Denuncia en Cerrillos: condenan a una mujer por daños a la casa de su expareja

Una mujer de Cerrillos fue condenada a siete meses de prisión efectiva luego de una denuncia por daños, amenazas y episodios de violencia contra la familia de su expareja. La jueza Ada Zunino, tras evaluar varias intervenciones policiales y escuchar la confesión de la acusada, fijó la pena y la declaró reincidente por primera vez. Los hechos ocurrieron en dos fechas distintas, en julio y diciembre, siempre en la misma vivienda familiar, y quedaron documentados a partir de la denuncia de la madre y la hermana del hombre.

Una serie de episodios de violencia en Cerrillos terminó en una condena de prisión efectiva, luego de que una familia radicara una denuncia por amenazas y daños contra la vivienda de su hijo. El caso llegó al Juzgado de Garantías 8, donde la jueza Ada Zunino dictó una pena de siete meses de cárcel para la mujer acusada, a quien además declaró reincidente por primera vez, tras admitir ella misma lo ocurrido ante el tribunal.

Según consta en el expediente, la causa se inició a partir de la presentación formal de la madre del hombre involucrado, quien aseguró haber atravesado varios hechos de similares características en los últimos tiempos. Sus dichos fueron luego respaldados por la hermana del joven y por el propio expareja de la acusada, que sumaron más detalles en sus testimonios.

La resolución judicial se basó en la acumulación de estas declaraciones, los registros de llamados al 911 y la confesión de la imputada, que reconoció su participación en los hechos que se le atribuían en Cerrillos.

Denuncia por el primer ataque a la vivienda familiar

El primer episodio que derivó en la denuncia en Cerrillos por daños y amenazas ocurrió el 9 de julio por la mañana, en una casa familiar donde vive la madre del hombre. La mujer relató que estaba durmiendo cuando la despertaron golpes fuertes en la puerta de entrada. Al salir, vio a su hijo discutiendo en el frente con su expareja.

La denunciante contó que logró hacer entrar al joven a la casa para que el conflicto no siguiera en la vereda. Sin embargo, la calma duró poco: al cabo de unos minutos, la acusada volvió al domicilio, volvió a golpear la puerta y comenzó a lanzar amenazas hacia quienes estaban adentro de la vivienda.

Al no poder entrar, siempre según la declaración de la madre, la mujer tomó piedras y las arrojó contra la casa, rompiendo los vidrios de dos ventanas. La denunciante aseguró que la acusada estaba bajo los efectos del alcohol y de sustancias estupefacientes, y precisó que ese era por lo menos el cuarto incidente de ese tipo que sufrían.

Tras este hecho, el Juzgado de Garantías 8 dictó medidas cautelares para proteger al grupo familiar. La imputada fue notificada formalmente de esas restricciones y quedó advertida de las prohibiciones fijadas por la justicia respecto de su conducta futura.

Nuevo incidente y segunda denuncia

Pese a las medidas vigentes, meses después se registró otro hecho en la misma casa de Cerrillos. Esta vez, la denuncia fue realizada por la hermana de la expareja de la acusada, quien relató lo sucedido el 2 de diciembre por la mañana, nuevamente en el domicilio familiar.

De acuerdo con la joven, la mujer volvió a presentarse en la vivienda y empezó a golpear con un palo la reja y una ventana, mientras repetía amenazas de que iba a entrar a la casa. La familiar indicó que, ante esa situación, se mantuvieron dentro del inmueble para evitar un enfrentamiento directo.

Al no conseguir acceso al interior, la acusada habría roto el vidrio de la ventana y, desde el exterior, continuó con insultos y nuevas amenazas hacia quienes se encontraban en el interior. Frente a la escalada de violencia, la hermana del hombre resolvió comunicarse con el Servicio de Emergencias 911 para pedir intervención policial en el lugar.

Testimonio del hombre y decisión de la jueza

En el marco de esta última denuncia, el propio expareja de la acusada también declaró en la causa. El hombre aseguró que, en ese episodio, la mujer tenía en su poder una pequeña sierra con la que se había provocado cortes. Según su relato, mientras mostraba esas heridas, ella lo amenazaba, sumando ese comportamiento al contexto de violencia que ya había sido expuesto por el resto de la familia.

Con todos estos antecedentes incorporados al expediente —las dos denuncias formales, las medidas cautelares previas, los llamados al 911 y la confesión de la imputada— la jueza Ada Zunino resolvió imponer una pena de siete meses de prisión de cumplimiento efectivo y declarar reincidente por primera vez a la mujer.

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