En el caso Thiago, la secretaria de Primera Infancia, Niñez y Familia de Salta, Carina Iradi, defendió la intervención realizada por el organismo antes de la muerte del niño de 2 años y aseguró que hubo seguimiento diario sobre el grupo familiar. Además, vinculó las sospechas del hecho al padrastro o pareja reciente de la madre, en línea con lo que ya informó la fiscalía. La funcionaria también explicó por qué el hermano de Thiago, un bebé de 10 meses, continúa bajo resguardo institucional mientras avanza la evaluación del entorno familiar y de los antecedentes incorporados en la causa.
Durante una entrevista con N&N, Iradi rechazó que el Estado no haya actuado y sostuvo que, en la semana previa al fallecimiento, el control sobre la familia fue permanente. Según dijo, en esas visitas no surgieron indicios que permitieran advertir un peligro extremo para el niño. A la vez, remarcó que la tarea del área se enfoca en proteger a los chicos alcanzados por situaciones de violencia o vulneración de derechos.
En ese marco, la funcionaria describió un escenario atravesado por denuncias cruzadas entre adultos, medidas judiciales previas y conflictos de convivencia. También señaló que la decisión de mantener al hermano menor de Thiago en un hogar cuna fue tomada en función del resguardo del bebé y tras analizar el cuadro completo del caso.
Iradi sostuvo que la intervención en el caso Thiago fue diaria
Iradi afirmó que el organismo venía realizando un seguimiento cercano sobre el grupo familiar. En sus palabras, “La semana anterior al fallecimiento del niño hubo un seguimiento día por día”. Con esa frase, buscó responder a los cuestionamientos surgidos después de la muerte de Thiago, cuya investigación sigue en manos de la Justicia.
La secretaria señaló además que, durante ese período, no habían aparecido señales que permitieran prever un desenlace de ese nivel de gravedad. Por eso, rechazó la idea de una ausencia estatal en los días previos. Según planteó, la actuación del área existió, aunque no surgieron elementos que habilitaran otra medida más severa en ese momento.
Al mismo tiempo, remarcó que el trabajo del organismo se orienta a la restitución de derechos de niñas, niños y adolescentes, sin intervenir para resolver las disputas personales entre los mayores. De ese modo, ubicó el accionar oficial en el plano de la protección de los chicos, dentro de un contexto que describió como muy conflictivo.
Sobre la mecánica del hecho, Iradi hizo referencia a la información difundida por la fiscalía y apuntó al hombre que era pareja reciente de la madre. “La fiscalía ya ha emitido un comunicado de cómo habría sido la muerte del niño en manos de este señor, pareja eventual, reciente, como ustedes la quieran llamar, en donde la madre se fue a comprar y lo dejó un ratito para irse a comprar”, declaró.
El padrastro y un entorno con 21 denuncias
La funcionaria describió un grupo familiar con una fuerte conflictividad entre adultos. Según precisó, había presentaciones judiciales en distintos fueros y un total de 21 denuncias vinculadas a violencia de género y violencia recíproca. “Hubo una virulencia muy fuerte entre los adultos, que llevó a que estén radicadas distintas denuncias: tres en un juzgado, 18 en otros, en total 21 denuncias por violencia de género y violencia recíproca”, detalló.
Dentro de ese panorama, Iradi repasó antecedentes previos del expediente. Indicó que, tras denuncias por lesiones, en un momento se dictó una prohibición de acercamiento contra el progenitor de Thiago, aunque luego esa restricción fue levantada. También agregó que más adelante el hombre fue convocado otra vez para una evaluación y no asistió.
Respecto de la nueva relación de la madre, explicó que ella había informado esa situación, pero que cuando la Secretaría intentó avanzar con un abordaje específico, la mujer aseguró que el vínculo ya había terminado. “Inmediatamente se quiere hacer el abordaje y nos dice, “No, ya nos peleamos. Ya no estoy más en pareja.” Y en todas las visitas que se hizo se la encontró sola”, sostuvo.
En esa línea, Iradi marcó un límite material en el seguimiento estatal de las dinámicas familiares. “No podemos estar las 24 horas del día en la casa de cada familia para ver con quién se relacionan o cómo se organizan las dinámicas internas”, afirmó. También cuestionó la circulación pública de versiones sobre el caso y dijo: “Parecería que no importa la verdad, lo que importa es hacer un escarnio público”.
Por qué el hermano de Thiago sigue bajo resguardo institucional
Iradi defendió además la decisión de no entregar de manera inmediata al hermano de Thiago, un bebé de 10 meses, al padre que pidió hacerse cargo. Según explicó, la medida no depende de una solicitud aislada sino del análisis integral de las condiciones del caso. “Depende del abordaje, porque esto no es una cuestión de decisión caprichosa, sino que se analizan las circunstancias del caso”, expresó.
La secretaria indicó que la prioridad es determinar el nivel de riesgo para el niño y evaluar, en cada caso, quién está en condiciones de asumir su cuidado. “Se analiza cada persona en particular que quiera asumir el cuidado”, afirmó. Según agregó, la decisión se tomó teniendo en cuenta los antecedentes reunidos en la causa y episodios previos dentro del grupo familiar.
Finalmente, dejó en claro que la medida de protección fue resuelta por ella misma. “Con los antecedentes de la causa, y esto lo digo porque la decisión la tomé yo personalmente, el ingreso del niño al dispositivo de protección es en función de su resguardo”, afirmó. También insistió en que las denuncias acumuladas debían leerse dentro del contexto general: “Son abultadísimas las denuncias, pero hay que analizarlas en su contexto”.

