Los restos de tres excombatientes salteños caídos en la guerra de Malvinas serán sometidos a cremación y trasladados a un nuevo espacio de homenaje en el cementerio San Antonio de Padua, en la ciudad de Salta. El proyecto contempla la construcción de un monolito de fácil acceso, donde se ubicarán las cenizas de los soldados y que, según lo previsto por las autoridades, será inaugurado el 3 de mayo. La iniciativa nació a partir de un pedido de los familiares, que reclamaban desde hace años un lugar más visible y accesible para honrar la memoria de sus seres queridos.
Traslado y cremación de restos de excombatientes salteños
En el marco de este plan conmemorativo, los restos de los excombatientes Mario Rolando Alancay, Ramón Vicente Fabián y Bernardino Isidoro Campos fueron retirados de sus nichos tradicionales y llevados al crematorio de Pieve. El procedimiento incluye la cremación de cada uno de ellos, para luego entregar las urnas con las cenizas a sus familias.
El operativo de traslado se llevó a cabo durante la mañana de este miércoles en el cementerio San Antonio de Padua, con presencia de allegados a los soldados y representantes del municipio. Quienes participaron destacaron el clima de respeto y silencio que acompañó cada paso del movimiento de los féretros, marcado por la memoria del conflicto de 1982 y por el peso simbólico de la guerra de Malvinas para la comunidad salteña.
Una vez concluidos los procesos de cremación en el crematorio de Pieve, las cenizas serán resguardadas por los familiares hasta que el nuevo monolito esté listo. Recién entonces, según explicaron las autoridades, se realizará la colocación definitiva de los restos en el punto elegido del cementerio, donde quedarán reunidos en un mismo espacio recordatorio.
Los tres soldados participaron en la guerra de Malvinas y son reconocidos en Salta por su condición de excombatientes caídos en el conflicto bélico de 1982. Para muchos vecinos del entorno del cementerio, la futura ubicación de sus restos en un sector central se percibe como una forma de dar mayor visibilidad al homenaje que se venía realizando de manera más dispersa en los viejos nichos.
Nuevo monolito en el acceso al cementerio San Antonio de Padua
El proyecto contempla la construcción de un monolito en el ingreso al cementerio San Antonio de Padua, donde se concentrarán las cenizas resultantes de la cremación de los restos de los tres excombatientes. La estructura, impulsada desde la gestión del intendente Emiliano Durand, fue pensada como un sitio único y fácilmente identificable para recordar a los salteños que murieron en la guerra de Malvinas.
Según explicó el secretario de Gobierno municipal, Nicolás Martorell, la fecha señalada para la presentación oficial del nuevo espacio es el 3 de mayo, en un punto considerado estratégico por su visibilidad para quienes ingresan al cementerio. El funcionario remarcó que se trata de un lugar central, lo que permitirá que cualquier visitante pueda ubicar rápidamente el sitio de homenaje sin recorrer largas distancias internas.
Las obras avanzan en paralelo al proceso de reubicación de los restos. La idea es que, una vez que el monolito esté terminado, las familias de Alancay, Fabián y Campos puedan participar de una ceremonia específica para el depósito definitivo de las urnas, cerrando así el cambio de emplazamiento de los excombatientes salteños que participaron en la guerra de Malvinas.
De acuerdo con lo indicado por las autoridades, este nuevo punto de recuerdo pretende reemplazar los antiguos nichos ubicados en pisos superiores, que desde hace años venían generando dificultades a los deudos más grandes para llegar hasta allí. El monolito, al estar a nivel del acceso, apunta a facilitar las visitas y a reforzar el carácter público del reconocimiento a los soldados.
Un reclamo histórico de las familias y un registro documental
El origen del proyecto se remonta a un reclamo planteado durante mucho tiempo por las familias de los tres excombatientes. Varios de los deudos, ya de edad avanzada, debían caminar largos tramos dentro del cementerio y subir hasta el tercer piso para llegar a los nichos donde descansaban los restos, lo que terminó motivando la búsqueda de un nuevo espacio más accesible.
Según relató Nicolás Martorell, fueron los propios familiares quienes se acercaron al intendente Emiliano Durand para exponer el desgaste acumulado durante décadas de visitas y pedir un lugar a la altura del reconocimiento público que esperan para los caídos en la guerra de Malvinas. “Hoy es un día muy emotivo. Son nuestros héroes que murieron en Malvinas, que tenían entre 18 y 25 años”, expresó el funcionario al describir la jornada de traslado de restos en el cementerio San Antonio de Padua.
En simultáneo con la construcción del monolito y el proceso de cremación de los restos, se está produciendo un documental que registrará toda la secuencia: desde el pedido inicial de las familias hasta la inauguración del nuevo monumento. La realización audiovisual busca que esta historia llegue a las escuelas y a diferentes puntos del país. Sobre ese material, Martorell adelantó que la intención es que se proyecte en establecimientos educativos y que circule a nivel nacional, con el objetivo de difundir el testimonio local vinculado a la guerra de Malvinas.
Fuente:Que Pasa Salta

