Condena condicional para una mujer salteña por impedir el contacto de sus hijos con el padre

Una mujer oriunda de la ciudad de Salta recibió una condena de prisión en suspenso por haber obstaculizado durante años el vínculo de sus hijos menores con el padre no conviviente. El Tribunal de Juicio, a cargo del juez Francisco Mascarello, consideró acreditado que la acusada impidió de manera reiterada el contacto paterno-filial, incluso saliendo del país con uno de los chicos sin autorización. Además de la condena, se le impusieron estrictas reglas de conducta y control.

Dos años y seis meses de condena condicional por impedir el vínculo paterno

El fallo se dictó en la Sala VII del Tribunal de Juicio, donde el juez Francisco Mascarello resolvió imponer una condena de dos años y seis meses de prisión de ejecución condicional a una mujer salteña. La acusación fue por el delito de impedimento de contacto de menores con sus padres no convivientes, agravado por tratarse de un niño de menos de diez años.

Según se desprende de la causa, la mujer mantuvo una relación de pareja durante cinco años con el denunciante, con quien tuvo dos hijos. Tras separarse hace aproximadamente tres años, el hombre aseguró que la madre comenzó a obstaculizar el régimen de visitas hasta cortar por completo cualquier posibilidad de contacto con los chicos.

El tribunal tuvo en cuenta que, pese al tiempo transcurrido desde la separación, el padre no pudo reanudar el vínculo con ninguno de los hijos, lo que fue expuesto durante la audiencia. Ese escenario fue considerado clave para que el juez Mascarello avanzara con la condena condicional y las medidas de control adicionales.

Un viaje al exterior sin autorización y reglas de conducta estrictas

Entre las pruebas incorporadas al expediente se destacó la declaración del padre, quien relató que en una oportunidad la mujer salió del país llevándose a uno de los menores sin su consentimiento. Ese episodio fue evaluado como un hecho grave dentro del impedimento de contacto, ya que implicó alejar físicamente al niño del progenitor no conviviente.

Además del relato del denunciante, se sumaron otros elementos que reforzaron la hipótesis de un bloqueo sistemático del vínculo entre el padre y sus hijos. Con todo ese material, el juez consideró acreditada la responsabilidad penal de la acusada en el delito previsto para estos casos.

Junto con la condena de prisión en suspenso, el magistrado fijó una serie de reglas obligatorias: la mujer deberá fijar domicilio estable, mantenerlo actualizado y someterse al control del Programa de Inserción Social y Supervisión de Presos y Liberados. También se le ordenó no consumir estupefacientes ni abusar de bebidas alcohólicas, bajo advertencia de posibles consecuencias en caso de incumplimiento.

Alcance de la condena y control judicial posterior

Al tratarse de una condena de ejecución condicional, la mujer no será alojada en un establecimiento penitenciario, pero quedará sujeta al seguimiento del organismo encargado de la supervisión de condenados en libertad. Ese control incluye informes periódicos y verificación del cumplimiento de las reglas de conducta impuestas.

El fallo quedó registrado en el Tribunal de Juicio de Salta, con intervención directa del juez Francisco Mascarello, quien dejó asentadas en la resolución las obligaciones que la condenada deberá respetar durante todo el tiempo que dure la condena condicional.

Leer más:

Más noticias: