Cirila Simona Taritolay, la coplera que lleva las memorias de la Puna en sus versos
La autora puneña publicó La vida en coplas y también dirige el comedor comunitario Los Patitos.

Cirila Simona Taritolay construyó su camino cultural desde la copla, un canto que aprendió durante su infancia y que mantiene ligado a las vivencias de su comunidad. La tradición ancestral, la tierra y la cosmovisión andina atraviesan los versos de la artista, que recupera relatos y memorias de la Puna. Además de su actividad como coplera, dirige el comedor Los Patitos y participa de talleres, festivales y propuestas educativas.
La trayectoria de Cirila Simona Taritolay incluye la publicación del libro La vida en coplas, editado en 2014. La obra reunió parte de sus composiciones y de su vínculo con las costumbres puneñas, mientras que su presentación se realizó en 2015 en la Casa de la Cultura de Salta.
La tradición ancestral que conserva en cada copla
Para Taritolay, las coplas son una forma de contar lo que ocurre alrededor suyo. Sus textos reúnen experiencias, sentimientos y observaciones surgidas en su entorno, aunque también expresan una mirada vinculada con la Pachamama y las raíces de su pueblo.
Su producción cultural está relacionada con los cerros, la tierra y las prácticas que forman parte de la vida cotidiana en la Puna. A través de colaboraciones musicales y encuentros, comparte esos saberes con nuevas generaciones.
Cirila Simona Taritolay y su trabajo fuera de los escenarios
La actividad de la coplera también se desarrolla en el comedor Los Patitos, un espacio de encuentro para integrantes de su comunidad. Allí lleva adelante una tarea comunitaria junto con su labor artística.
Durante la pandemia, confeccionó barbijos para acompañar y proteger a personas de su comunidad. Esa tarea se sumó a sus interpretaciones, talleres y participaciones en festivales vinculados con las expresiones culturales de la Puna.
La muestra en la Casona Castañares que propone un recorrido por saberes ancestrales




