Julio Silva, encargado de edificio del inmueble de Recoleta donde vivió Cristina Kirchner, declaró este viernes en el juicio oral por la Causa Cuadernos y negó haber visto ingresos de bolsos o valijas al departamento. Además, afirmó que en 2018 firmó una declaración sin leerla y sostuvo que ese contenido no había salido de él. Frente al Tribunal Oral Federal 7, también relató presiones durante aquel trámite en Comodoro Py, habló sobre el rol de Daniel Muñoz dentro del edificio y recordó un allanamiento en el que, según dijo, escuchó una conversación entre un comisario y el juez.
En la Causa Cuadernos, el encargado de edificio negó los ingresos de bolsos
La audiencia duró más de dos horas y tuvo como eje el testimonio de Silva, de 68 años, quien trabaja en el edificio desde 1989. Ante los jueces Fernando Canero, Germán Castelli y Enrique Méndez Signori, el testigo rechazó de manera directa haber dicho que observó movimientos de bolsos y valijas en el departamento ubicado en la esquina de Juncal y Uruguay.
Durante la declaración, los magistrados le leyeron un fragmento del acta del 14 de agosto de 2018, cuando había prestado testimonio ante el entonces juez federal Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli. En ese documento se le atribuía haber mencionado movimientos de equipaje entre 2007 y 2010, con una frecuencia semanal o cada 15 días, y que Daniel Muñoz entraba acompañado por otras personas.
Silva desconoció ese contenido y sostuvo que no salió de su boca. Incluso dejó una frase tajante sobre aquel trámite: “Cometí un delito y lo acepto. Firmé, pero no estaba de acuerdo. Ni lo leí. Eso de que venían con bolsos y valijas, eso yo no lo dije”. Más tarde, cuando volvió a ser consultado sobre el mismo punto, insistió: “Ahí es donde cometí un delito y lo acepto que firmé pero no estaba de acuerdo ni lo leí”.
Cristina Kirchner y la función concreta que Silva dijo haber tenido en el edificio
En otro tramo de su exposición, el encargado explicó cuál era su tarea concreta respecto del departamento del quinto piso. Según remarcó, nunca tuvo llave de esa vivienda y su trabajo se limitaba al edificio en general. Por eso, buscó marcar distancia de cualquier función personal con los propietarios del inmueble.
“No era encargado de Cristina Kirchner o Néstor Kirchner, soy encargado del edificio”, declaró ante el tribunal. También señaló que conoció a Néstor Kirchner, Cristina Kirchner, Máximo y Florencia Kirchner. De acuerdo con su relato, la familia dejó de vivir allí poco después de la llegada de Néstor Kirchner a la Presidencia y la exmandataria volvió al departamento cuando terminó su paso por la Vicepresidencia.
Sobre Daniel Muñoz, exsecretario de Néstor Kirchner, Silva indicó que tenía llave del departamento y que podía ingresar por las dos entradas del edificio. En esa línea, precisó: “siempre andaba con un portafolio y a veces andaba con un bolsito de mano”. Sin embargo, aclaró que no siempre lo veía entrar o salir: “En el caso del señor Muñoz a veces lo veía y a veces no”.
Presiones, insultos y un recuerdo del allanamiento en Recoleta
Silva también habló de las circunstancias en las que declaró años atrás en Comodoro Py. Según contó, durante aquel interrogatorio sintió presión y afirmó que le recordaban que “tenía dos hijas”. Al describir cómo fue ese momento, resumió: “Uno entraba y el otro salía, así fue el interrogatorio mío. Lo pasé muy mal”.
Después de esa declaración, dijo que recibió agravios en el barrio y en el mismo edificio donde trabaja desde hace décadas. Al recordar esas reacciones, señaló: “’Hijo de mil puta’ me decían, vos debés ser otro chorro como ella”.
Además, mencionó un allanamiento realizado en el departamento de los Kirchner, donde aseguró haber permanecido por más de once horas. Según su versión, allí escuchó una conversación telefónica entre un comisario inspector y el juez a cargo del procedimiento. “Llamó el juez al comisario inspector a cargo. A los gritos, que se sentían, le dijo que no había nada en el edificio y el juez le dijo: ‘Se van a quedar hasta mañana, hasta que encuentren algo’”, declaró. Luego agregó otra frase sobre ese mismo episodio: “Lo escuchaba claro. Llamó al juez y le dijo: ‘Señor, acá no hay nada, damos por terminado el operativo si usted está de acuerdo’. Y le contestó: ‘Si no encuentran algo, hasta mañana se van a quedar ahí’”.
Qué sostiene la acusación en el juicio y qué antecedentes ya había en otro proceso
La declaración de Silva se dio en el marco del juicio oral por la Causa Cuadernos, donde la fiscalía sostiene que al departamento de Recoleta llegaban bolsos con dinero de sobornos ligados a la obra pública y que esos envíos eran recibidos por Muñoz. En ese expediente, Cristina Kirchner está acusada como supuesta jefa de una asociación ilícita que, según la acusación, habría funcionado entre 2003 y 2015 dentro del Poder Ejecutivo.
En la misma causa también son juzgados exfuncionarios, empresarios y exchoferes vinculados a la investigación. En ese contexto, la declaración del encargado volvió a poner el foco en un testimonio previo que ahora el propio testigo desconoce en su contenido central.
El caso ya tenía un antecedente en otro proceso oral. En noviembre de 2021, Silva declaró como testigo en la causa Vialidad. Allí habló sobre Muñoz y sobre la correspondencia que llegaba al edificio de personas que pedían trabajo, la cual, según relató, era entregada al exsecretario cada dos o tres semanas. En esa oportunidad no mencionó ingresos de bolsos ni de valijas.

Causa Cuadernos: qué dijo el encargado de edificio sobre Cristina Kirchner ante el tribunal
