Secuestran 34 kilos de cocaína en Rosario de la Frontera: una pareja bonaerense fue detenida

El operativo de Gendarmería en El Naranjo terminó con el secuestro de 44 paquetes de cocaína ocultos en un auto y la prisión preventiva de dos sospechosos bonaerenses.

Un control de Gendarmería Nacional en Rosario de la Frontera terminó con el secuestro de más de 34 kilos de cocaína y la detención de un empleado de la Municipalidad de Hurlingham y de una mujer que lo acompañaba. El operativo se realizó en el puesto de El Naranjo, donde los efectivos frenaron la marcha de un Chevrolet Onix que circulaba por la ruta, y al revisar el vehículo encontraron 44 paquetes con la droga escondidos en un compartimiento armado en la parte delantera. La fiscalía federal ordenó la prisión preventiva de ambos mientras avanza la investigación.

Según la causa, los dos ocupantes del auto son residentes de la provincia de Buenos Aires y habían dicho que estaban de paseo por Rosario de la Frontera y la zona, pero los gendarmes notaron detalles que llamaron la atención y dispusieron una requisa más profunda. A partir de allí se descubrió el cargamento de cocaína y se dio intervención al Ministerio Público Fiscal, que ahora intenta establecer si forman parte de una estructura de tráfico más amplia o si actuaban como simples transportistas.

Los investigadores todavía tienen pendiente el análisis de los teléfonos celulares secuestrados y de los datos de geolocalización, elementos que consideran centrales para determinar si hubo contactos con otras personas antes y durante el viaje. La defensa de la mujer pidió una medida morigerada, pero por ahora la pareja seguirá detenida a la espera de nuevas pruebas en el expediente.

Control de Gendarmería: cocaína oculta en el torpedo del vehículo

El procedimiento se concretó en el puesto de control de El Naranjo, uno de los accesos clave hacia Rosario de la Frontera. Personal de Gendarmería detuvo la marcha de un Chevrolet Onix inscripto a nombre de R.E.C., el empleado municipal de Hurlingham, y solicitó la documentación de rigor. Los efectivos tomaron nota de que el rodado estaba radicado en Buenos Aires y que ambos ocupantes tenían domicilio en esa provincia.

De acuerdo con la información incorporada al expediente, cuando los gendarmes preguntaron por el motivo del viaje, el hombre y la mujer respondieron que estaban recorriendo la zona con fines turísticos. Sin embargo, les llamó la atención que casi no llevaban equipaje y que sus pertenencias no coincidían con lo habitual para unas vacaciones de varios días. Esa situación motivó una inspección más minuciosa del automóvil.

Durante la requisa, el personal de la fuerza detectó una irregularidad en la zona del torpedo, el sector ubicado por debajo del parabrisas y delante del habitáculo. Allí encontraron un espacio no original, armado como doble fondo. Al abrir ese compartimiento hallaron 44 paquetes rectangulares envueltos y acomodados uno al lado del otro.

Las pruebas realizadas sobre el contenido de los bultos confirmaron que se trataba de cocaína. Según la pericia, el cargamento arrojó un peso total de 34,121 kilos. Tras el hallazgo, los gendarmes secuestraron tanto la droga como el vehículo y comunicaron de inmediato el resultado del operativo a la fiscalía de turno, que dispuso la aprehensión de los dos ocupantes del Onix en Rosario de la Frontera.

Avanza la causa: posibles vínculos con una red narco mayor

Con el informe de Gendarmería y el detalle del secuestro de la cocaína en Rosario de la Frontera, el Ministerio Público Fiscal pidió que el empleado municipal y la mujer quedaran detenidos con prisión preventiva. En la audiencia correspondiente, la fiscalía argumentó que la cantidad de droga y la forma de ocultamiento permiten sospechar que no se trató de un traslado aislado.

En esa línea, la acusación señaló que “no puede descartarse la posible vinculación de los imputados con una organización criminal de mayor envergadura” y que una primera hipótesis es que podrían integrar una estructura más amplia dedicada al tráfico de drogas, o bien actuar como choferes contratados para llevar la cocaína desde un punto a otro. La calificación penal se mantiene sujeta al avance de las medidas de prueba ordenadas en la causa.

Los investigadores destacaron que aún resta el análisis de los teléfonos celulares secuestrados en el operativo y los reportes de geolocalización vinculados al recorrido del vehículo. Consideran que estos estudios son clave para reconstruir las comunicaciones previas, los lugares por los que circularon y eventuales contactos con otras personas antes y después de pasar por El Naranjo.

Versiones de los detenidos y pedido de arresto domiciliario

En su declaración, el empleado de la Municipalidad de Hurlingham afirmó que había sido contratado únicamente para realizar el traslado del automóvil y buscó desligar a su acompañante al sostener que la mujer no tendría relación con el cargamento. La coimputada, por su parte, negó tener conocimiento de que hubiera estupefacientes escondidos en el vehículo y dijo que desconocía la presencia de la cocaína.

La defensa de la detenida solicitó que, al menos en su caso, se reemplace la prisión preventiva por una medida menos gravosa, como el arresto domiciliario. Como fundamentos, planteó que la acusada no registra antecedentes penales y que tiene arraigo en la provincia de Buenos Aires. Además, insistió en que debe mantenerse la presunción de inocencia hasta que se produzca toda la prueba en el expediente. El juzgado interviene ahora sobre estos planteos en el marco del proceso penal en curso.

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