaró que para ella no se trata de una discusión menor dentro de la vida partidaria.
La concejal subrayó que la acusación fue presentada por una mujer que se identificó y realizó la denuncia de manera formal. “No es chimento, hay una mujer que denuncia”, remarcó, al criticar las expresiones que buscan restarle entidad al hecho bajo el argumento de que podría ser una “operación política” o una pelea interna.
Además, marcó que relativizar o banalizar una situación de este tipo es “peligroso” porque, cuando una denuncia de violencia de género no se toma en serio, el riesgo para la denunciante se incrementa. Según recordó, en otros casos ocurridos a lo largo del tiempo, desestimar los primeros avisos terminó derivando en consecuencias más graves para las víctimas.
En sus declaraciones, la edil indicó que los debates internos del Concejo Deliberante por la denuncia no pueden convertirse en un espectáculo ni en un cruce de declaraciones mediáticas, sino que deben canalizarse por los mecanismos institucionales previstos. Señaló que la ciudadanía sigue de cerca estos episodios y que la forma en que se aborden marcará un antecedente hacia adelante.
Impacto en la imagen del Concejo Deliberante y nuevos cruces internos
Chuchuy también vinculó este episodio con otras controversias recientes dentro del Concejo Deliberante, asociadas al mismo espacio político al que pertenece el edil señalado. Comentó que, en pocos meses, el cuerpo ya se vio envuelto en más de un escándalo de características similares, lo que a su entender muestra que no se trata de situaciones aisladas.
De acuerdo con la concejal, estos conflictos repercuten directamente en el funcionamiento del Concejo. Mientras la ciudad de Salta enfrenta dificultades económicas y sociales, los ediles vuelven a quedar atrapados en denuncias y peleas internas que desvían la discusión de temas como servicios básicos, trabajo o tarifas, que suelen ser los reclamos más frecuentes de los vecinos.
En otro tramo de sus declaraciones, Chuchuy marcó una contradicción en la actitud del concejal apuntado en la denuncia. Contó que, por un lado, el edil pidió resguardar su intimidad frente a la exposición pública del caso, pero a la vez invitó a sus colegas a ingresar a su oficina para revisar supuestas pruebas de carácter privado, lo que generó comentarios entre los bloques.
Antes de cerrar su planteo, la edil reiteró que, a su criterio, la sociedad salteña espera definiciones y respuestas institucionales del Concejo Deliberante ante lo ocurrido, y volvió a señalar que “la prioridad debe ser dar respuestas y no permitir que una denuncia de esta magnitud quede sin la debida evaluación política”.

