Caravana multitudinaria bajo la lluvia para recibir a Luciano Benavides en Salta

Miles de salteños participaron de una caravana desde el aeropuerto Martín Miguel de Güemes hasta el microestadio Delmi para homenajear a Luciano Benavides, flamante campeón del Rally Dakar 2026, acompañado por su hermano Kevin, en una jornada marcada por la lluvia y el fervor popular.

Luciano Benavides tuvo un recibimiento masivo en Salta luego de coronarse campeón del Rally Dakar 2026, con una caravana que partió del aeropuerto Martín Miguel de Güemes y terminó en el microestadio Delmi, donde también estuvo su hermano Kevin Benavides. Pese a la lluvia constante, una multitud se sumó al recorrido y colmó las calles desde la zona Sur hasta la zona Oeste, con banderas, flores y pedidos de fotos para los dos pilotos que representaron al país en la exigente competencia internacional.

El homenaje incluyó un operativo especial para que el campeón del Dakar encabezara la caravana sobre un camión de Defensa Civil, escoltado por vehículos de seguridad y acompañado en todo momento por fanáticos que se acercaron desde distintos barrios y localidades de la provincia. En el Delmi, la jornada cerró con un acto sobre el escenario principal, la moto KTM en exhibición, el Himno Nacional argentino y largos minutos dedicados a firmas de autógrafos y fotos con el público.

La celebración tuvo como símbolo principal el Touareg, el trofeo tradicional del Rally Dakar, que Luciano mantuvo en sus manos durante prácticamente todo el trayecto, mostrando la estatuilla a cada sector donde se concentraban los hinchas. Dentro del microestadio, familiares, amigos y seguidores esperaron durante horas bajo la lluvia para poder verlo levantar una vez más el premio que lo consagró en la edición 2026 disputada en Arabia Saudita.

Caravana desde el aeropuerto hasta el delmi bajo una intensa lluvia

El avión que trasladó a Luciano y Kevin Benavides aterrizó en el aeropuerto Martín Miguel de Güemes en medio de un cielo cargado de nubes, y casi al mismo tiempo comenzó la lluvia sobre la ciudad. En la pista ya se encontraban autoridades provinciales, que los recibieron y mantuvieron una breve charla antes de que se pusiera en marcha la caravana rumbo al microestadio Delmi, con el campeón del Dakar al frente del operativo.

Para el desplazamiento se dispuso que un camión de Defensa Civil se ubicara en primer lugar, con Luciano Benavides arriba sosteniendo el Touareg. A su lado estuvo Kevin, también saludando a los presentes. Desde la terminal aérea, en la zona Sur, el vehículo inició el avance siguiendo un esquema de seguridad previamente definido, mientras detrás se formaba una larga fila de autos, motos y camionetas con bocinazos y banderas argentinas.

La caravana comenzó cerca de las 19.30 y rápidamente fue ganando volumen. El primer punto donde se notó el aumento de gente fue sobre la avenida Banchik, donde vecinos se acercaron con paraguas y pilotos en moto se sumaron al paso de los Benavides. A pesar de la lluvia, el público se mantuvo a la vera de la ruta urbana, ocupando esquinas, veredas y rotondas para ver de cerca a los representantes salteños en el rally más duro del mundo.

Conforme el recorrido se acercaba al casco céntrico, se fueron sumando nuevos grupos de seguidores. En distintas calles del centro se pudo ver a familias completas, con chicos sobre los hombros y celulares en alto para registrar el momento. El tránsito fue asistido por personal de seguridad que permitió que el camión avanzara con una velocidad moderada, de modo que los pilotos pudieran responder a los saludos.

Recorrido colmado y calles llenas de banderas

En el tramo final de la caravana, ya camino al microestadio Delmi, la concentración de personas se hizo todavía más notoria. La avenida Entre Ríos y su cruce con la calle Ibazeta se transformaron en uno de los puntos de mayor convocatoria de la jornada, con vecinos apostados desde temprano, a pesar de la lluvia constante, para ver pasar a los hermanos Benavides.

En ese sector se multiplicaron los aplausos, los gritos de aliento y las banderas flameando. Los pilotos respondieron con gestos desde el camión, levantando el Touareg y saludando con las manos. El avance fue especialmente lento en esas cuadras debido a la cantidad de personas, lo que permitió que muchos se acercaran a dejar ramos de flores, carteles y hasta camisetas para que fueran firmadas más adelante en el Delmi.

acto central en el delmi, trofeo touareg y agradecimiento al público

Al llegar al microestadio Delmi, el camión de Defensa Civil se detuvo frente al ingreso principal, donde una gran cantidad de fanáticos esperaba bajo la lluvia. Luciano, con el trofeo en alto, ingresó al recinto acompañado por Kevin y por su entorno más cercano. En el interior ya se había montado un escenario especialmente preparado, con una moto KTM colocada como pieza central del homenaje.

Sobre esa tarima se encendió el motor de la motocicleta, lo que generó un estruendo similar al de una etapa de competencia en Arabia Saudita, sede del Dakar 2026. El sonido fue recibido con aplausos por las tribunas, que se encontraban colmadas. La escena buscó recrear, de manera simbólica, el ambiente de carrera que acompañó al piloto salteño en la prueba internacional.

Durante el acto también se entonó el Himno Nacional argentino, que fue escuchado de pie por los presentes dentro del microestadio. La imagen de Luciano sosteniendo el Touareg, con la bandera argentina de fondo y el público cantando, fue uno de los momentos más destacados de la noche. Entre los asistentes se encontraban familiares, amigos y seguidores que habían llegado desde diferentes puntos de la provincia.

Luego de la ceremonia principal, Luciano y Kevin Benavides tomaron el micrófono para agradecer el acompañamiento recibido a lo largo de toda la jornada. Ambos destacaron la presencia de los fanáticos que hicieron el recorrido completo de la caravana desde el aeropuerto y de quienes aguardaron en las inmediaciones del Delmi pese a las condiciones del tiempo, valorando la masiva participación.

Fotos, autógrafos y un contacto directo con los fanáticos

Finalizados los discursos, el homenaje continuó con una extensa ronda de fotos y firmas de autógrafos. La cantidad de personas que buscó acercarse a los pilotos obligó a organizar ingresos y salidas alternadas de los hermanos Benavides al sector principal, con el objetivo de atender la mayor cantidad posible de pedidos sin interrumpir el desarrollo del operativo de seguridad.

Durante varios minutos, chicos y grandes se acercaron con remeras, gorras, banderas y cascos para que fueran firmados, mientras otros se acomodaban para conseguir una foto junto a los campeones. El movimiento se mantuvo hasta que se completó la mayor parte de las solicitudes de los asistentes, momento en el que los organizadores dieron por finalizada la actividad dentro del microestadio Delmi.

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