Rodrigo De Paul volvió a quedar en el centro de la escena del fútbol argentino luego del 5 a 0 de la selección sobre Zambia, y decidió hablar sin filtro en la zona mixta. El mediocampista, figura clave del plantel y hoy jugador de Inter Miami, se plantó antes de recibir preguntas y dejó una definición tajante sobre su rol y el de sus compañeros: **“nosotros somos jugadores de fútbol que venimos a defender a nuestro país, no a hacer política”**, subrayando que no quiere que se mezclen los temas. Sus declaraciones apuntaron a bajar la tensión tras varios días de rumores de internas y cruces mediáticos.
Las palabras de De Paul, que suele ser uno de los más expuestos del plantel campeón del mundo, llegaron después de que se hablara de supuestos cortocircuitos en el vestuario, diferencias con el cuerpo técnico y hasta gestos de apoyo dirigencial. En ese contexto, el volante remarcó que la prioridad es la pelota y pidió que el análisis pase exclusivamente por lo que el equipo hace dentro de la cancha.
El mensaje se dio en plena previa del próximo Mundial, con la selección intentando cerrar la gira de amistosos con un buen clima interno y con la cabeza puesta de lleno en la competencia deportiva.
De Paul remarcó que el plantel solo quiere hablar de fútbol
De entrada, el mediocampista dejó en claro su postura: “nosotros somos jugadores de fútbol que venimos a defender a nuestro país, no a hacer política”. Según explicó, el plantel siente que, en estos días, se mezclaron discusiones políticas con la actividad de la selección, algo que, para él, “no tiene ningún sentido”. Por eso insistió en que la mirada sobre el grupo pase por lo deportivo.
En esa misma línea, De Paul pidió que las críticas, cuando lleguen, estén atadas a lo que se ve en los partidos. Aseguró que todos se preparan para representar a la Argentina dentro de la cancha y que es ahí donde corresponde juzgarlos, ya sea por el nivel individual o por el funcionamiento colectivo del equipo.
El jugador, referente del ciclo actual, también remarcó que la selección trabaja pensando únicamente en seguir siendo competitiva en el más alto nivel del fútbol internacional. Señaló que el plantel se enfoca en entrenar, en mejorar rendimientos y en sostener la regularidad mostrada en los últimos años, dejando de lado cualquier otra discusión externa.
Al plantear esa postura, De Paul buscó desligarse de cualquier lectura que lo coloque como actor político o dirigente. Reforzó en varias oportunidades que su tarea y la de sus compañeros se limita al juego, al vestuario y a lo que se ve durante los noventa minutos.
Llamado a la unidad de los hinchas antes del próximo Mundial
Además de marcar distancia con la política, Rodrigo De Paul aprovechó el micrófono para hablarles directamente a los hinchas argentinos. Pidió que el país esté “más junto que nunca” en la previa de la próxima Copa del Mundo, remarcando que ser campeón ya es muy difícil y repetir el título es todavía más complejo.
“Ser campeón del mundo es difícil y serlo dos veces aún más. Todo el país tiene que estar más junto que nunca. Nosotros somos jugadores de fútbol y queremos que nos juzguen o alienten por lo que hacemos adentro de la cancha, por lo que nos convocan acá”, afirmó el mediocampista, reforzando la idea de apoyo incondicional al equipo.
El jugador también recordó lo que significó el acompañamiento del público en el título mundial anterior. Comentó que el esfuerzo de los futbolistas explica la mayor parte de lo que pasa en un partido, pero dejó una frase clara sobre el rol de la gente: “El mayor porcentaje de lo que pase dentro de una cancha es nuestro pero yo soy un convencido de que salimos campeones del mundo porque el poquito que nos faltaba nos lo dio la gente”.
Para De Paul, esa conexión con la tribuna será otra vez clave pensando en el Mundial que se viene. Por eso insistió en que el apoyo sea generalizado, sin divisiones, y enfocando la energía en alentar a la selección cada vez que salga a la cancha.
Rumores de conflicto interno y desmentida del mediocampista
Las declaraciones no se dieron en un vacío. En los últimos días circularon versiones sobre un quiebre en el vestuario de la selección argentina y sobre el rol de Rodrigo De Paul en esas tensiones. Algunas publicaciones mencionaron su vínculo con el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, como uno de los focos de conflicto con otros jugadores.
Según esos relatos, el mediocampista habría sugerido salir al campo de juego con una remera en apoyo a Tapia, en medio de denuncias y de un procesamiento judicial. Esa idea, de acuerdo con las versiones, no habría sido aceptada por parte del plantel. A esto se sumó que Lionel Scaloni decidió no incluir a De Paul entre los titulares en el partido ante Zambia, lo que alimentó aún más las sospechas sobre un posible cortocircuito interno.
Frente a ese escenario, el jugador desmintió de forma general los rumores de mala relación con sus compañeros. Recalcó que el grupo está concentrado en competir y que no existe otra motivación por fuera del fútbol. “No venimos a hacer política”, reiteró, en referencia a las especulaciones sobre su influencia en cuestiones ajenas al juego.
Mientras De Paul buscaba bajar el nivel de polémica, Claudio “Chiqui” Tapia publicó en sus redes sociales una foto junto a Lionel Messi y al propio mediocampista después del triunfo frente a Zambia, acompañada por el mensaje: “Vamos con todo”.
Autocritica por el amistoso ante Mauritania y respaldo a Scaloni
En otro tramo de la charla con la prensa, Rodrigo De Paul también habló del primer partido de la gira, el amistoso contra Mauritania que terminó 2 a 1. Admitió que el rendimiento del equipo no fue el esperado, aunque le restó dramatismo a las críticas: “Somos seres humanos y a veces podemos tener un mal día, pero no más que eso”, explicó.
El mediocampista recordó que la selección se caracterizó por mostrar una gran regularidad en los últimos años y pidió que esa imagen sea la que quede en la memoria. De todos modos, reconoció que varios jugadores deben levantar su nivel y esforzarse más, porque así lo demanda la camiseta y un país tan futbolero como la Argentina.
Sobre la relación con Lionel Scaloni, De Paul negó cualquier enfrentamiento. Dijo que las charlas fuertes se dan puertas adentro, entre el cuerpo técnico y los futbolistas, y que todos se exigieron después del duelo con Mauritania. “Charlamos un montón. Somos los primeros a los que no les gustó cómo lo hicimos el otro día. Las caras no eran las mejores porque nos exigimos y entendimos que, si no vamos a ser campeones otra vez, que los demás hagan mucho esfuerzo para ponernos en dificultad”, sostuvo.
El jugador también mencionó la intervención de Lionel Messi tras ese encuentro, destacando que el capitán habló largo rato con el plantel en el vestuario, dio su punto de vista sobre el momento del equipo y fue escuchado con atención. Según De Paul, todos coincidieron con lo que expresó Messi y consideraron que frente a Zambia el rendimiento fue claramente superior.

De Paul habló tras el triunfo co ntra Zambia y marcó límites entre el fútbol y la política
