Un hombre de 32 años recibió una condena por un robo en la feria de Solidaridad, en la zona sudeste de la ciudad de Salta, luego de ser declarado responsable de sustraer elementos de seguridad y lanzar amenazas con un arma blanca contra uno de los serenos del predio. El fallo fue dictado por el juez de Garantías 7, Pablo Zerdán, quien impuso un año y un mes de prisión de efectivo cumplimiento tras un juicio abreviado en el que el acusado admitió su participación en el hecho ocurrido en la feria “La Única”.
El caso se originó a partir de una denuncia radicada en la Comisaría 5, donde se informó el robo y las amenazas sucedidas dentro del espacio ferial del barrio Solidaridad. Con el avance de la investigación, se reunieron pruebas y testimonios que permitieron reconstruir la secuencia y sostener la acusación fiscal hasta llegar a la sentencia.
Durante el proceso, la fiscal penal 6, Mercedes de la Cuesta, impulsó la acción penal mediante un acuerdo de juicio abreviado, modalidad contemplada en el Código Procesal que permite resolver causas cuando el imputado reconoce los hechos y su responsabilidad.
Robo en la feria de Solidaridad: ingreso durante el cambio de guardia
Según quedó asentado en la causa, el episodio tuvo lugar el 15 de marzo, pocos minutos después de las 7:00, dentro de la feria conocida como “La Única”, ubicada en barrio Solidaridad. En ese momento se estaba realizando el cambio de guardia de los serenos, situación que generó un lapso de menor vigilancia en el interior del predio.
En ese contexto, el imputado aprovechó la ocasión y entró a la feria de Solidaridad para cometer el robo, apoderándose rápidamente de distintos elementos y herramientas de trabajo pertenecientes al personal de seguridad. Todo ocurrió en un corto lapso, mientras se desarrollaba la transición entre los trabajadores que custodian el lugar.
Sin embargo, uno de los serenos notó los movimientos extraños y observó al hombre cuando salía con las cosas en su poder. Al advertir que se trataba de un hurto, el trabajador decidió intervenir e intentó frenar la salida del sospechoso para recuperar las pertenencias que habían sido sustraídas de la feria “La Única”.
En lugar de detenerse o entregar lo robado, el acusado reaccionó de forma agresiva. De acuerdo con el expediente judicial, tomó un cuchillo que también habría sido obtenido dentro del predio ferial y lo exhibió frente al sereno que lo enfrentaba, complicando aún más la situación.
Amenazas y rápida intervención policial que derivó en la condena
Los investigadores detallaron que, con el arma blanca en la mano, el hombre profirió expresiones intimidantes contra el trabajador de seguridad, con el claro objetivo de asegurar su huida del lugar. Las amenazas con el cuchillo se sumaron al robo en la feria de Solidaridad y terminaron configurando ambos delitos en concurso real dentro de la causa.
Mientras se daba esta tensión en el interior del predio, efectivos de la división Infantería realizaban patrullajes preventivos por la zona sudeste de la capital salteña. Desde la calle, notaron el conflicto que se desarrollaba en el barrio Solidaridad y se acercaron para constatar lo que estaba pasando en la feria.
Al llegar, los policías encontraron al acusado todavía en el sector, por lo que intervinieron de inmediato. Lograron interceptarlo antes de que lograra escapar del área, lo redujeron y procedieron a su detención, para luego trasladarlo a la dependencia correspondiente, donde se formalizó la denuncia por robo y amenazas.
Con estos datos, la fiscal penal 6, Mercedes de la Cuesta, pidió la elevación de la causa mediante juicio abreviado. El hombre aceptó los cargos por hurto simple y amenazas con arma, ambos en concurso real, y reconoció lo sucedido ante el juez de Garantías 7, Pablo Zerdán.
Detalles de la condena y alcances de la prisión efectiva
Tras analizar el acuerdo presentado por la fiscalía y la admisión de culpabilidad del acusado, el magistrado consideró acreditada la responsabilidad penal del imputado en el robo dentro de la feria “La Única” y en las amenazas con arma blanca contra el sereno. En función de ello, impuso una condena de un año y un mes de prisión de cumplimiento efectivo.
La pena establecida implica que el condenado no podrá acceder a beneficios como la libertad condicional, por lo que deberá cumplir la totalidad del tiempo fijado en un establecimiento carcelario, según se indicó en la resolución judicial difundida tras el fallo.

