Campo Quijano: Vecinos reclaman a la municipalidad falta de iluminación en B° San Antonio

El pedido actual de vecinos por luminarias en el acceso y las calles internas reavivó denuncias similares que ya se habían hecho en 2025.

Vecinos de barrio San Antonio, en Campo Quijano, denuncian ante la municipalidad la falta de iluminación en el acceso y en varias calles internas, una situación que, según remarcan, complica la circulación diaria y expone a las familias a problemas de seguridad. El reclamo fue difundido este miércoles 3 de junio y apunta a un punto concreto: la oscuridad en sectores por donde pasan vecinos, niños y niñas. El pedido no aparece aislado. En Campo Quijano ya hubo antecedentes durante 2025, cuando residentes de otros barrios también advirtieron por deficiencias de servicios y por la ausencia de alumbrado público.

El planteo de San Antonio se centra en la necesidad de contar con luz en la vía pública, tanto en el ingreso al barrio como dentro del sector. Los residentes sostienen que esa carencia no es nueva y que se vuelve más preocupante porque el lugar sigue creciendo, con más movimiento de personas y recorridos diarios que se hacen, muchas veces, en condiciones precarias.

La iluminación en San Antonio pasó a ser el reclamo más urgente

Dentro de barrio San Antonio, los vecinos ubican al alumbrado público como la necesidad más inmediata. Aseguran que no se trata solo de una incomodidad, sino de una dificultad concreta para transitar por el barrio. 

Ese señalamiento cobró fuerza porque el barrio viene sumando habitantes, mientras continúan faltando obras y servicios que los residentes consideran básicos. Por eso, el reclamo no quedó limitado a una queja general, sino que se concentró en la necesidad de una intervención para resolver la oscuridad en la vía pública.

Los vecinos remarcaron que el problema repercute especialmente durante la noche, cuando deben salir o volver a sus casas sin iluminación suficiente. En ese marco, insistieron con el pedido dirigido a la municipalidad para que se atienda la situación y se avance con una respuesta en el barrio.

LOS Vecinos ya habían denunciado problemas parecidos en 2025

Lo que hoy plantean en San Antonio tiene un antecedente cercano en la misma localidad. Durante 2025, habitantes de barrios como La Merced Chica Village, Solares Day, Solares de Ortiz, El Puesto, La Querencia y otras zonas vecinas ya habían denunciado deficiencias en distintos servicios municipales. Entre esos reclamos aparecía, otra vez, la falta de alumbrado público.

Aquellas denuncias no se limitaban a la iluminación. También incluían cuestionamientos por recolección de residuos, escaso mantenimiento de espacios verdes y calles deterioradas. Sin embargo, la ausencia de luces en la vía pública era uno de los puntos que más se repetía en los testimonios, por el impacto que tenía sobre la vida cotidiana.

En ese momento, residentes de esos barrios señalaban que no solo faltaban respuestas a los pedidos, sino que además debían resolver por su cuenta tareas básicas de mantenimiento. Esa descripción vuelve a tomar relevancia ahora, porque el reclamo de San Antonio se suma a una secuencia de planteos que ya venía siendo expuesta en Campo Quijano.

Una de las vecinas que había hablado en 2025 fue Laura Paredes, de La Merced Chica Village. Su testimonio resumía el malestar de varios sectores: “Nosotros mismos pagamos el alumbrado, los focos, la reparación de los brazos de luz, el corte de pasto. La Municipalidad no pone ni una bolsa de basura”.

La municipalidad ya había quedado bajo reclamo por calles, residuos y mantenimiento

Las denuncias del año pasado mostraban un cuadro más amplio. Vecinos de distintos barrios contaban que debían alquilar máquinas, comprar focos, limpiar plazas y afrontar gastos de mantenimiento con recursos propios. Incluso relataban situaciones de mucha precariedad, como usar la linterna del celular sobre la ruta para intentar prevenir accidentes o para hacer señas al colectivo.

También se mencionaban problemas con el estado de las calles. Laura Paredes había dicho entonces: “Hay cráteres”. Según ese mismo relato, los residentes habían revisado presupuestos para nivelar y enripiar, pero el costo superaba los dos millones y medio, una cifra que, de acuerdo con lo expresado, quedaba fuera del alcance de los vecinos.

Otra residente, Cecilia Quispe, de Solares de Ortiz, cuestionó las condiciones generales de mantenimiento en esos barrios y describió la situación de esta manera: “Vivimos rodeados de alimañas, víboras, alacranes, y encima tenemos que pagar entre nosotros para cortar el pasto de las plazas. El municipio no viene nunca. Ni siquiera sabemos con claridad a qué municipio pertenecemos: algunos votamos en Rosario de Lerma, otros en Quijano”.

A eso se sumaban diferencias marcadas entre sectores muy cercanos entre sí. Según los vecinos, en zonas próximas que quedaban bajo la órbita de Salta Capital sí se realizaban tareas de corte de pasto y mantenimiento del alumbrado, mientras que del lado correspondiente a Quijano esas intervenciones no se veían. Esa comparación fue usada por los residentes para mostrar contrastes visibles a pocos metros de distancia.

En medio de esos planteos, también se mencionaban promesas de trabajos que, según los testimonios recogidos en 2025, no llegaban a concretarse. Los vecinos decían que recibían respuestas sobre máquinas por llegar o pedidos en curso, pero que las tareas finalmente no se hacían. Entre los pedidos de ese momento figuraban luminarias seguras, calles transitables, recolección de residuos en tiempo y forma, corte de pasto y un transporte público accesible y seguro.

Ahora, el reclamo de barrio San Antonio retoma uno de esos puntos históricos y lo vuelve a poner en primer plano: la falta de iluminación. Los vecinos reiteraron su pedido para que se intervenga en el barrio y repitieron la advertencia: “EVITEMOS UNA TRAGEDIA”.

Leer más:

Más noticias: