El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a meterse de lleno en el debate sobre la inflación, el ahorro y el nivel de actividad. En una entrevista televisiva, rechazó que la Argentina esté en estanflación, aseguró que el consumo privado se ubica en un máximo histórico y defendió el uso del crédito como herramienta central para ordenar el ahorro de las familias. También admitió que la inflación de marzo podría venir más alta por el impacto de la guerra y otros factores externos, aunque insistió en que el proceso de desinflación sigue en marcha.
En ese marco, Caputo sostuvo que la manera en que los hogares administran su dinero cambió frente a la inflación, y afirmó que el avance del crédito modificó los hábitos de consumo y de ahorro. Además, vinculó su diagnóstico económico con el resultado electoral del año pasado y dedicó varios pasajes a cuestionar a los medios y al kirchnerismo, a los que responsabilizó por parte del clima de incertidumbre. También defendió de manera enfática los créditos hipotecarios otorgados por el Banco Nación a funcionarios nacionales.
Caputo negó estanflación y destacó consumo privado en máximo histórico
Durante la entrevista con el periodista Luis Majul, Luis Caputo apuntó contra el diagnóstico de recesión profunda y descartó que la economía se encuentre en un escenario de estanflación. El ministro afirmó que el consumo privado se ubica “en nivel pico histórico” y que no ve una “mega recesión” como plantean algunos analistas. Según su mirada, los datos oficiales mostrarían una realidad distinta a la que se discute en parte del debate público.
Caputo señaló que los indicadores de actividad exhiben una recuperación y remarcó que prefiere apoyarse en las estadísticas antes que en las interpretaciones. “Yo creo que la mayoría del periodismo nos odia, por eso yo me guío por los datos, los datos miden la realidad y son incontrastable, estamos en récord de producto bruto y actividad económica y yo creo que se nota pero los medios tratan de instalar que no se nota”, expresó, al cuestionar el tratamiento mediático de la coyuntura.
En esa misma línea, el ministro habló de una relación tensa con buena parte de la prensa. Aseguró que no se trata solo de diferencias de lectura económica, sino de una postura abiertamente confrontativa. “El periodismo nos declaró la guerra”, lanzó, al sostener que existe una intención deliberada de mostrar un panorama más negativo que el que reflejarían los números que maneja el Palacio de Hacienda.
Inflación, ahorro y crédito: cómo ve Caputo el nuevo comportamiento de los hogares
Al analizar el impacto de la inflación sobre el bolsillo, Luis Caputo insistió en que hubo un cambio fuerte en la forma en que las familias administran el dinero. Según su explicación, la desaceleración inflacionaria respecto de períodos anteriores abrió espacio para que el crédito vuelva a jugar un rol clave en el ahorro y el consumo. De este modo, vinculó el repunte del consumo privado con el avance de distintas líneas de financiamiento.
“Antes la gente quemaba el dinero por la inflación. Hoy hay crédito”, definió el funcionario, al trazar una comparación con etapas previas en las que, de acuerdo con su mirada, predominaba la urgencia por sacarse los pesos de encima. Para Caputo, ese cambio se nota en la dinámica diaria del consumo: “Antes la gente se sacaba los pesos de encima y ahora hay créditos, cambió el consumo”, resumió.
El ministro puso como ejemplo la compra de bienes durables. Señaló que ahora es posible planificar y combinar ahorro con financiamiento: “Ahora ahorrás tres meses y te compras una moto”, graficó, para ilustrar cómo, según él, el acceso a cuotas y préstamos está permitiendo otras decisiones de gasto. A su criterio, esta nueva lógica de crédito y ahorro se ve reflejada en los datos de actividad que el Gobierno sigue de cerca.
La inflación como “monstruo” y el impacto de la guerra en los precios
Más allá de su diagnóstico positivo sobre el consumo y el ahorro, Caputo reconoció que la lucha contra la inflación todavía no está cerrada. Describió a la inflación como “un monstruo que no terminamos de domar” y adelantó que el índice de marzo podría mostrar una suba respecto de meses previos. Remarcó que parte de esa presión se explica por factores internacionales.
“Puede ser que la inflación venga más alta en marzo por la guerra y otras cuestiones”, advirtió, sin especificar qué otros elementos, además del conflicto bélico, estarían empujando los precios al alza. Al profundizar sobre el impacto de la guerra en Oriente Medio, concentró su análisis en el costo de la energía y el crudo. “El precio del petróleo es una decisión privada y no nos vamos a meter”, aclaró, al remarcar que no habrá intervención oficial en esa definición.
