Choque y maniobras peligrosas complican la ruta nacional 34 en General Güemes

En el tramo urbano de la ruta nacional 34, que cruza la ciudad de General Güemes, vecinos y automovilistas conviven cada temporada de vacaciones con choques, colisiones con motos, discusiones y maniobras temerarias. A pesar de los controles de tránsito instalados en los últimos meses, el aumento de vehículos y el uso indebido de las banquinas generan incidentes como el reciente siniestro protagonizado por una conductora de Vaqueros, cuyo auto terminó dentro de un canal pluvial paralelo a las vías del tren.

Choque en canal pluvial y caos en la ruta 34 de General Güemes

La postal se repite cada vez que llegan las vacaciones o los feriados largos: sobre el kilómetro y medio de la ruta nacional 34 que atraviesa General Güemes se multiplican el choque de vehículos, las colisiones con motociclistas, los bocinazos y los cruces de insultos entre conductores. En ese tramo corto, pero muy transitado, se concentra gran parte del flujo de familias que se dirigen a distintos destinos recreativos del norte del país.

En ese contexto se produjo días atrás un siniestro que expuso nuevamente el problema. Una automovilista, con domicilio en Vaqueros, circulaba en sentido hacia Güemes cuando decidió abandonar la fila de autos y avanzar por la banquina en contramano. La maniobra terminó con el frente de su vehículo dentro de un canal derivador de aguas de lluvia, ubicado paralelo a las vías del ferrocarril, con daños materiales como saldo.

La mujer manifestó luego que en la zona del choque no encontró carteles ni elementos de contención que avisaran sobre la presencia del canal. En el lugar se pudo constatar la falta de señalización, aunque el episodio quedó igualmente vinculado a la decisión de circular por la banquina y contra el sentido del tránsito, en una zona donde se estaban realizando tareas de ordenamiento vehicular.

Un inspector de tránsito municipal que formaba parte del operativo contó que, en el momento del siniestro, ya había personal distribuyendo prioridades de paso para aliviar la congestión. “Allí estaban mis compañeros de trabajo, controlando y dando prioridades de paso, la señora no esperó y condujo en contramano, muchas veces la ansiedad nos puede jugar una muy mala pasada”, señaló el agente, al describir cómo se generó el incidente.

Controles, banquinas ocupadas y reclamos de vecinos

Ante los constantes choques y conflictos viales registrados en el tramo urbano de la ruta nacional 34, en los últimos meses del año se reforzaron los controles de agentes de tránsito sobre la calzada y las banquinas. Los operativos se enfocan especialmente en los accesos a los barrios Cooperativa, Rufino Castañeda y Los Olivos, donde los vecinos conviven a diario con el intenso movimiento del corredor nacional.

Los inspectores se ubican en distintos puntos estratégicos para organizar el flujo, cortar el paso cuando es necesario y permitir que quienes viven a la vera de la ruta puedan cruzar de una mano a la otra. Sin embargo, pese a la presencia de personal y a algunas obras realizadas sobre el pavimento y las banquinas, continúan registrándose maniobras peligrosas por parte de ciertos conductores impacientes.

Entre los comportamientos más repetidos se observa a automovilistas que ingresan a las banquinas para utilizarlas como un carril más, levantando nubes de tierra y reduciendo la visibilidad, o que directamente avanzan de frente por el carril contrario, intentando “ganar” unos metros en medio de la congestión. Estas decisiones de manejo se dan aun cuando la circulación se encuentra bajo control y con agentes indicando el orden de paso.

El impacto de estas maniobras recae de lleno en los vecinos. Habitantes de la zona comentan que, en horarios de mayor flujo, deben aguardar largos minutos para atravesar la ruta, ya que la sucesión de autos, camiones y motos ocupa incluso los sectores donde deberían quedar libres las banquinas. En muchos casos, el cruce solo se concreta cuando algún conductor se detiene por voluntad propia y cede el paso.

Ruta angosta, tránsito duplicado y choques reiterados

Cada inicio de vacaciones provoca un salto en la cantidad de vehículos que transitan por la ruta nacional 34. De acuerdo con los registros de tránsito, en esa época el flujo se incrementa alrededor de un 100%, lo que genera demoras importantes para quienes atraviesan General Güemes y para los residentes que necesitan usar esa vía para sus actividades diarias.

A ese aumento se suma una característica estructural: la ruta fue señalada como una de las principales vías internacionales de Argentina, pero en el segmento que cruza el departamento Güemes conserva solamente dos carriles. Esa configuración obliga a circular a baja velocidad y extiende los tiempos de viaje, sobre todo en fines de semana largos, cuando se combinan vehículos de turismo, transporte de cargas y motos.

Frente a la lentitud del avance, varios automovilistas reaccionan con impaciencia y realizan maniobras arriesgadas para sobrepasar la hilera de rodados. El uso de las banquinas como carril extra y la circulación a contramano figuran entre las conductas más frecuentes, y son justamente las que derivan en buena parte de los choques, colisiones con moto vehículos y cruces verbales que se repiten cada temporada sobre el mismo corredor vial.

En este escenario, el tramo urbano de la ruta nacional 34 que atraviesa General Güemes queda marcado, una y otra vez, por incidentes de tránsito que incluyen choques múltiples, daños materiales y complicaciones para el desplazamiento de quienes viven en los barrios linderos al corredor.

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