“Charly absoluto” reunió a Rep y Fito Páez en una charla cargada de música y dibujos

El nuevo libro dedicado a Charly García salió en la Feria del Libro y abrió una conversación pública sobre su figura, sus discos y su peso cultural.

Rep presentó Charly absoluto en una de las actividades fuertes de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, con la participación de Fito Páez y la moderación de Juan Boido. El encuentro se hizo el viernes 1 de mayo, poco después de las 16:30, en el auditorio Victoria Ocampo del Pabellón Rojo de La Rural. Allí, ante una sala casi llena, el dibujante habló del proceso de su nuevo libro, mientras el músico rosarino aportó una mirada personal sobre Charly García, su obra, su costado enigmático y la manera en que sigue atravesando a distintas generaciones.

El volumen, lanzado ese mismo día, reúne 200 ilustraciones y textos dedicados a Charly García. A partir de ese material, Rep armó un recorrido por momentos, rasgos y tensiones del músico: sus comienzos, sus influencias, su genio creativo, sus excesos, su humor, su música y también las polémicas que rodearon su figura pública. Durante la charla, tanto el autor como Páez coincidieron en que cualquier intento de abarcar a García queda corto frente a una obra y una presencia que exceden una sola lectura.

Rep presentó Charly absoluto con Fito Páez en una sala casi colmada

La presentación se dio en una de las jornadas centrales de la 50° edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. La actividad tuvo lugar en el auditorio Victoria Ocampo del Pabellón Rojo de La Rural y reunió a Rep, a Fito Páez y a Juan Boido, director de Penguin Random House, que estuvo a cargo de la moderación. El ingreso de los tres se produjo poco después de las 16:30, en medio de una jornada marcada por el feriado del 1° de mayo y una fuerte concurrencia en el predio.

Boido fue el encargado de abrir la conversación. En ese tramo, remarcó el regreso del dibujante a Sudamericana, sello que forma parte de Random, y definió el trabajo detrás del libro como una tarea exigente. “Es una felicidad el regreso de Miguel a Sudamericana (subeditorial de Random)”, dijo. Después agregó: “Hacer un libro es algo difícil a veces. Pero cuando hay una persona haciendo dibujos maniáticamente es más difícil. Este libro es precioso, es espectacular y a la vez es corto. Cualquiera que sepa de qué se trata el libro sabe que podría tener cinco mil páginas”.

El editor también vinculó esa recepción del público con una sensibilidad que, según señaló, sigue viva en la Argentina. “Anoche estaba en una mesa, y alguien mencionó a la Universidad Pública y la gente aplaudió como ahora. Es conmovedor e increíble que eso y Charly en este país todavía vibren”, afirmó. Desde ese arranque, la charla quedó planteada no sólo como la presentación de un libro nuevo, sino además como un intercambio sobre la vigencia cultural de una figura central del rock argentino.

Antes de darle paso a los invitados, Boido trazó un puente entre Charly García y Fito Páez. Recordó que, después de la separación de Seru Giran, cuando García necesitó un pianista para su banda, convocó al rosarino. “A Miguel todos lo conocen. Y a Fito Páez no lo voy a presentar, pero sí quiero destacar una cosa que hablé con Miguel: cuando Charly se separó de Seru Giran, y necesitó que alguien tocara el piano en su banda, llamó a Fito Páez”, señaló. La respuesta de Páez fue corta y rápida: “Un poco he sentido el peligro”.

Boido siguió por esa línea y sumó otras conexiones entre ambos artistas. Mencionó el disco que no llegó a concretarse entre Charly García y Luis Alberto Spinetta, recordó que Spinetta grabó después con Páez y aludió también a “Desarma y sangra”, que el rosarino interpreta cuando García no quiere tocarla, además de la presencia de Charly en la tapa de un disco suyo. Luego definió a Rep con una frase que funcionó como antesala del diálogo: “Rep es la persona que mejor hace preguntas de manera silenciosa. Hace preguntas y respuestas con el mismo. Así que los dejo conversar”.

Charly absoluto nació de un trabajo de dibujo, escucha e investigación de Rep

Cuando tomó la palabra, Rep eligió empezar por su propio vínculo con Charly García. Lejos de plantear una cercanía temprana, dijo que su llegada fue más tardía. “Le llegué tarde a Charly, ésa es la verdad. Lo pensé tarde, lo envasé tarde. No soy músico, pero siempre estuvo en la banda de sonido de mi oreja, de mi oído no absoluto”, afirmó ante el auditorio.

Desde ahí contó que el libro le permitió descubrir algo sobre sí mismo: cuánto sabía de García y cuánto de ese saber necesitaba confirmar en el dibujo. “Cuando emprendí este viaje del libro, me di cuenta de todo lo que sabía de Charly. Yo no puedo parangonar algo que tiene que ver con mi gremio, que no es el musical, y que tiene que ver con el humor gráfico. Puedo hablar muchísimo y hacer ensayos sobre Quino y sobre Picasso. Pero no sabía que supiera tanto de Charly García, y que tenía que chequearlo y dibujar. Aprendí mucho dibujando, porque la manera que tengo de aprender las cosas es dibujándolas”.

El autor también marcó una diferencia generacional entre Charly y Fito. Explicó que a Páez lo sigue desde Del 63 y que incluso le había dedicado una historieta en los años de Superhumor. “A Fito lo tengo desde Del 63, y le hice una historieta en la revista Superhumor de esa época. Es decir, Charly para mí es diez años mayor, vos sos casi un contemporáneo”, le dijo al músico.

Más adelante precisó cuál fue el disco que le abrió una puerta particular en la obra de García. Señaló a La grasa de las capitales como un punto clave, sobre todo por la mezcla de parodia y humor que encontró allí. “Ahí percibí una etapa paródica y de mucho humor. Desde ese momento, nunca más me abandonó”, sostuvo. Al mismo tiempo, dejó en claro que para este trabajo revisó toda la discografía del músico. “Más allá de los 32 discos que escuché, que sigo escuchando y que acá recreé en este libro, Charly es insoslayable en nuestras vidas”.

Ese recorrido terminó tomando forma en Charly absoluto, un libro que salió formalmente el mismo viernes de la presentación y que reúne 200 ilustraciones con textos. La propuesta, según se explicó en la charla, busca pasar por distintas capas del artista: el origen, las influencias, la inventiva, los desbordes, las canciones y las controversias. No se trata de una biografía lineal, sino de una construcción gráfica y textual sobre una figura que para Rep se volvió materia de observación, escucha y reinterpretación.

Fito habló del misterio de Charly García y de una obra que no se deja encerrar

Fito Páez recogió parte de lo dicho por Rep y llevó la conversación hacia una idea que repitió varias veces: el misterio. Para él, esa es una de las claves para pensar a Charly García. “Entre las tantas dimensiones que aborda o que lo abordan, está el misterio. Posiblemente, sea uno de los hilos conductores por el cual nos atraviesa a todos y nos conduce a todos. Me refiero a una identidad que trasciende las coyunturas como García. Él interpela y a la vez se divierte, él genera tradición y genera el fuego. Entendió eso desde el momento en que se sienta al piano o desde que empieza a sentir el mundo”.

El músico aclaró que ese rasgo no tiene que ver, según su mirada, con una búsqueda de vanguardia por sí misma, sino con una manera de asumir la vida. “La existencia es exótica y zarpada, y además es delirante. Y él no le escapa a eso”, expresó. Después definió a García a partir de tensiones que, para él, conviven en su obra: “El conservatorio lo aburre porque toca rock and roll, obvio. Es la música clásica contemporánea, podemos decir, en un sentido, sin ganas de ofender. Charly es la provocación y la ternura, las drogas y la concentración, es el viaje lisérgico y la confrontación con la realidad más dura”.

Páez citó además un disco puntual para sostener su lectura. Al hablar de Pequeñas anécdotas sobre las instituciones, remarcó que ahí ya aparecen el humor y la lectura del tiempo histórico. “Ya en el disco Pequeñas anécdotas sobre las instituciones hay rasgos muy certeros de humor y de análisis de la situación del momento. Contradiciendo a mi amigo Miguel, él amablemente te dice todo y te lo cuenta todo, ¿no? En el concierto de colectivo, con esa melodía extraordinaria”, señaló.

