Un hombre de 48 años fue condenado a 8 años de prisión efectiva en Salta por una serie de hechos de abuso sexual contra cuatro niñas de su propia familia, luego de admitir su responsabilidad en un juicio abreviado ante la Justicia provincial. La condena se dictó tras valorar pruebas, testimonios en Cámara Gesell y pericias psicológicas que confirmaron el daño sufrido por las víctimas. El acusado aceptó los cargos para evitar un juicio oral prolongado por los delitos de abuso sexual en contexto intrafamiliar.
Detalles de la condena y decisión del Tribunal
La resolución judicial fue dictada por el juez Eduardo Sángari, a cargo de la Sala II del Tribunal de Juicio, quien homologó el acuerdo presentado por las partes. El magistrado tuvo en cuenta que el imputado reconoció los hechos y prestó su conformidad con la pena de prisión efectiva, lo que permitió cerrar el proceso a través del mecanismo de juicio abreviado previsto en la normativa vigente.
Según se desprende del expediente, los episodios de abuso sexual ocurrieron cuando el acusado quedaba al cuidado de las menores, todas niñas de su entorno familiar que eran menores de edad al momento de los hechos. La investigación describió múltiples situaciones en las que el hombre aprovechó la confianza y la cercanía con las víctimas para someterlas, tanto en domicilios particulares como en su lugar de trabajo.
Una vez dictada la sentencia, el Tribunal ordenó el inmediato traslado del condenado al penal de Villa Las Rosas, donde deberá cumplir la pena de 8 años de prisión efectiva. La medida de alojamiento fue dispuesta de forma directa, sin conceder beneficios de detención domiciliaria, en función de la gravedad de los delitos y del carácter reiterado de los abusos.
Denuncias de las madres y testimonios de las niñas
Las actuaciones judiciales se iniciaron cuando las madres de las niñas decidieron acudir a la Justicia luego de que sus hijas les contaran, tiempo después, lo que había ocurrido. De acuerdo con lo que quedó asentado en la causa, las víctimas permanecieron en silencio durante un período prolongado por miedo y por las amenazas que, según relataron, les hacía el agresor para que no hablaran.
Durante la etapa de investigación, las menores fueron entrevistadas a través del Circuito Cerrado de Televisión, mediante la modalidad de Cámara Gesell, para evitar su exposición directa en el Tribunal. En esas declaraciones, las niñas describieron distintos momentos en los que el hombre las abordaba y concretaba los abusos, aprovechando actividades cotidianas y el vínculo de confianza que mantenía con la familia.
Uno de los testimonios más contundentes fue el de una sobrina del condenado, que relató que fue atacada durante una “pijamada” cuando tenía 6 años. En otro tramo de la causa, una de las hermanas de esta menor contó que el acusado la interceptó en el baño de un negocio que era atendido por él, donde también habría concretado un hecho de abuso sexual aprovechando que se encontraba sola.
Hechos investigados y peritajes psicológicos
Además de esos episodios, el expediente detalló otro caso que involucró a una niña de 5 años. En la Cámara Gesell se dejó asentado que el hombre se aprovechó de que la pequeña se había mojado el pantalón para retirarle la ropa interior y abusar de ella mientras estaba bajo su cuidado y sin otros adultos presentes. Estos hechos fueron encuadrados como parte de una serie de agresiones sexuales cometidas en un contexto de confianza intrafamiliar.
La causa también registró un episodio con una víctima de 12 años. Según la reconstrucción judicial, el imputado le mostraba videos pornográficos mientras la manoseaba, conducta que fue considerada entre las más graves dentro del listado de hechos atribuidos y que terminó impactando en el monto de la condena.
El fiscal Rodrigo González Miralpeix llevó adelante la acusación y sostuvo la responsabilidad penal del hombre basándose en los dichos de las menores y en diversos informes periciales. Las pericias psicológicas realizadas a las cuatro niñas confirmaron indicadores de trauma compatibles con situaciones de abuso sexual reiterado y remarcaron que el silencio inicial se relacionó con el temor y con las amenazas que, según las víctimas, profería el acusado. Con estos elementos, el Tribunal dictó la sentencia y ordenó el traslado del condenado a Villa Las Rosas para el cumplimiento efectivo de la pena impuesta.

Condena a 8 años por abuso sexual contra cuatro niñas de su propia familia en Salta
