La circulación por la ruta 33 quedó completamente cerrada con varios cortes simultáneos en los accesos de Chicoana y otras localidades del Valle de Lerma, luego de que las autoridades detectaran hundimientos, sectores con agua acumulada y calzada muy deteriorada. Los voceros oficiales remarcaron que la medida alcanza a todo tipo de vehículos y se mantendrá hasta nuevo aviso.
El punto más complicado se ubica en el paraje Aguas Negras, donde el agua cubre gran parte de la traza y directamente impide que los autos y camiones puedan avanzar con seguridad. Allí describieron una situación crítica en la que “no se puede circular” por el nivel de anegamiento y el peligro que representa para quienes viajan.
Frente a esto, los organismos a cargo de la seguridad vial dispusieron un cierre total de la ruta 33, tanto desde el lado de Chicoana como desde la Puna, y aclararon que la prioridad es “preservar la vida de los ocupantes” que utilizan este corredor para unir los Valles Calchaquíes con el Valle de Lerma.
Cortes y controles en ruta 33, Chicoana y Payogasta
Para hacer cumplir la medida se montó un esquema de cortes y controles estrictos sobre la ruta 33 y en vías alternativas. Uno de los operativos principales se instaló en la intersección con la ruta 40, a la altura de Payogasta, donde el personal impide el avance hacia el tramo afectado.
Otro punto de bloqueo clave se fijó sobre la ruta 33 en la zona de Pulares, en jurisdicción de Chicoana, que funciona como uno de los accesos habituales hacia el corredor montañoso. Desde allí tampoco se permite la circulación y se informa a los conductores sobre la interrupción total.
Además, se dispuso un corte sobre la ruta 42, en el sector de El Colte, en Seclantás, para desalentar intentos de rodear la zona comprometida. La combinación de estos tres puntos busca que ningún vehículo se acerque al tramo con mayores daños, sobre todo en momentos de crecida o lluvias intensas.
Por qué se mantiene el cierre y qué informaron las autoridades
De acuerdo con los datos difundidos por el medio local Valle de Lerma Hoy, el corte total sobre la ruta 33 responde a un deterioro visible de la calzada y a varios tramos anegados que hacen inseguro el paso, en particular en Aguas Negras. Los operativos se concentran en evitar accidentes por desborde de cursos de agua y posibles desmoronamientos.
Las autoridades señalaron que los controles en la intersección de ruta 33 y ruta 40 en Payogasta, en ruta 42 a la altura de El Colte (Seclantás) y en ruta 33 en Pulares (Chicoana) se sostendrán mientras continúe el riesgo para quienes se desplazan por esa zona de montaña.
Indicaron también que la reapertura del tránsito dependerá de la mejora de las condiciones de la traza y del descenso del agua sobre la calzada, por lo que recomendaron a los automovilistas evitar la ruta 33 y buscar caminos alternativos hasta que se emita un nuevo parte oficial.
Cómo afecta el cierre a los viajeros
El corredor de la ruta 33 es una vía usada a diario por vecinos de Chicoana, productores del Valle de Lerma y turistas que se dirigen hacia Cachi y los Valles Calchaquíes. Con los cortes activos en Pulares, Payogasta y El Colte, tanto los viajes de trabajo como los traslados familiares quedan sujetos a desvíos más largos.
En tanto, los organismos viales recordaron que la prohibición de circular es total y que los controles seguirán vigentes en todos los accesos mientras permanezcan los anegamientos y el daño en la calzada, tal como se informó en los últimos partes difundidos.