Caputo relacionó este frente externo con la estrategia interna de estabilización de precios. Sostuvo que la política económica apunta a alinear la inflación local con la internacional en el mediano plazo y defendió la hoja de ruta actual. “Estamos haciendo lo que hay que hacer para que la inflación baje, y si haces las cosas bien, tarde o temprano la inflación en Argentina va a acompañar a la inflación internacional”, consideró, al plantear la meta que persigue el equipo económico.
Trabajo, kirchnerismo y ley de inocencia fiscal: la visión política del ministro
Además de la discusión estrictamente económica sobre inflación, ahorro y actividad, Luis Caputo abordó el frente laboral y político. En materia de empleo, señaló que el trabajo registrado creció, aunque admitió que al mismo tiempo avanzó la informalidad. “Yo no esquivo los datos cuando no son buenos, el empleo bruto creció, pero la informalidad también”, reconoció, al describir un mercado de trabajo con mejoras parciales y desafíos pendientes.
El ministro vinculó los indicadores económicos con el resultado electoral del año pasado. “La gente vota con la economía, por eso ganamos el año pasado”, afirmó, al atribuir el desempeño en las urnas a la percepción de los votantes sobre la situación económica. No dio precisiones adicionales sobre qué variables, a su entender, resultaron más influyentes en ese proceso.
Caputo también apuntó contra el kirchnerismo y su impacto en la percepción de riesgo del mercado. “El kirchnerismo para mucha gente es el infierno, pero mientras haya gente que piense que eso puede volver, habrá riesgo”, sostuvo. Sin embargo, consideró nulas las chances de un retorno: la probabilidad de que vuelva el kirchnerismo “es cero, no tienen ni margen de error”, dijo. Aclaró que, más allá de su opinión, debe mirar cómo interpreta ese escenario el mercado: “Eso es lo que pienso yo, pero yo tengo que mirar lo que piensa el mercado, aunque la probabilidad sea baja, el temor está”, agregó.
Debate por la ley de inocencia fiscal y clima electoral
En otro tramo de la entrevista, el titular de Economía defendió la llamada ley de inocencia fiscal. Aseguró que la norma “está muy bien hecha” y atribuyó las dudas que persisten entre contribuyentes a la presencia de su principal fuerza opositora. Según su diagnóstico, “mientras el mamarracho de enfrente (en referencia al kirchnerismo) sea tal, la gente seguirá teniendo miedo”.
Caputo señaló que hay sectores que temen un cambio de signo político que pueda revertir las reglas de juego: “La gente dice vuelve y dan vuelta todo, pero yo soy muy optimista con la lay de inocencia fiscal”, afirmó. De cara al calendario político próximo, sostuvo que el clima del año electoral será distinto al de otros períodos. “El año que viene no va a ser un clásico año electoral argentino, va a ser un paseo por el parque”, aseguró, sin detallar qué variables económicas respaldarían esa expectativa.
Banco Nación y polémica por beneficios a funcionarios
Hacia el final de la entrevista, Luis Caputo se concentró en la discusión sobre los créditos hipotecarios del Banco Nación que alcanzaron a funcionarios nacionales. El ministro defendió de manera tajante esas operatorias y remarcó que fueron impulsadas desde su propio despacho. “Los funcionarios pidieron créditos inducidos por mi, se los digo a todos porque son una oportunidad que motoriza la economía y es la mayor Justicia Social”, planteó.
Caputo rechazó las críticas sobre una supuesta falta de transparencia o privilegios para la planta política. “No hay nada de ilegal ni de inmoral, es patético que lo digan como si fuera un delito”, sostuvo, al descartar irregularidades en el otorgamiento de los préstamos. Aseguró que las condiciones de acceso son iguales para cualquier trabajador del sector público.
“Que los de ATE vayan y saquen créditos, tienen las mismas condiciones, ninguna ventaja”, afirmó, al remarcar que los empleados estatales pueden acceder en igualdad de términos. Según los números que expuso, la participación de los funcionarios en el total de hipotecas es mínima: “Los funcionarios públicos representan apenas el 0.2% de los créditos”, puntualizó, al dimensionar el peso del programa dentro del sistema financiero del Banco Nación.
Consultado por las consecuencias internas del escándalo por los créditos, Caputo despegó esa polémica de la salida de un alto cargo en otra área del Ejecutivo. “Les recomendaría que todos saquen créditos, lo que pasó en Capital Humano (desplazaron al segundo de la ministra Sandra Petovello) no tuvo nada que ver con eso”, indicó, al negar que el otorgamiento de préstamos haya influido en ese desplazamiento.

Caputo vinculó la inflación de marzo con la guerra y defiende el ahorro vía crédito
