Hallan cadaver de una joven envuelto en bolsas en un basural de san miguel de tucuman

El cadaver de una joven identificada como Erika Antonella Álvarez, de 25 años, fue encontrado envuelto en bolsas de consorcio en un basural de San Miguel de Tucumán, en un contexto de fuerte hermetismo judicial. El hallazgo se produjo en un predio de residuos entre las calles William Bliss y Gerónimo Helguera y quedó a cargo de la fiscal de Homicidios de Feria, María del Carmen Reuter, quien ordenó numerosas pericias forenses y la autopsia para determinar cómo y cuándo murió la víctima.

Hallazgo del cadaver en un basural y despliegue policial

El descubrimiento del cadaver se produjo en un basural ubicado en la zona de William Bliss y Gerónimo Helguera, en San Miguel de Tucumán, donde un grupo de mujeres que se encontraba juntando residuos de manera informal divisó algo extraño entre la basura. Al acercarse, advirtieron que se trataba de restos humanos y dieron aviso inmediato a la Policía, según señalaron fuentes ligadas a la causa.

A partir de esa llamada, se montó un operativo con efectivos policiales y personal del Poder Judicial que se trasladó hasta el predio. Cuando las fuerzas de seguridad revisaron el lugar, constataron que había un cadaver de una mujer joven prolijamente envuelto en bolsas de consorcio, lo que activó el protocolo para este tipo de hechos y motivó la intervención del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF).

Los investigadores delimitaron la zona del basural para evitar el paso de curiosos y preservar cualquier rastro que pudiera aportar información. En paralelo, se dio intervención a la Unidad Fiscal de Homicidios de Feria, a cargo de la fiscal María del Carmen Reuter, quien quedó como responsable de dirigir todas las medidas de rigor desde ese momento.

Personal del ECIF comenzó a trabajar en la escena apenas quedó asegurado el perímetro. Los peritos realizaron fotografías, filmaciones y relevamientos detallados sobre la ubicación del cadaver, el estado de las bolsas y los elementos que lo rodeaban. Además, se tomaron muestras biológicas y otros indicios para ser analizados luego en laboratorio.

Identificación de la víctima y primeras medidas de la fiscalía

Con el correr de las horas, y mientras avanzaban las tareas en el lugar, se acercaron al basural familiares y allegados que habían escuchado sobre el hallazgo. Allí, según indicaron fuentes de la investigación, personas del entorno de la joven lograron reconocer el cadaver a partir de tatuajes y marcas particulares en el cuerpo.

De esta manera se confirmó que se trataba de Erika Antonella Álvarez, de 25 años, vecina de la zona. La identidad quedó asentada en el expediente y fue informada oficialmente por los voceros del caso, que también detallaron que la joven era conocida en el barrio.

El padre y una hermana de la víctima explicaron ante los investigadores que, pese a que no tenían noticias de Erika desde hacía dos días, no habían presentado denuncia por desaparición. De acuerdo con lo que relataron, la joven solía ausentarse de la casa con cierta frecuencia, por lo que inicialmente no interpretaron la falta de contacto como una situación fuera de lo común.

Luego del reconocimiento, la fiscal María del Carmen Reuter dispuso que el cadaver fuera trasladado a la morgue judicial para la realización de la autopsia. Este estudio médico legal fue señalado por las fuentes como una instancia clave para determinar la causa de muerte, posibles signos de violencia y otros datos que puedan orientar con mayor precisión la investigación penal en curso.

Pericias forenses y análisis de las últimas horas de Erika Álvarez

Los primeros exámenes de los especialistas forenses permitieron establecer una aproximación sobre el momento del deceso. Según esas conclusiones preliminares, se estimó que la muerte de Erika Antonella Álvarez se habría producido entre 36 y 40 horas antes del hallazgo del cadaver en el basural de San Miguel de Tucumán, dato que fue incorporado al expediente para su análisis.

En paralelo, integrantes del ECIF continuaron con la recolección y resguardo de todas las evidencias encontradas alrededor del cadaver, incluyendo las bolsas de consorcio y otros elementos que podrían resultar útiles para reconstruir el recorrido previo al abandono del cuerpo en ese predio. Todo el material quedó bajo cadena de custodia y será sometido a diferentes pericias, de acuerdo con las instrucciones de la fiscalía.

Con esa información, los investigadores buscan establecer cuál fue el trayecto que siguió la víctima en sus últimas horas, con quién estuvo y cómo terminó en ese sitio. Las diligencias se encuadran en una causa que se tramita bajo la órbita de la Unidad Fiscal de Homicidios de Feria, donde se analiza el caso como un hecho presuntamente violento, a la espera de los resultados definitivos de la autopsia.

Mientras se desarrollan estas tareas, las autoridades judiciales mantienen una estricta reserva sobre el contenido de las actuaciones y las distintas líneas de investigación, sin brindar por el momento mayores precisiones sobre eventuales sospechosos ni sobre hipótesis concretas de lo sucedido con Erika Antonella Álvarez.

Leer más:

Más noticias: