El cenotafio de Malvinas, ubicado en el acceso principal de Campo Quijano, se consolidó desde 2014 como uno de los espacios de memoria más importantes de Salta. Allí se honra a los 34 soldados salteños caídos en la guerra de 1982 y a un combatiente desconocido, en una estructura que replica el cementerio de Darwin de las islas. Cada 2 de abril, cuando en Argentina se recuerda a los veteranos y caídos en Malvinas, el lugar concentra actos, vigilias y homenajes.
Este cenotafio de Malvinas en Campo Quijano se transformó con los años en referencia para familiares, excombatientes y escuelas que buscan mantener vivo el recuerdo de quienes murieron en el conflicto. Las 34 cruces blancas, una por cada salteño, y una cruz extra dedicada a un soldado anónimo, son el centro de las ceremonias y de las visitas durante todo el año.
El diseño reproduce el trazado del camposanto de Darwin, pero con un elemento distintivo: un arco inconcluso que simboliza, según la descripción oficial, “el pedazo de patria que nos falta”, en alusión a la disputa de soberanía que continúa vigente décadas después del fin de la guerra.
El cenotafio de Malvinas en Campo Quijano y su simbolismo
El cenotafio de Malvinas de Campo Quijano fue inaugurado en 2014 como un homenaje directo a los 34 soldados salteños que murieron en la guerra de 1982. Desde entonces, quedó instalado como punto obligado para los actos escolares y las actividades que se organizan alrededor de la fecha del 2 de abril, feriado nacional por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas.
La estructura, ubicada a la entrada de Campo Quijano, fue pensada como una réplica del cementerio de Darwin que está en las islas. Las cruces blancas alineadas llevan los nombres de los combatientes salteños, mientras que la cruz adicional recuerda a un soldado sin identificar, representando a quienes no pudieron ser nombrados.
El arco sin terminar, colocado en uno de los extremos del predio, funciona como símbolo visible de la parte del territorio que Argentina reclama desde hace décadas. De esta forma, el cenotafio no solo recuerda a los fallecidos, sino que también remite al conflicto de fondo que motivó la guerra y al reclamo que continúa en el plano diplomático.
Cada año, el 2 de abril, el cenotafio de Malvinas en Campo Quijano se vuelve escenario de vigilias nocturnas, ofrendas florales y lecturas de los nombres inscriptos en el monumento. En esas actividades participan vecinos, familiares de los caídos, veteranos de distintas provincias y delegaciones escolares que se acercan para realizar actos y promesas de lealtad a la bandera.
La guerra de 1982 y el lugar de memoria en Campo Quijano
El feriado del 2 de abril se vincula directamente con la decisión de la dictadura cívico militar de 1982 de enviar tropas a Malvinas bajo la llamada Operación Rosario. A partir de ese desembarco, el enfrentamiento con el Reino Unido se extendió durante 74 días y tuvo como saldo 649 soldados argentinos muertos, entre ellos los 34 salteños recordados en Campo Quijano.
El conflicto incluyó combates aeronavales y terrestres, bombardeos como el iniciado el 1 de mayo en la pista de Puerto Argentino, y episodios recordados por su gravedad, entre ellos el hundimiento del crucero General Belgrano el 2 de mayo por el submarino británico Conqueror y el ataque argentino al destructor Sheffield el 4 de mayo. La guerra terminó el 14 de junio de 1982 con la firma de la rendición por parte de Mario Benjamín Menéndez.
En aquellos meses participaron miles de conscriptos de entre 19 y 20 años que cumplían el servicio militar obligatorio, además de mujeres que se desempeñaron como enfermeras, instrumentadoras quirúrgicas y radiotelegrafistas, brindando atención sanitaria y contención a los heridos. Mientras tanto, en el continente se organizaron campañas de apoyo con cartas, alimentos, abrigo y recaudaciones, entre ellas el programa televisivo “Las 24 horas de las Malvinas”.
Malvinas, memoria salteña y el rol del cenotafio
Tras la derrota en Malvinas, el régimen militar se aceleró hacia su caída y quedaron como huella los distintos espacios de memoria que se levantaron en el país, entre ellos el cenotafio de Campo Quijano. Allí se reúnen cada 2 de abril quienes buscan recordar a los soldados salteños muertos en la guerra y sostener el reclamo de soberanía por vías pacíficas.
Décadas después del conflicto, este cenotafio de Malvinas en Campo Quijano sigue siendo un punto de encuentro para actos oficiales, visitas escolares y actividades de veteranos, que insisten en remarcar la importancia de los nombres grabados en las placas y de la figura del soldado anónimo incorporado al monumento.

