Alumnos de quinto año de varios colegios privados de la ciudad de Salta fueron sometidos a controles de alcoholemia vinculados al UPD en los accesos a los establecimientos, antes de empezar las clases, como parte de medidas internas para ordenar los festejos en los colegios. La situación se conoció a través de una transmisión televisiva en vivo y luego fue confirmada por distintas fuentes educativas, que señalaron que los test se hicieron con acuerdo previo de las familias y que todos dieron negativo. La Dirección General de Educación Privada informó que no registró reclamos formales por estos controles.
Los operativos de alcoholemia se realizaron durante el ingreso a la primera jornada del ciclo lectivo para los cursos que celebran el Último Primer Día, una costumbre que en los últimos años se instaló entre los estudiantes que comienzan el último año del secundario. En paralelo, algunos colegios privados relevaron una merma de asistencia de alumnos de quinto año, atribuida al intento de evitar sanciones relacionadas con los festejos del UPD.
En este contexto, el Ministerio de Educación dispuso la aplicación de un Protocolo de Intervención específico para el UPD en todas las escuelas, tanto públicas como privadas, fijando pasos a seguir cuando un estudiante llega al establecimiento con signos de consumo de alcohol u otras conductas alteradas. La normativa establece cómo actuar, cómo registrar las inasistencias y qué responsabilidad civil recae sobre las familias ante posibles daños durante las celebraciones.
Controles de alcoholemia por UPD: cómo fue el operativo
La existencia de estos controles de alcoholemia en el marco del UPD se conoció a partir de una transmisión en vivo del canal Multivisión, que se instaló en la entrada de un colegio privado de la zona oeste de la ciudad de Salta. El cronista describió en cámara que, al llegar, los estudiantes de quinto año eran recibidos por personal que les tomaba el test con un dispositivo y varias pipetas antes de permitirles pasar al edificio.
Según relató el periodista en el móvil, el procedimiento consistía en que los alumnos soplaran durante unos segundos en las pipetas para medir la alcoholemia, y recién después podían ingresar al establecimiento para iniciar la primera jornada de clases. De acuerdo con lo informado en esa cobertura, los resultados fueron negativos para todos los jóvenes controlados durante el operativo televisado.
Este medio pudo saber que la misma modalidad se aplicó también en otros colegios privados de la ciudad, siempre enfocada en los cursos de quinto año que participan de los festejos del Último Primer Día. Las instituciones utilizaron estos controles de alcoholemia como filtro previo al ingreso para evitar que estudiantes del UPD comenzaran la actividad escolar en estado de ebriedad y así reducir riesgos dentro del colegio.
Fuentes educativas indicaron que los chicos ya estaban avisados desde días anteriores de que, por el UPD, se iban a implementar controles en la entrada, por lo que la medida no los tomó por sorpresa. Los directivos de las escuelas privadas que adoptaron esta modalidad la enmarcaron en una política interna de cuidado y prevención, ligada a los protocolos por consumo de alcohol entre menores de edad.
Qué dijo Educación Privada sobre la legalidad de los test de alcoholemia a menores
Ante las consultas por la legalidad de aplicar test de alcoholemia a estudiantes menores de edad en el contexto del UPD, la Dirección General de Educación Privada, que depende del Ministerio de Educación, respondió que estas prácticas pueden llevarse adelante cuando existe acuerdo previo de las familias. En ese escenario, señalaron que las instituciones no necesitan una autorización adicional de la cartera educativa para avanzar con la medida.
Desde el organismo también remarcaron que, en relación puntual con estos controles de alcoholemia aplicados a cursos de quinto año de colegios privados por el Último Primer Día, no se recibieron quejas formales ni antes ni después de su puesta en marcha. Es decir, no hubo denuncias administrativas vinculadas a exposición pública de los estudiantes ni a cuestionamientos sobre el procedimiento utilizado en los ingresos escolares.
UPD y protocolo oficial del Ministerio de Educación
Mientras algunos establecimientos directamente implementaron test de alcoholemia por el UPD, otros reportaron una baja en la presencia de alumnos de quinto año el día del inicio de clases. Directivos consultados indicaron que, en varios colegios, parte del estudiantado optó por no concurrir para evitar posibles sanciones relacionadas con los festejos del Último Primer Día, ya sea por consumo de alcohol o por actividades organizadas fuera del horario escolar.
La discusión sobre cómo encarar el UPD en los colegios de Salta viene creciendo desde hace semanas. En ese marco, nueve instituciones privadas —Belgrano, Escuela del Cerro, Santísima Trinidad, San Alfonso, San Marcos, Santa Catalina de Bolonia, San Pablo, Santa Teresa de Jesús e Instituto Uzzi College— difundieron un documento conjunto en el que comunicaron su postura frente a la celebración de los alumnos de quinto año.
En el texto, estos colegios aclararon que no respaldarán actividades del UPD que pongan en riesgo la seguridad de los estudiantes ni que interfieran con el normal desarrollo de las clases. Las autoridades escolares pidieron a las familias que los alumnos lleguen al primer día “descansados y en óptimas condiciones” y remarcaron que su enfoque apunta a cuidar a los jóvenes más que a castigarlos, aunque sin dejar de aplicar los reglamentos internos cuando sea necesario.
Ese comunicado se conoció mientras cada institución ajustaba sus propias estrategias para enfrentar el impacto del UPD, tanto dentro del edificio escolar como en los alrededores. Algunas reforzaron la presencia de preceptores y equipos de orientación, otras modificaron horarios de ingreso y egreso, y varias avanzaron en reglamentaciones internas sobre el uso de alcohol y las consecuencias disciplinarias ante desmanes vinculados a la celebración.
Protocolo de intervención por el UPD: retiro del aula y responsabilidad de las familias
En paralelo a las decisiones de los colegios privados, el Ministerio de Educación resolvió aplicar un Protocolo de Intervención específico para el UPD, mediante la Resolución N° 111/26, con alcance para escuelas públicas y privadas. El texto oficial indica que, cuando un estudiante llegue al establecimiento con “signos evidentes de alteración psicofísica o descontrol conductual”, el equipo directivo deberá retirarlo preventivamente del aula y mantenerlo bajo resguardo institucional hasta que se presenten sus padres o tutores.
La resolución establece además que, en esos casos, la falta se contabilizará como inasistencia injustificada. También prevé la intervención del Programa de Orientación Escolar, con el objetivo de acompañar a los alumnos que hayan participado de situaciones de consumo de alcohol u otras conductas problemáticas asociadas al UPD, y de trabajar con las familias en el seguimiento posterior.
La normativa del Ministerio de Educación determina que las familias asumen la responsabilidad civil por los daños materiales que puedan producirse en el marco de los festejos del UPD, ya sea dentro del colegio o en actividades conexas. Asimismo, define como falta grave el incumplimiento de lo previsto en la resolución y habilita la aplicación de sanciones según lo indicado en los Acuerdos Escolares de Convivencia de cada institución.
El secretario de Gestión Educativa, Alejandro Williams Becker, había adelantado que durante el verano se trabajó en herramientas específicas para que las escuelas puedan intervenir ante situaciones ligadas al Último Primer Día. En esa oportunidad, sostuvo: “Queremos dotar de herramientas a las escuelas para intervenir cuando el alumno llega al establecimiento, pero también dejar en claro que hay situaciones que exceden a la institución educativa”, y vinculó el consumo de alcohol y los desmanes en la vía pública al nivel de compromiso familiar. Con la entrada en vigencia de la Resolución N° 111/26, esas pautas quedaron formalizadas en un protocolo de actuación para todo el sistema educativo.

