Clínica del horror: encontraron a una niña embarazada en un centro clandestino de Buenos Aires

La menor era buscada en una causa por abuso sexual intrafamiliar iniciada en Monte Quemado y fue ubicada junto a su madre tras un operativo judicial.

Una niña embarazada de 12 años, que era buscada por la Justicia en una causa por abuso sexual intrafamiliar iniciada en Monte Quemado, fue localizada en una clínica del horror de Villa Ballester, en la provincia de Buenos Aires. El procedimiento se activó luego de que la fiscalía detectara su desaparición y advirtiera el riesgo de perder una prueba clave para el expediente. La menor cursaba un embarazo de 25 semanas y, según la investigación, había sido trasladada junto a su madre por fuera de los controles judiciales y sanitarios. Ahora se investigan presuntos abortos ilegales, trata de personas y posible supresión de identidad.

La localización de la menor abrió además una pesquisa paralela sobre el lugar donde estaba internada. Por orden de la Justicia bonaerense se avanzó con un allanamiento, y durante ese operativo fueron hallados 8 fetos. A partir de ese hallazgo se dispusieron estudios genéticos para determinar si alguno corresponde al bebé que gestaba la niña oriunda de Monte Quemado.

La niña embarazada era buscada en una causa por abuso sexual

La investigación original está centrada en los ataques sufridos por la menor. De acuerdo con el expediente, el embarazo habría sido consecuencia de abusos cometidos por sus propios primos, quienes son buscados por la Justicia y continúan prófugos.

Antes de su traslado a Buenos Aires, la chica había pasado por el Centro Integral de Salud La Banda. Allí, según consta en la causa, los médicos evaluaron la situación y determinaron que una interrupción del embarazo no era viable por el riesgo de vida. Después de esa instancia, volvió a Monte Quemado acompañada por su madre.

Sin embargo, la fiscalía detectó luego la “ausencia” de la menor. Esa situación encendió la alarma porque no solo se desconocía su paradero, sino también qué podía haber pasado con el bebé y con un material biológico considerado central para la investigación por abuso sexual intrafamiliar.

La clínica del horror quedó bajo investigación por abortos ilegales y trata

Según la pesquisa, una supuesta fundación con sede en la ciudad de Buenos Aires tomó contacto con la madre y la niña y organizó su traslado de manera clandestina hacia territorio bonaerense. Para los investigadores, no se trató de una acción de asistencia, sino de una maniobra montada en un contexto de extrema vulnerabilidad y de escasa comprensión por parte de la familia sobre lo que estaba ocurriendo.

Fuentes judiciales ligadas al caso señalaron que ni la madre ni la menor lograban precisar si las llevaban para un aborto, para un parto o incluso para una posible entrega en adopción. Esa falta de certezas fue descripta en la causa como una “zona gris” y empujó a investigar posibles delitos de competencia federal.

Entre las sospechas que ahora analiza la Justicia aparecen la supresión de identidad y un eventual tráfico de bebés. En ese marco, ya hay personas identificadas bajo investigación, mientras se intenta reconstruir cómo fue el recorrido de ambas desde Santiago del Estero hasta el conurbano bonaerense.

Cómo fue el operativo que permitió ubicar a la menor en Villa Ballester

Frente al riesgo de perderle el rastro a la víctima, el fiscal Santiago Bridoux pidió al Juzgado de Control y Garantías un exhorto dirigido a Buenos Aires para dar con la niña. A partir de esa medida, personal de Trata de Personas y Delitos Conexos, junto con efectivos bonaerenses, avanzó con tareas para ubicarla.

El procedimiento terminó con la localización de la menor dentro de una clínica clandestina de Villa Ballester. Según se informó, ni ella ni su madre sabían qué había sucedido con el bebé. Después de eso, por disposición de la Justicia de Buenos Aires, ambas fueron puestas a resguardo.

Durante el allanamiento realizado en el lugar se encontraron 8 fetos. Por ese motivo se ordenaron estudios genéticos para establecer si alguno de ellos corresponde al embarazo de la niña buscada en la causa iniciada en Monte Quemado.

La investigación apunta también a una fundación y a personas ya identificadas

Dentro de las actuaciones, los investigadores establecieron que madre e hija habían sido contactadas en el hospital de Monte Quemado por una obstetra y una trabajadora social. Esa línea de investigación permitió identificar a una mujer que se presentó como Ana M. y dijo integrar la fundación CIGESAR, sigla de Centro Integral de Género y Salud Reproductiva Argentina.

Para la fiscalía, una de las prioridades es preservar el material genético para futuros cotejos de ADN. Esa prueba es considerada clave no solo para saber qué pasó con el bebé, sino también para sostener el avance del expediente por abuso sexual intrafamiliar.

Con el hallazgo de la menor en Villa Ballester, la causa original quedó conectada con una investigación más amplia. Mientras siguen las actuaciones judiciales, continúan las medidas para esclarecer qué ocurrió con el bebé, determinar las responsabilidades y avanzar sobre las personas ya identificadas en el expediente.

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