La muerte de Carlos Fermín Lera, el ciclista atropellado en la rotonda de Limache, sigue generando conmoción en Salta. El hombre, de 70 años, había salido de su casa el viernes para comprar una bolsa de carbón y volver a compartir un asado con su esposa, pero en ese trayecto fue embestido por un vehículo. En medio del dolor, el mensaje que publicó su nieta, Belu Aybar, se volvió viral y expuso el impacto que dejó la tragedia en su familia, en vecinos y también entre quienes circulan a diario por la zona sur.
Con el correr de las horas, el caso sumó repercusión no solo por las circunstancias del hecho, sino también por lo que representaba esa salida breve y cotidiana. La escena previa al siniestro, marcada por una compra simple y un almuerzo que no llegó a hacerse, quedó como uno de los aspectos más duros para sus seres queridos.
La carta de la nieta puso en palabras el dolor de la familia
La publicación de Belu Aybar se difundió rápidamente en redes sociales y fue una de las expresiones más compartidas tras conocerse la muerte de Lera. En ese texto, la joven habló desde el desconcierto y la angustia por la pérdida de su abuelo.
“No entendía, sigo sin entender el porqué… Mi papi Carlos, mi abuelito”, escribió la nieta de la víctima. Esa frase, repetida por usuarios y allegados, terminó convirtiéndose en una síntesis del momento que atraviesa la familia.
En el mismo mensaje también apareció otra línea que reflejó la impotencia por lo ocurrido: “Si solo te hubieras quedado en la casita…”. La despedida tomó fuerza pública porque mostró, de manera directa, cómo una rutina habitual terminó en una tragedia inesperada para su entorno más cercano.
La rotonda de Limache volvió al centro de los reclamos tras el ciclista atropellado
Carlos Fermín Lera había salido con la intención de comprar carbón. Según se conoció, pensaba regresar para preparar unas “costillitas” y compartir el almuerzo con su esposa. Sin embargo, ese recorrido se interrumpió en la rotonda de Limache, donde fue atropellado por un vehículo.
Después del hecho, vecinos de la zona sur y miembros de la comunidad ciclista volvieron a manifestar su preocupación por las condiciones de circulación en ese sector. Los planteos apuntaron a la peligrosidad del lugar para quienes transitan con mayor exposición, como ciclistas y peatones.
El caso tomó todavía más dimensión porque no se trataba de un viaje largo ni de una situación excepcional, sino de una salida doméstica, de todos los días. Por eso, además del dolor por la pérdida, se reavivaron pedidos vinculados a la seguridad vial en ese punto de la ciudad.
La despedida de Carlos se dio en un clima de profunda angustia
En las últimas horas, los restos de Lera fueron despedidos por su familia y allegados. La partida del hombre de 70 años provocó una fuerte conmoción entre quienes lo conocían y también en otros vecinos que siguieron el caso desde que trascendieron las circunstancias del atropello.
La ausencia quedó asociada, para su entorno, a una escena simple que no llegó a completarse: el carbón que fue a buscar, el asado pensado para compartir y el regreso que nunca ocurrió. “No entendía, sigo sin entender el porqué… Mi papi Carlos, mi abuelito”, escribió su nieta en redes sociales.