En otro tramo, el rosarino llevó su reflexión hacia la dimensión colectiva de la figura de García. “Es un faro para hoy, para el futuro. Para todo lo que pasó en este lugar de manera profunda, de manera íntima y a la vez masiva”, afirmó. Y luego sumó un agradecimiento dirigido tanto a sus padres como al autor del libro: “Le agradezco a mis viejos que me hayan traído a este mundo para conocer la vibración que emite este ser tan extraordinario. Y también le quiero agradecer a Miguel que le haya dedicado el inmenso talento que tiene y el tiempo en volver a charlar y revisar esta materia infinita que es nuestro hermano Charly García”.

Más adelante, cuando apareció la duda de Rep sobre si al hacer el libro había convertido a Charly en un personaje, Páez hizo una precisión. El dibujante había dicho: “Yo transformo todo en personaje” y luego reconoció: “Así que creo que tengo que pensar si no hice un personaje en vez de una persona. Un rockstar es un personaje, no una persona. Creo que me metí en un terreno pantanoso”. Frente a eso, el músico respondió: “Miguel, está clarísimo lo que decís y lo comparto al cien por cien. Pero hay que tener cuidado con el personaje de Charly García, porque es muchísimo más que un personaje. Es alguien que va a atravesar el tiempo y de eso ya tenemos la certeza de que está sucediendo”.

En ese mismo intercambio, Páez sostuvo que cualquier obra que intente abordar a García se queda necesariamente corta por la amplitud del tema. “Pero sí, ya cualquiera abordando García se queda corto porque es tan grande el personaje, tan grande la materia García, que por suerte tenemos artistas como Miguel, que lo plasman en una obra, en otra obra, porque también esa es otra materia de Charly: es una artista que despierta, es un artista de artistas”, planteó.

La charla sobre Charly absoluto también tocó la exposición pública y el paso del tiempo

En la parte final, la conversación derivó hacia la manera en que los medios y el entorno fueron moldeando la percepción pública de Charly García. Páez apuntó de forma directa a ese proceso y nombró a una revista en particular. “La revista Gente intenta fagocitarlo todo el tiempo, convertirlo en un personaje, y creo que a veces nosotros también”, afirmó. La frase retomó la discusión previa sobre la diferencia entre la persona real y la figura pública.

Desde ahí, el músico profundizó en el lugar simbólico que ocupa García en el imaginario argentino. Dijo que muchas veces, cuando una persona asume ciertas cargas o se expone al máximo, el resto deja en ella tensiones que no quiere enfrentar. En ese marco definió a Charly como un “fusible moral” y agregó: “Cuando hay alguien que hace la tarea sucia, decís: ‘Bueno, ya está, lo hace él’. Y no está bueno eso. De alguna forma, siempre alguien hace la tarea sucia, y Charly es un fusible moral”.

Ese razonamiento se amplió con una comparación con Borges y con una idea ligada a la libertad. “Es como Borges creando la figura exótica que no puede tener, que no existe en ningún otro lugar del mundo. Hay que hacerse cargo de esos regalos que nos da García, en todo caso. Y ponerlos a usarlos en la vida cotidiana. No a manera de un libro autoayuda. Se trata de todo lo contrario, de empezar a ejercer la libertad, la puta libertad. Hay algo de la condición humana ahí que está en jaque hoy, y por lo cual García también nos tiene apretados de las bolas a todos acá”.

Hacia el cierre, el diálogo se achicó a un intercambio breve sobre la edad de Charly. Rep preguntó: “¿Charly no tiene edad?”. Páez respondió: “Yo creo que no”. Después, ante una repregunta del dibujante, insistió: “No, García no tiene edad. Es tan pendejo como tan sabio”.

El rosarino desarrolló esa idea a partir de la precocidad creativa del músico y de ciertos rasgos de su universo personal. “Y eso también transmuta su exótica obra, en la que a los 21 años, 22 años empieza a crear solo y hace una radiografía de su futuro. Si entrás a su casa, su habitación es casi como la de un futurólogo. Está todo allí. Entonces es muy fuerte García. Entra en terreno chamánico, cuántico. O sea, a lo mejor son palabras que se dicen medio a la bartola, ¿viste? Porque no hay tiempo a explicar todo esto. Finalmente, eso es parte de la esencia humana. Y aquí estamos.”

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