La causa por el femicidio de Natalia Cruz en Campo Quijano sumó un nuevo foco de conflicto: la camioneta que la trasladó de urgencia al hospital sigue secuestrada como evidencia y su propietaria reclama que la Justicia la libere. La mujer, vecina de la zona, sostiene que el vehículo es el principal instrumento de trabajo de su familia y que solo lo puso a disposición para intentar salvarle la vida a la joven. Mientras tanto, el expediente por el femicidio continúa en trámite y el principal sospechoso permanece prófugo.
El rodado quedó retenido frente a la comisaría e incorporado formalmente al legajo judicial, lo que impide que sea utilizado. La dueña asegura que ya se hicieron pericias y que le advirtieron que podrían ordenar nuevos estudios, lo que alargaría aún más el tiempo de secuestro. Ante esta situación, presentó un pedido dirigido al fiscal para que autorice la devolución de la camioneta.
En paralelo a este planteo, se confirmó que el cuerpo de Natalia fue entregado a sus familiares una vez completados los estudios forenses, lo que permitió realizar el velorio y posterior entierro. De este modo, la investigación por el femicidio sigue su curso, mientras las personas que intentaron asistir a la víctima afrontan ahora consecuencias económicas y personales por haber intervenido en la emergencia.
La camioneta que llevó a Cruz al hospital quedó secuestrada como prueba
Según se conoció en las últimas horas, la camioneta utilizada para llevar a Natalia Cruz al hospital tras el femicidio en Campo Quijano permanece estacionada frente a la comisaría local, bajo custodia y sin poder moverse. El vehículo fue incorporado como elemento de prueba dentro de la causa y está alcanzado por una orden de secuestro, motivo por el cual su propietaria no puede disponer de él.
La situación salió a la luz luego de que la dueña del rodado, identificada como Marina, comentara públicamente las dificultades que atraviesa su familia. Contó que la camioneta se usa a diario para trabajar y que, desde que quedó retenida, debieron reorganizar todas sus actividades laborales, con un fuerte impacto económico. De acuerdo con su relato, nunca imaginó que prestar el vehículo para colaborar en una emergencia iba a derivar en este problema.
Marina explicó que, en el momento del hecho, cuando buscaban asistencia para Natalia, recibieron la indicación de trasladarla “como puedan” por la falta de movilidad disponible. Ante ese panorama, pusieron la camioneta a disposición sin dudarlo. Sin embargo, el rodado terminó incorporado en la causa y hoy continúa bajo medidas judiciales, lo que generó malestar y preocupación en la familia de la propietaria.
Desde el inicio, el vehículo fue sometido a pericias ordenadas por la Justicia, con el objetivo de reconstruir el trayecto y las circunstancias del traslado de Natalia. Marina señaló que los especialistas ya revisaron la camioneta y realizaron distintos estudios técnicos, aunque le informaron que existe la posibilidad de que se dispongan nuevas medidas, por lo que el secuestro podría extenderse por varios meses más.
El reclamo de la dueña: “solo fuimos a socorrer a la víctima”
Ante este escenario, Marina decidió formalizar su planteo. Según detalló, presentó un pedido ante el fiscal a cargo del expediente para que analice la restitución del rodado, al menos en forma provisoria, mientras continúa la causa por el femicidio de Natalia Cruz. Su argumento central es que ella no tuvo participación en el hecho investigado, sino que se limitó a colaborar ante una situación límite.
En diálogo con el periodista salteño Rubén Lerma, la mujer resumió su postura con una frase contundente: “Solo fuimos a socorrer a la víctima y ahora nos perjudican quitándonos nuestra herramienta de trabajo”. Con esas palabras, buscó remarcar que la intervención de su familia se dio en un contexto de urgencia y sin ningún tipo de beneficio, más que intentar ayudar.
Marina también comentó que, desde que la camioneta quedó secuestrada, su grupo familiar se vio obligado a reorganizar todas sus tareas. El vehículo, según explicó, se usa para trabajos diarios que sostienen los ingresos del hogar. Por este motivo, insistió en que la medida judicial los coloca en una situación complicada y pidió que se tenga en cuenta ese aspecto a la hora de resolver su pedido.
De acuerdo con lo que le comunicaron, la decisión final sobre la devolución de la camioneta dependerá de la evaluación que haga la fiscalía respecto de la necesidad de nuevas pericias o de mantener el rodado como indicio dentro del expediente. Hasta tanto no se modifique esa disposición, el vehículo seguirá estacionado frente a la dependencia policial, sin posibilidad de ser utilizado.
Entrega del cuerpo de Natalia y avance de la causa
Mientras se desarrollan estas actuaciones vinculadas a la camioneta, la causa principal por el femicidio de Natalia Cruz en Campo Quijano continúa avanzando en el fuero penal. Luego de cumplirse todas las pericias forenses solicitadas, el cuerpo de la joven fue entregado a sus allegados para que pudieran realizar el velorio y el entierro. Esas diligencias se concretaron una vez que los especialistas terminaron los estudios necesarios sobre la víctima.
En la misma jornada en que se conoció el reclamo por el rodado, medios locales informaron que el principal sospechoso del femicidio sigue prófugo y es buscado mediante un operativo cerrojo. Paralelamente, se indicó que el sepelio de Natalia se llevaría a cabo ese mismo día, mientras la Justicia prosigue con las distintas medidas para esclarecer el hecho y determinar responsabilidades penales.
Las actuaciones se concentran ahora en reunir pruebas, testimonios y resultados de pericias que permitan reconstruir con precisión lo que ocurrió con Natalia Cruz en Campo Quijano. Entre esos elementos figura la camioneta utilizada para su traslado, cuyo futuro inmediato quedó en manos de lo que resuelva la fiscalía frente al pedido de restitución presentado por su propietaria.

