El Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil N°1 de La Plata dictó una condena de 23 años y 4 meses de prisión contra Tobías Godoy, el adolescente señalado como uno de los asesinos de Kim Gómez, la nena de 7 años que murió luego de ser arrastrada varias cuadras atada al cinturón de seguridad de un auto robado en Altos de San Lorenzo. El fallo se conoció tras un juicio con jurado popular realizado a principios de marzo, donde el joven fue declarado culpable por homicidio en ocasión de robo. El caso tuvo fuerte impacto por la forma en que se produjo la muerte de la niña y por la extensión de la pena aplicada dentro del régimen penal juvenil.
Condena ejemplificada por el tribunal juvenil y rol del jurado popular
Los jueces Marcelo Giorgis, Juan Carlos Estrada y Guillermo Mercenaro, integrantes del Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil N°1, fueron quienes fijaron la condena de 23 años y 4 meses para Tobías Godoy una vez que contaron con el veredicto de culpabilidad emitido por el jurado popular. De esta manera, el tribunal tomó como base la decisión ciudadana y la calificación legal impulsada por la fiscalía.
Durante el debate oral, la fiscal Mercedes Catani había pedido exactamente esa misma pena para el joven de 17 años, enmarcando la conducta en la figura de homicidio en ocasión de robo. Ese planteo fue acompañado por el jurado popular a principios de marzo, lo que dejó muy poco margen para una reducción de la escala penal al momento de redactar la sentencia final.
La defensa de Godoy, en cambio, insistió en que lo ocurrido debía encuadrarse como homicidio culposo y reclamó una pena mucho menor, de 7 años de prisión. Sin embargo, el tribunal desechó esa postura, mantuvo la calificación más grave propuesta por la acusación y confirmó la condena elevada dentro del esquema previsto para menores en conflicto con la ley penal.
Cómo fue el hecho en el que murió la niña
El episodio que terminó con la muerte de Kim Gómez ocurrió el 25 de febrero del año pasado en la localidad de Altos de San Lorenzo, en La Plata. Ese día, la nena estaba dentro de un auto estacionado junto a su mamá cuando, según la investigación, fueron abordadas por dos adolescentes, de 17 y 14 años, con intención de robo. En medio del asalto, la mujer logró salir del vehículo, pero la pequeña quedó atrapada en el asiento, sujeta por el cinturón de seguridad.
De acuerdo con la reconstrucción judicial, una vez que los ladrones se hicieron del auto, comenzaron una fuga a toda velocidad por distintas calles del barrio. En ese trayecto, la víctima fue arrastrada por más de 15 cuadras, todavía enganchada al sistema de sujeción del asiento. La extensión del arrastre a lo largo de varias cuadras fue uno de los puntos centrales discutidos al analizar la responsabilidad penal de los acusados.
El recorrido terminó cuando el vehículo impactó contra un poste. Tras el choque, los ocupantes descendieron y se escaparon del lugar a pie. El cuerpo de la nena quedó debajo del auto, lo que obligó a intervenir a los servicios de emergencia y a la policía. El uso del plural “asesinos” en el expediente se vincula a la participación de ambos adolescentes en la maniobra del robo y la huida que derivó en la muerte, aunque solo uno de ellos pudo ser juzgado por su edad.
Pruebas clave, situación del segundo menor y testimonios familiares
La investigación previa al juicio estuvo a cargo de la fiscal Carmen Ibarra, quien reunió un conjunto importante de evidencias. Entre los elementos incorporados figuraron grabaciones de cámaras de seguridad de la zona, además de objetos secuestrados en allanamientos realizados poco después del hecho. Ese material, junto con los informes periciales, fue valorado por los jueces para determinar la mecánica del caso y el grado de participación de cada uno de los sospechosos.
En las audiencias también se escucharon varios testimonios, entre ellos el del padre de Kim Gómez, que relató el impacto que tuvo la muerte de la niña en su familia y las circunstancias en las que se enteró del hecho. Su declaración quedó incorporada al expediente como parte de la prueba testimonial.
Respecto del segundo involucrado, el adolescente de 14 años mencionado en la causa, el expediente deja asentado que su situación quedó limitada por la falta de edad de imputabilidad prevista en la legislación vigente. Por ese motivo, no puede ser sometido a proceso penal ni recibir una condena como la aplicada a Godoy, y su situación se canaliza por vías distintas a la justicia penal juvenil.

Condena a uno de los asesinos de Kim Gómez por arrastrarla varias cuadras con un auto robado
