En El Carril, una Convención Constituyente trabajó más de tres meses y dejó lista la primera Carta Orgánica Municipal, que entrará en vigencia en 2027 y definirá cómo se organizarán los cargos, los límites al intendente y el funcionamiento institucional del municipio. El texto fija reglas para la gestión local en El Carril, crea nuevas instancias de control y suma medidas de transparencia que alcanzan al gabinete municipal. La norma fue debatida por catorce convencionales, que sesionaron de noche y sin dietas, y marcará un antes y un después en la vida política del Carril.
La convención de El Carril cerró su tarea y dejó una Carta Orgánica con 144 artículos
Después de algo más de tres meses de reuniones, la Convención Constituyente de El Carril dio por terminada su labor y aprobó la primera Carta Orgánica Municipal de esta localidad del Valle de Lerma. El texto, que consta de 144 artículos, fue pensado para empezar a regir en 2027 y será la base legal que ordene la vida institucional, política y administrativa del municipio.
El cuerpo constituyente estuvo integrado por catorce vecinos: Efraín Orosco, Pablo Espinoza, Gabriela Ruano, Paola Medina, Silvana Vilte, Héctor Dip, Ramona Garzón, Felisa Cala, Alberto Díaz, Bruno Huarachi, Gabriela Rojas, Claudio Armando, Marcelo López y Milagro Viltes. A lo largo del proceso, participaron en debates donde aparecieron diferencias políticas e ideológicas, aunque los propios convencionales remarcaron que el clima se mantuvo dentro de márgenes de respeto.
Según explicaron durante la sesión de cierre, el objetivo común fue dotar a El Carril de un marco institucional propio, que no dependa solo de normas generales. La idea central fue “dejarle a la comunidad una herramienta seria, sólida y moderna”, tal como expresó Efraín Orosco, presidente de la Convención e intendente de El Carril, al describir el sentido del trabajo desarrollado.
La etapa constituyente comenzó formalmente el 1 de septiembre, con la sesión preparatoria, y desde entonces se sucedieron encuentros regulares hasta la sanción definitiva del texto. Los convencionales indicaron que la tarea incluyó instancias de análisis, redacción, corrección y votación de cada capítulo, con intervenciones cruzadas entre los distintos espacios representados.
En la jornada final, varios de los integrantes tomaron la palabra para hacer balance. Pablo Espinoza resumió el sentimiento general con una frase que quedó registrada en el acta: “Aprendimos mucho juntos. Lo hicimos con sacrificio, pero convencidos de la importancia histórica de esta responsabilidad”. Las palabras estuvieron dirigidas tanto a sus colegas como a los vecinos presentes en el recinto.
Trabajo nocturno, sin dietas y con un presupuesto acotado para el proceso constituyente
Uno de los datos que más resaltaron los convencionales de El Carril tiene que ver con la forma en que se organizó el trabajo interno. No hubo pago de dietas para los integrantes del cuerpo, y las sesiones se realizaron por la noche, una vez que cada uno terminaba su jornada laboral en sus empleos habituales, tanto en el sector público como en el privado.
Las reuniones se extendieron en varias ocasiones hasta cerca de la medianoche, lo que obligó a un esquema de trabajo intensivo para poder cumplir con los plazos previstos. Las sesiones fueron siempre en horario nocturno y sin remuneración para los convencionales, de acuerdo con la información difundida oficialmente al cierre del proceso.
En cuanto a los recursos económicos, la Convención informó que el presupuesto asignado al funcionamiento del órgano rondó los 3 millones de pesos. Ese monto se destinó exclusivamente a la contratación de personal administrativo de apoyo, sin incluir honorarios para los representantes que redactaron la Carta Orgánica.
Durante los debates se mencionaron experiencias de otros municipios que habían tenido gastos más amplios en procesos similares. Frente a esos ejemplos, en El Carril se resolvió mantener un esquema de funcionamiento más reducido, con la idea de limitar los costos vinculados al trabajo constituyente y concentrar el uso de fondos en tareas operativas.
El cierre de la Convención dejó asentado en actas este modo de organización, que combinó participación vecinal, sesiones abiertas y reuniones técnicas con equipos administrativos, en un cronograma que se extendió de septiembre a fin de año.
Qué cambia en los cargos y en el rol del intendente con la nueva Carta Orgánica
Entre las disposiciones más comentadas del nuevo texto figura una cláusula que impacta directamente sobre los cargos municipales. La norma prohíbe al intendente nombrar familiares de primera, segunda y hasta tercera generación en su gabinete o en cualquier puesto dentro de la estructura municipal. Los convencionales la describieron como una medida “antinepotismo”, orientada a reforzar la transparencia y la equidad en el acceso a funciones públicas.
Esta regla se suma a otras previsiones que buscan ordenar la relación entre el Departamento Ejecutivo y el Concejo Deliberante. La Carta Orgánica establece cómo se designan y remueven distintos cargos, cuáles son las atribuciones de cada poder local y de qué manera se deben rendir cuentas ante los vecinos del Carril, tanto en materia administrativa como presupuestaria.
De este modo, el rol del intendente queda enmarcado por límites más precisos, al mismo tiempo que se fija un esquema de responsabilidades compartidas con el Concejo. El texto también define derechos y obligaciones para los habitantes del municipio, que estarán regidos por estas normas a partir de 2027.
Nuevos organismos de control y un día especial para los vecinos del Carril
Otra de las novedades relevantes de la Carta Orgánica de El Carril es la creación de nuevas figuras de control institucional. El texto incorpora las figuras del Síndico y del Tribunal de Cuentas, con la finalidad de distribuir las tareas de supervisión y equilibrar el sistema de controles entre el Ejecutivo municipal y el Concejo Deliberante.
Según se detalló durante el tratamiento de estos artículos, estos organismos estarán enfocados en revisar actos administrativos, movimientos presupuestarios y la correcta aplicación de ordenanzas y resoluciones, dentro de un esquema que fue presentado como parte de un proceso de modernización normativa en el ámbito local.
La norma también incorpora una referencia histórica que quedará marcada en el calendario oficial: se instituye el Día del Vecino de El Carril cada 16 de abril. La fecha recuerda una asamblea realizada en 1885, cuando un grupo de carrileños estableció las bases organizativas de la entonces Villa El Carril, antecedente directo de la actual jurisdicción.
En el debate constituyente se explicó que la inclusión de esta efeméride apunta a visibilizar ese episodio fundacional y a reforzar el vínculo entre la comunidad actual y los momentos claves de su historia. La mención al Día del Vecino quedó incorporada en uno de los artículos de la Carta Orgánica, junto con otras definiciones sobre símbolos y fechas significativas para el municipio.
Con la sanción de este texto, El Carril contará por primera vez con un ordenamiento jurídico propio para organizar su vida institucional, fijando pautas para los distintos órganos de gobierno local y regulando las relaciones entre ellos en el marco de lo que los convencionales describieron como un trabajo orientado a “legislar para los vecinos”.

