Este martes la comunidad salteña celebra el cumpleaños de Doña Damiana, histórica peregrina de la Puna que llega a los 81 años, y vecinos de distintos parajes la saludan como una de las figuras más queridas de la fe popular. Fieles que caminaron con ella hacia los santuarios la describen como una peregrina ejemplar, cuyo testimonio marcó a muchas generaciones en Salta. El reconocimiento se concentra en su recorrido constante desde la Puna y en la forma sencilla con la que sostuvo su compromiso religioso a lo largo del tiempo.
Un cumpleaños que reúne a la comunidad
En este nuevo cumpleaños de Doña Damiana, los saludos llegan desde distintos puntos de la Puna y del interior salteño, donde su figura de peregrina es conocida desde hace décadas. Quienes la vieron caminar año tras año remarcan que llegar a los 81 años con la historia que tiene detrás es motivo suficiente para que la comunidad quiera acompañarla de cerca.
De acuerdo con vecinos y fieles, la celebración de este martes no se limita a una fecha más en el calendario, sino que se vive como un gesto de gratitud hacia quien consideran una presencia constante en las largas caminatas de fe. Muchos resaltan que la peregrina de la Puna estuvo siempre al lado de jóvenes y adultos, alentando en silencio en los tramos más duros del camino.
En los mensajes que circularon entre devotos, se repite la idea de que este cumpleaños funciona como una oportunidad concreta para devolver parte del afecto que Doña Damiana ofreció durante años como peregrina. Sin embargo, el tono de los saludos se mantiene sencillo, acorde al estilo de vida que ella misma eligió, ligado a la fe y al esfuerzo compartido.
El legado de fe de doña Damiana como referente peregrina
Personas que integraron las peregrinaciones desde la Puna hacia los santuarios salteños señalan a Doña Damiana como una guía discreta pero firme en cada edición. Jóvenes que caminaron junto a ella recuerdan que su compañía servía como orientación y contención, sobre todo para quienes participaban por primera vez de estas manifestaciones religiosas masivas.
Su trayectoria como peregrina se apoyó en años de recorridos a pie, sumados a una vida de oración reservada, lo que la transformó en un símbolo de fortaleza espiritual para la zona. Integrantes de la comunidad coinciden en que su presencia sostenida en las marchas de fe ayudó a consolidar una forma muy propia de vivir la religiosidad popular en la Puna salteña.
Según describen sus allegados, Doña Damiana transmitió valores como el compromiso, la humildad, la gratitud y la esperanza con un lenguaje llano, fácil de entender tanto para adultos como para chicos. Esa manera de expresarse, unida a su experiencia como peregrina, hizo que muchas familias la tomaran como referencia en temas vinculados a la fe y al esfuerzo colectivo.
Un reconocimiento centrado en su ejemplo cotidiano
En torno a los 81 años de la peregrina de la Puna, miembros de su entorno comentan que la comunidad organizó gestos simples de homenaje, poniendo el foco en el acompañamiento que ella brindó a lo largo de los años. Relatan que, más allá de los actos puntuales, lo que se busca remarcar es su ejemplo cotidiano, construido en silencio y sin protagonismos.
Entre los testimonios recopilados, se repite que este cumpleaños de Doña Damiana encuentra a la peregrina rodeada del afecto de vecinos y fieles que valoran el camino compartido en las distintas peregrinaciones realizadas desde los parajes de la Puna hacia los principales santuarios de la provincia.

