Los trabajadores del comercio alcanzados por el convenio colectivo 130/75 quedan exceptuados de prestar tareas durante el Día del Empleado de Comercio. Mientras el Sindicato de Empleados de Comercio de Salta prepara una actividad para afiliados en Atocha, su secretario general, César Guerrero, advirtió sobre el crecimiento de las jornadas reducidas y el trabajo informal. El dirigente sostuvo que parte del personal que cumplía horario completo pasó a trabajar menos horas, en un contexto de baja en las ventas y cierres de locales en el microcentro salteño.
El descanso previsto para el personal de comercio
Guerrero recordó que la excepción laboral alcanza a quienes están incluidos en el convenio colectivo 130/75. Según explicó, la medida busca que empleados y empleadas del sector puedan contar con una jornada de descanso.
“El espíritu de la ley y lo que nosotros buscamos es que el compañero y la compañera tengan un día de descanso, que se lo merecen”, expresó el secretario general durante una entrevista en Pelo y Barba.
En ese marco, el sindicato organizará una propuesta destinada a sus afiliados en el camping que posee en Atocha. La actividad contempla opciones para las familias, sorteos y espectáculos.
Una jornada con actividades para afiliados
La convocatoria gremial se realizará en el predio recreativo de Atocha, según informó Guerrero. El encuentro fue preparado como parte de la conmemoración del Día del Empleado de Comercio.
Además de los sorteos, la programación anunciada incluye espectáculos y propuestas familiares para quienes asistan al camping del sindicato.
Jornadas reducidas y trabajo informal bajo la lupa
El titular del gremio afirmó que cerca de un 20% de los trabajadores mercantiles que tenían jornada completa comenzaron a pasar a esquemas con una menor carga horaria. La situación, indicó, impacta sobre los ingresos mensuales de ese personal.
“Ya se está observando casi un 20% de compañeras y compañeros que tenían jornada completa y los están pasando a jornada reducida”, aseguró Guerrero.
De acuerdo con su descripción, en algunos casos el cambio se produce de manera escalonada: primero se reducen las ocho horas habituales a seis y, más adelante, a cuatro. Luego, señaló, algunos empleados reciben propuestas para continuar bajo la modalidad de monotributo.
“Primero lo pasan a seis horas, después lo pasan a cuatro horas, después, como muchos casos que se están dando, directamente le dicen: acepte monotributista”, sostuvo.
Guerrero vinculó el trabajo informal con la pérdida de obra social, aportes a la seguridad social y cobertura de una aseguradora de riesgos del trabajo. También mencionó casos de pluriempleo dentro del rubro.
Sobre la situación comercial, el dirigente señaló la caída de ventas, los alquileres y la menor capacidad de consumo de los asalariados. “Basta recorrer el microcentro”, planteó al referirse a los comercios que dejaron de funcionar.

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