Caos en el aeropuerto de Salta por vuelos cancelados y pasajeros varados sin respuestas

Pasajeros en el aeropuerto de Salta relatan largas demoras, vuelos cancelados y escasa atención de las aerolíneas.

Decenas de personas continúan varadas en el aeropuerto Martín Miguel de Güemes, en Salta, luego de varios vuelos cancelados y reprogramaciones sin información clara ni atención presencial de parte de las aerolíneas, según contaron los propios usuarios. La situación se concentra este jueves 20 de febrero en la terminal aérea salteña y afecta a pasajeros de distintas compañías, que aseguran que no tienen precisiones sobre nuevos horarios, alternativas de viaje ni devoluciones de dinero. Los testimonios recabados en el lugar describen un panorama de malestar generalizado y de mucha incertidumbre.

Entre los casos que más enojo generaron aparece el vuelo WJ 3011 de JetSmart, que debía salir desde Salta con destino al aeropuerto internacional Ministro Pistarini, en Buenos Aires, y que figura como “CANCELADO” desde las 8:40 en los tableros de la estación aérea. Quienes tenían previsto viajar indicaron que recién se enteraron de la cancelación cuando ya estaban en el aeropuerto y remarcaron que no hubo nadie de la empresa para dar explicaciones cara a cara.

La transmisión en vivo del medio Que Pasa Salta desde el aeropuerto permitió recopilar numerosos mensajes y relatos de usuarios afectados, que se comunicaron por WhatsApp para contar su experiencia. En casi todos los casos, coincidieron en denunciar la ausencia de personal de las compañías y la falta de una comunicación directa y concreta sobre qué opciones tienen para continuar viaje.

Vuelos cancelados de JetSmart: pasajeros sin atención presencial

Los usuarios de JetSmart señalaron que, tras la cancelación del vuelo WJ 3011, ningún representante de la aerolínea se acercó a dialogar con los pasajeros ni a explicar cómo se iba a resolver el problema. Según describieron, las únicas notificaciones que recibieron fueron mensajes automáticos enviados a sus teléfonos celulares, sin detalles sobre reubicaciones, cambios de fecha ni posibles compensaciones.

Uno de los viajeros que debía volar hacia Buenos Aires resumió el impacto de la situación en pocos minutos de charla: “Estamos varados. Nadie nos dice cuándo salimos. Perdemos tiempo y perdemos plata porque tenemos trámites, médicos y trabajo en Buenos Aires”. De acuerdo con su testimonio, en los mostradores destinados a la compañía no había personal atendiendo consultas, lo que complicó aún más la posibilidad de encontrar una solución rápida.

Otros usuarios también contaron que se acercaron a diferentes sectores de la terminal aérea en busca de información, pero sostuvieron que no lograron obtener respuestas concretas sobre nuevas salidas, cambios de ruta o devolución del dinero. Esta falta de presencia visible de la empresa desconcertó a los pasajeros, que seguían mirando los tableros del aeropuerto a la espera de algún tipo de actualización.

En paralelo, algunas de las personas afectadas comenzaron a enviar fotos y videos a los medios mostrando el panorama dentro del aeropuerto Martín Miguel de Güemes, con familias sentadas en el piso, equipaje apilado y chicos esperando junto a sus padres, sin saber si iban a poder viajar durante la jornada.

Reacciones de los usuarios ante la cancelación

Entre los relatos recogidos, varios pasajeros remarcaron que no recibieron ninguna propuesta concreta para reprogramar sus vuelos en otros horarios ni explicación sobre las causas de la cancelación. Algunos manifestaron que la única alternativa sugerida era gestionar cambios de manera virtual, sin asistencia en persona, algo que muchos consideraron insuficiente frente a la cantidad de gente afectada.

También se mencionó que, ante la falta de certezas, ciertos viajeros comenzaron a evaluar la posibilidad de comprar nuevos pasajes en otras compañías para poder llegar a tiempo a sus compromisos en Buenos Aires, pese a los costos elevados que esto implicaba.

Quejas contra Flybondi por cambios de horario y gastos extras en el aeropuerto

A la situación con JetSmart se sumó el malestar de pasajeros de Flybondi, que denunciaron reiteradas modificaciones en sus itinerarios. Un viajero que intenta regresar a Córdoba contó que lleva dos días en el aeropuerto de Salta esperando poder abordar un vuelo y que, en ese tiempo, debió hacerse cargo de gastos que no tenía previstos, como alojamiento en hotel.

“Estoy hace dos días acá. No me dicen nada. Me tuve que pagar un hotel que no estaba en mis planes ni en mi presupuesto”, relató este pasajero, que habló con un periodista de Que Pasa Salta en plena terminal. Según explicó, el único aviso formal que recibió fue un mensaje informando que su vuelo había sido reprogramado para las 22, pero sin mayores detalles ni confirmaciones firmes de que efectivamente despegaría a esa hora.

El hombre sostuvo que, pese a que le habían advertido previamente sobre problemas con el servicio de la empresa, terminó comprando el ticket “por fuerza mayor”, ya que necesitaba regresar a Córdoba con urgencia. Ahora, con el vuelo reprogramado y sin información precisa, permanece a la espera de poder embarcar, sumando más horas dentro del aeropuerto salteño.

Otros usuarios de la misma aerolínea también mencionaron cambios de horario sucesivos y dificultades para comunicarse con la empresa. Algunos aseguraron que los canales de atención remiten a formularios o chats automáticos que no resuelven de inmediato las situaciones puntuales de cada pasajero.

Pasajeros analizan comprar nuevos pasajes ante la incertidumbre

Frente al clima de incertidumbre generado por los vuelos cancelados y las reprogramaciones, varios pasajeros comenzaron a evaluar alternativas por su cuenta. Algunos admitieron que están buscando pasajes en otras aerolíneas, aun cuando los precios son altos, con tal de no seguir acumulando demoras, noches adicionales de hotel y gastos imprevistos en la ciudad.

En los pasillos del aeropuerto Martín Miguel de Güemes se escucharon comentarios de personas que aseguraron haber perdido reservas de alojamiento, turnos médicos y reuniones laborales a raíz de los cambios en los vuelos. Sin embargo, hasta el momento, indicaron que no tienen precisiones sobre posibles devoluciones por esos costos extras.

Los testimonios coinciden en remarcar que, en la terminal salteña, la principal queja es la falta de presencia visible de personal de las aerolíneas. Según describieron, no hay representantes de las compañías en los mostradores para recibir reclamos, orientar a los usuarios o brindar información actualizada sobre el estado de los servicios.

“Te mandan un mensaje y listo. Arreglate solo”, resumió otro pasajero, que también vio modificados sus planes y permanece en la terminal a la espera de una definición sobre su vuelo. En el aeropuerto Martín Miguel de Güemes siguen varadas decenas de personas, sin confirmación de nuevos horarios de salida ni precisiones sobre las gestiones por los gastos adicionales que aseguran haber afrontado.

Leer más:

Más noticias: