Serpiente en clinica medica del hospital joaquin castellanos vuelve a encender alertas por el estado del edificio

Una culebra apareció en la galería de Clínica Médica del hospital Joaquín Castellanos de General Güemes y reavivó la preocupación por los techos dañados, las filtraciones y la presencia de alacranes, murciélagos y otros animales en un edificio con 88 años de uso, mientras equipos de mantenimiento y control de plagas avanzan con un operativo especial para erradicar roedores y aves que servirían de alimento al reptil.

Una culebra recorriendo los techos del sector de Clínica Médica del hospital Joaquín Castellanos, en la ciudad de General Güemes, generó inquietud entre pacientes y trabajadores y volvió a poner bajo la lupa el deterioro estructural del edificio. El hecho se registró en la galería de internación, donde el reptil se desplazaba entre el tejado muy dañado y el cielo raso de machimbre, zona en la que ya se habían reportado alacranes, murciélagos y otros animales que se refugian en las grietas y aberturas del viejo inmueble.

La escena obligó a interrumpir la rutina dentro del hospital y a iniciar de inmediato un operativo de búsqueda para localizar al animal y despejar la zona, mientras se reforzaban las medidas de control de plagas en distintas salas. Según describen quienes estuvieron presentes, la situación no solo expuso el susto del momento, sino también años de problemas de humedad, filtraciones y caída de mampostería, propios de una construcción que suma 88 años.

En paralelo, volvieron a mencionarse los planes de obra integral para el hospital Castellanos que se habían incorporado al presupuesto provincial y que incluían recambio de techos, renovación eléctrica y nuevas salas, pero cuya ejecución, según se indicó, aún no se puso en marcha.

Operativo en el hospital joaquin castellanos para ubicar a la culebra y controlar plagas

El episodio tuvo lugar en la galería de Clínica Médica, uno de los sectores más transitados del hospital Joaquín Castellanos. Allí, una culebra fue vista deslizándose entre el tejado deteriorado y el machimbre del cielo raso. A través de los múltiples agujeros del techo, pacientes y personal detectaron el movimiento del animal, lo que generó alarma y motivó que se reorganizara el flujo de gente en la zona mientras se evaluaba cómo actuar.

El ingeniero José María Serrano, a cargo del mantenimiento del hospital, explicó que la búsqueda se complica por las dimensiones del edificio y el mal estado de los techos. Precisó que se trata de “una culebra color verde, que se alimenta de la caza de roedores y aves, no es venenosa, por lo que no presenta un riesgo para las personas”. Pese a esa aclaración, el profesional remarcó la dificultad para ubicarla por su desplazamiento constante y el tamaño de los entretechos.

Serrano detalló que, por ahora, no se logró precisar el sitio exacto donde podría estar oculta. “Es difícil poder encontrarla, los techos son muy grandes, como se mueve en forma constante, no sabemos a dónde puede estar en estos momentos”, indicó, aludiendo a la combinación de espacios libres, chapas dañadas y machimbres con orificios que se repiten en distintos pabellones del hospital.

Ante este panorama, el equipo de mantenimiento decidió avanzar no solo con la búsqueda directa del reptil, sino también con una estrategia más amplia de saneamiento en los sectores donde se detectaron nidos de roedores y aves, considerados el principal foco de atracción para la culebra.

Quimicos, cebos y limpieza entre el machimbre y el tejado

Como parte del operativo en el hospital Joaquín Castellanos, se sumó el trabajador especializado en control de plagas Arturo Cajal, quien describió el procedimiento que se lleva adelante. Según explicó, “vamos a rociar con un componente no tóxico preparado con cipermetrina y deltametrina para repeler a la serpiente”. El objetivo es que el reptil se aleje sin utilizar sustancias que puedan afectar a las personas.

Cajal agregó que, en forma simultánea, se está trabajando sobre la población de roedores, principal alimento de la culebra. “Para los roedores se están utilizando cebos con cumarina en soportes de frutas y trigo, este trabajo se realizará en todas las salas del hospital, los productos se colocan y rocían entre el machimbre y el tejado, para alejar al reptil permitiendo que los roedores consuman los cebos. Consideramos que sin animales para cazar podría alejarse de los techos”, señaló.

El especialista también puntualizó que no se aplicarán químicos diseñados específicamente para matar serpientes. Comentó que, en la actualidad, no hay un veneno formulado para víboras que se pueda utilizar en un hospital sin riesgo para la salud humana, ya que para ser efectivo requeriría principios activos muy fuertes, opción que fue descartada.

Un hospital con 88 años, filtraciones y animales en los techos

La presencia de esta culebra en la Clínica Médica no es el primer episodio relacionado con fauna en el hospital Castellanos. Trabajadores del lugar mencionan hallazgos previos de alacranes, murciélagos y otros animales que aprovechan los huecos en las paredes, el deterioro de los techos y las aberturas sin un cierre adecuado para instalarse en los entretechos del edificio de General Güemes.

El inmueble suma 88 años de uso continuo y arrastra una serie de problemas estructurales: filtraciones de agua, humedad persistente, caída de revoques, instalaciones eléctricas con fallas, cañerías viejas y sanitarios deteriorados. Las tareas de mantenimiento que se realizan de manera periódica permiten resolver urgencias puntuales, pero no alcanzan para revertir el daño acumulado por el paso del tiempo.

En distintos sectores del hospital se repite el mismo escenario: techos que se llueven, manchas de humedad que avanzan por las paredes y cielorrasos que muestran agujeros por donde ingresan insectos, roedores y, eventualmente, reptiles. Estas condiciones favorecen la aparición de nidos de ratones y aves, que a su vez atraen a predadores como la culebra detectada en la galería de Clínica Médica.

Según una evaluación realizada por el gobierno provincial hace tres años, se proyectó una obra de gran escala para el hospital Joaquín Castellanos. Ese relevamiento contemplaba una inversión estimada en 35 mil millones de pesos para el recambio de techos en varios pabellones, la renovación completa de la instalación eléctrica, la sustitución de cañerías, trabajos de revoque y pintura y la construcción de nuevas salas y consultorios para ampliar la atención médica.

La iniciativa fue incorporada al presupuesto provincial, aunque, de acuerdo con lo señalado, la ejecución todavía no comenzó. Mientras tanto, cada año se renuevan las expectativas sobre el inicio de las obras y se repiten hechos vinculados al desgaste del edificio, como la aparición de serpientes, alacranes y murciélagos, además de nuevos signos de humedad y filtraciones en distintos puntos del hospital.

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