“Hasta el psicólogo me dijo que salga”: nuevos chats revelaron el maltrato que vivió el joven asesinado por su novia en Chaco

La Fiscalía chaqueña investiga el homicidio agravado por el vínculo y considera clave el testimonio del hermano de la acusada.

Chats, audios y relatos sobre presunto maltrato fueron incorporados a la investigación por la muerte de Matías Julián Álvarez Guardia, el joven asesinado en Chaco. La causa tiene imputada a su pareja, Luz Victoria Cantero, de 25 años, por homicidio agravado por el vínculo. Según informó la Fiscalía, la acusada habría reconocido ante un policía hospitalario que atacó al joven durante la madrugada del hecho. También declararon vecinos y el hermano de Cantero, quien recibió una llamada mientras se escuchaba una discusión.

Álvarez Guardia tenía 29 años y, de acuerdo con grabaciones conocidas en el marco del expediente, les había contado a amigos distintas situaciones ocurridas durante los dos años y medio de relación. En esas conversaciones hablaba de golpes, daños en sus vehículos, revisiones de su teléfono y dificultades para mantener contacto con personas cercanas.

La fiscal Ana González de Pacce y el procurador general del Chaco, Jorge Canteros, brindaron precisiones sobre el avance del expediente el martes, en una conferencia de prensa realizada en la Fiscalía Nº 2 de Resistencia. Allí indicaron que Cantero está acusada por el crimen y que la declaración de su hermano forma parte de los elementos considerados relevantes para la pesquisa.

Los chats y audios que describen presunto maltrato en la pareja

Las comunicaciones atribuidas a Álvarez Guardia fueron mantenidas con amigos en distintos momentos. En ellas, el joven describió conductas que vinculaba con Cantero y expresó su preocupación por la relación. Personas de su entorno señalaron que el vínculo tuvo separaciones y posteriores reconciliaciones, atravesadas por celos, controles y episodios de violencia física.

Según esos allegados, el joven en algunas ocasiones evitaba reunirse con amistades o asistir a encuentros sociales porque tenía marcas en el rostro. La información forma parte de los testimonios y registros que se conocieron durante la investigación, aunque la determinación de los hechos y sus responsabilidades corresponde al proceso judicial en curso.

Uno de los audios refiere a una pelea dentro de la camioneta de Álvarez Guardia. El joven sostuvo que había intentado que Cantero descendiera del vehículo, pero relató que la situación se agravó. “Le abro la puerta para que se vaya y me saca la llave y me dejó encerrado”, dijo en la grabación.

En ese mismo relato, afirmó que su pareja había provocado daños en la camioneta. Al día siguiente, según contó, ella se presentó en su domicilio para conversar sobre lo ocurrido. Álvarez Guardia recordó que estaba en el comedor cuando Cantero ingresó y le manifestó: “Quiero hablar”.

El joven indicó que no aceptó mantener esa charla y le pidió que se retirara. Siempre según su versión, Cantero dejó la llave de la camioneta y más tarde volvió a comunicarse para consultar el costo de la reparación. “Avísame qué es lo que te sale lo del vidrio y eso. Veo cómo hago para pagarte”, reprodujo Álvarez Guardia como mensaje atribuido a ella.

Los daños a vehículos y los golpes mencionados por la víctima

En otra parte de las conversaciones, Álvarez Guardia aseguró que el episodio no se reducía a los daños en el vidrio de la camioneta. También afirmó que sus dos motos habían caído una sobre la otra, situación que relacionó con una reacción de Cantero. “Se dio cuenta que nada que ver la que hizo. Y antes de eso también me tumbó las dos motos, cayó una arriba de la otra”, manifestó.

Sin embargo, el joven marcó que su principal inquietud no era el perjuicio material. En un segundo audio, al hablar de los daños en sus pertenencias, expresó: “Lo de la camioneta es lo de menos. Es todo lo que me pegó. O sea, aparte de eso, también me rompió la cadenita de los tirones que me estaba dando”.

Las grabaciones también muestran que Álvarez Guardia interpretaba que existía un control sobre su celular y las comunicaciones con su entorno. A un amigo le contó que Cantero habría modificado la imagen de perfil de su teléfono y colocado una foto de ambos. El joven cuestionó esa acción y diferenció esa decisión de elegir por voluntad propia una imagen de pareja.

“Pero ahí estaba re mal. Una cosa es que te revise el teléfono; otra cosa, ¿sabes lo que es poner una foto de perfil encima conmigo nomás?”, expresó. Luego añadió: “Si vos querés estar bien con alguien, qué sé yo, vos podés poner una foto en tu celular. Pero no, no entiendo cuál es el chiste de ella. ¿Qué le pasa por la cabeza que tiene que agarrar mi teléfono y poner ella una foto conmigo?”.

La Fiscalía de Chaco considera clave una llamada durante la discusión

La investigación por el homicidio también reúne declaraciones sobre lo ocurrido en la madrugada del crimen. De acuerdo con la información confirmada en la causa, el hermano de Cantero, quien además era amigo de Álvarez Guardia, recibió una llamada cerca de las seis de la mañana.

Durante esa comunicación, el hombre habría escuchado a su hermana gritar mientras se desarrollaba una discusión. Para la Fiscalía, su aporte es relevante dentro del expediente. A la vez, vecinos declararon que oyeron una pelea intensa frente a la vivienda en ese mismo horario.

En la conferencia brindada el martes en Resistencia, la fiscal González de Pacce y el procurador Canteros informaron que Cantero reconoció ante un policía hospitalario haber atacado a Álvarez Guardia el día del hecho. La imputación vigente es por homicidio agravado por el vínculo.

Otro de los aspectos mencionados en los audios es que el joven decía no poder hablar libremente por mensajes. “No te puedo hablar porque me lee los mensajes. Tengo que eliminar todo después”, señaló al explicarle a una persona cercana por qué borraba sus conversaciones.

Álvarez Guardia también contó que había consultado a un psicólogo por la situación que vivía. Según relató a uno de sus amigos, el profesional le sugirió alejarse de la relación. “Me fui al psicólogo y hasta él me dijo que salga de ahí. Que no tengo la culpa de nada y mira cómo terminó. Permití una banda de cosas y fueron escalando”, expresó.

En otro intercambio, el joven manifestó que había “normalizado muchas cosas” y lamentó el rumbo que había tomado el vínculo. “Me hubiera gustado que sea diferente. Ahora creo que no hay vuelta atrás”, le dijo a un amigo. También expresó preocupación por las advertencias que le habían hecho sus amistades y por seguir en una relación que, según sus propios relatos, le generaba temor y aislamiento.

Leer más:

Más noticias: